Bailarinas tradicionales en Sri Lanka - REUTERS / Vídeo: Más de 200 muertos en Sri Lanka en una cadena de ocho ataques terroristas

Sri Lanka: el terrorismo hunde al destino turístico de moda

Desde la llegada de la paz, el flujo de turistas a la llamada isla de los mil nombres se ha multiplicado por cinco

MADRIDActualizado:

Las cadena de ataques perpetrados ayer en Sri Lanka detonaron sin piedad en la linea de flotación de una economía que comenzaba a respirar tras 26 años de guerra civil. El regreso de una violencia que se daba ya por enterrada y la elección como objetivo de varios hoteles de lujo hieren –probablemente de muerte, al menos durante varios años– a la que ha sido una de las industrias motor del país desde que el conflicto nacional con los Tigres Tamiles llegó a su fin hace una década.

Desde la llegada de la paz, el flujo de turistas a la llamada isla de los mil nombres no ha hecho más que crecer. Según datos del Banco Mundial, los visitantes extranjeros pasaron de sumar 448.000 en el año 2009 –en que se puso fin al conflicto– hasta superar los 2,11 millones en 2017, la última cifra disponible. La evolución del PIB del país fue de la mano de la industria turística. En el año 2000, con la guerra en plena ebullición el PIB apenas superó los 16.300 millones de dólares, cifra que creció hasta los 56.730 millones de dólares en 2010, con la paz ya restablecida, y alcanzó los 87.360 millones de dólares en 2017, según el Banco Mundial.

Elefante en el lago del parque nacional de Yala
Elefante en el lago del parque nacional de Yala - AFP

Una industria que caló rápidamente en este paraíso del océano Índico, mientras irremediablemente a buena parte de Asia y Europa. Según el último anuario de la Autoridad de desarrollo turístico de Sri Lanka, referente también al año 2017, el turismo es el tercer mayor proveedor de divisas del país, precedido solo por las remesas de los trabajadores y la industria textil, el otro gigante nacional y cuyas exportaciones rebasaron los 5.000 millones de dólares. Esto se tradujo en que los ingresos de divisas del sector turístico supusieron cerca del 15% del total de las divisas nacionales en 2017.

India, China y Reino Unido, principales visitantes

En cuanto a la nacionalidad de los visitantes, India se posiciona en primer lugar, con más de un 18% del total, seguida de China (12,7%), Reino Unido (9.53%), Alemania (6,15%) y Francia (4,6%). La Autoridad de desarrollo turístico estima además que el turismo dio empleo, de forma directa o indirecta, a cerca de 360.000 personas.

Y el futuro se prometía aún más dulce para esta industria. La popularidad de Sri Lanka no ha hecho más que crecer entre los turistas internacionales en los últimos años, que llegaban atraídos por «la mezcla de religiones y culturas, sus templos eternos, su fauna, su ambiente surfista y su amable gente», según la define Lonely Planet. No en vano, la «lágrima de India» encabeza este año la lista de mejores países para visitar elaborada por la prestigiosa guía. También figura como uno de los destinos más buscados en Atrapalo, la multinacional especializada en venta «online» de paquetes vacacionales y que presentó en Fitur el pasado enero su estudio de «Hábitos y tendencias del turismo». Para la elaboración de este estudio, la compañía analizó su big data de reservas de productos vacacionales y actividades realizados en 2018.

Sri Lanka había logrado crear una oferta que atraía a todos, desde las familias, hasta los fans de la adrenalina, pasando por los ecoturistas y los amantes del buen comer. Incluso el norte y el este del país, con zonas antes restringidas al turismo, eran hoy accesibles. La Organización Mundial del Turismo escogió Sri Lanka en 2016 para celebrar una conferencia titulada «Turismo: un catalizador para el desarrollo, la paz y la reconciliación». Un emblema que hoy vuelve a ser más necesario que nunca.