Hollande alerta: «Le Pen dirigirá Francia mañana»

El expresidente francés considera que el ascenso de la extrema derecha se debe a las políticas de su sucesor, Emmanuel Macron

Corresponsal en MoscúActualizado:

François Hollande anuncia que la extrema derecha de Marine Le Pen «dirigirá» Francia como «consecuencia» de las políticas de Emmanuel Macron.

Se trata de un pronóstico sin precedentes en la historia de la V República, fundada entre 1958 y 1962. El régimen creado por el general de Gaulle, con un modelo uninominal a dos vueltas, ha contribuido de manera muy efectiva a marginalizar a la extrema derecha de Jean-Marie y Marine Le Pen, que solo ha podido tener representación parlamentaria en contadas ocasiones.

Privando de representación parlamentaria a los extremos de izquierda y derecha, el modelo electoral ha favorecido la aparición de movimientos como la franquicia de los chalecos amarillos, un coctel donde «cohabitan» todos los extremos y nihilismos, incluida la violencia callejera.

A partir de esa realidad, bien conocida por los historiadores, François Hollande estima que Macron está consumado nuevas «rupturas» sociales, políticas y culturales, agravando tensiones muy profundas e inquietantes, rayanas en la «angustia social».

Muchos antes que la franquicia de los chalecos amarillos, Agrupación Nacional (AN) el partido de Marine Le Pen ya se cotizaba el año pasado como primero o segundo partido nacional, con muchos puntos de ventaja sobre la derecha tradicional, relegando a socialistas y comunistas a un papel marginal. Más del 30% de los obreros franceses votan a la extrema derecha desde hace varias décadas.

Ante las elecciones europeas del próximo mes de mayo, los partidos de Macron y Marine Le Pen se disputan el liderazgo nacional, con solo uno o dos puntos de distancia, muy volatil.

A François Hollande no se le escapa que el mandato presidencial de Macron dura hasta el 2022. Todas las alternativas estarán abiertas durante mucho tiempo. Pero, en unas declaraciones al diario Le Parisien (popular independiente), Hollande lanza una andanada de gran calado, afirmando que, a su modo de ver, «está claro» que la extrema derecha puede dirigir Francia “mañana».

Sin trata de un pronóstico excepcional y sin precedentes.