Macron denuncia la «lepra nacionalista» que amenaza los valores de Europa

Hace días, el p ya había denunciado el fantasma de una «guerra civil» entre europeos partidarios de la sociedad abierta y europeos satisfechos con sus regímenes «iliberales»

Corresponsal en ParísActualizado:

La «lepra nacionalista» denunciada por Emmanuel Macron atiza una polvareda podrida con muchos flecos nacionales y europeos.

Saliendo al paso de la agitación ultra nacionalista en Italia y Europa del Este, el presidente francés ha denunciado las «amenazas» de una «lepra nacionalista» que no nombraba a nadie en concreto, aludiendo al mismo tiempo a muchos dirigentes franceses y europeos.

Hace días, Macron ya había denunciado el fantasma de una «guerra civil» entre europeos partidarios de la sociedad abierta y europeos satisfechos con sus regímenes «iliberales».

«Iliberales» es calificativo sociológico utilizado para nombrar personalidades o regímenes políticos que “coquetean” con modelos ultra nacionalistas y autoritarios.

Sin nombrar a nadie expresamente, Macron alude indirectamente a los dirigentes europeos más ultra nacionalistas ante la crisis continental de la inmigración.

Días pasados, el presidente francés y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, fingieron «enterrar» la crisis franco - italiana provocada por el Aquarius, acogido en el puerto de Valencia. Aquella parodia diplomática apenas ha durado unos días.

Tras tratar a los inmigrantes de un nuevo barco de «carne humana», desde Roma, el ministro italiano del interior, Matteo Salvini ha respondido más directamente a Macron, invitándolo a «acoger» inmigrantes, «para poder hablar».

La «lepra nacionalista» denunciada por Macron atiza las brasas de la misma crisis, con muchos flecos nacionales.

Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional (FN, extrema derecha populista) y Jean-Luc Mélenchon, presidente de Francia Insumisa (FI, extrema izquierda populista) critican a Macron en los mismos términos.

Desde la extrema derecha, Le Pen dice defender los «intereses nacionales». Desde la extrema izquierda Mélenchon dicen defender a los «pobres», afirmando que Macron es el «presidente de los ricos».

Intentando adoptar una política «equilibrada», en el fondo, y «enérgica» en el terreno conceptual, Macron no consigue contentar completamente a nadie.