Soldados malienses muestran una bandera arrebatada a los terroristas que asaltaron un hotel en Bamako
Soldados malienses muestran una bandera arrebatada a los terroristas que asaltaron un hotel en Bamako - Reuters

Grupos yihadistas del Sahel afines a Al Qaida se unen bajo una sola bandera

Esta nueva coalición reafirma la influencia de Al Qaida frente al Daesh, que está perdiendo el pulso por controlar el Sahel

Corresponsal en El CAiroActualizado:

«Bajo una sola bandera, una organización, un emir», los cuatro principales grupos yihadistas activos en la región del Sahel han formalizado su fusión en una sola organización que operará bajo la marca de Al Qaida y que se convierte así en el mayor grupo terrorista en la zona de Mauritania, Mali, sur de Argelia y Níger.

En un vídeo distribuido a través de medios afines a Al Qaida en Mauritania, el maliense Iyad Ag Gahli, histórico líder del grupo terrorista tuareg e islamista Ansar Dine, anunció la creación del grupo bajo el nombre «Jamaat Nusrat Al Islam wa Al Muslimin», Frente de Apoyo al Islam y a los Musulmanes, en español. La coalición, resultado de la fusión de grupos locales Ansar Dine, al Morabitun y Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), será dirigida por Ag Gahli, que renovó su juramento de lealtad al emir de AQMI Abdelmalek Drukdel y al líder global de la organización, Ayman Al-Zawahiri, sucesor de Bin Laden.

Captura del vídeo en el que los grupos yihadistas anuncian su fusión
Captura del vídeo en el que los grupos yihadistas anuncian su fusión

La fusión de estos grupúsculos, claves en la región y donde controlan además redes de contrabando y tráfico de personas, se ha producido como respuesta a la presión militar y la instauración de autoridades interinas —dependientes del Gobierno central— en el norte de Mali. Desde los primeros años del 2000, Mali ha sido foco de inestabilidad en el Sahel: en 2012 grupos tanto tuaregs —no islamistas— como yihadistas aprovecharon un golpe de estado militar para hacerse con el control del norte del país y expandieron un influencia a otras zonas del Sahel y el Sáhara. Entre estos grupos destaca Ansar Dine, que pronto dejó a un lado a sus aliados tuaregs no islamistas y abrazó la yihad terrorista, imponiendo una estricta sharía en zonas bajo su control. Ante el avance de los yihadistas, en 2013 Francia intervino militarmente en el país con la operación «Berkhane» y desde entonces fuerzas occidentales en la zona son objeto de frecuentes ataques, entre ellos las fuerzas de la misión de la ONU Minusma, que sufren una sangría constante.

Junto a Ag Ghahli, en la grabación se pueden observar los líderes de los distintos grupúsculos que formarán parte de la alianza: Yahiya Abu Al Hammam (emir de la provincia del Sáhara de Al Qaida en el Magreb Islámico), Abdelrrahman Al Sanhaji («juez» del emirato de AQMI), Mohammed Kufa (del Frente de Liberación de Macina) y Hassan Al-Ansari, segundo al mando de los Morabitun en ausencia del histórico yihadista Mokhtar Belmokhtar, supuestamente todavía en Libia.

Daesh retrocede

La unificación de estos grupúsculos bajo la bandera de Al Qaida reafirma la influencia y expansión de esta organización en el Sahel, donde el Daesh está perdiendo el pulso por el control, especialmente tras sus pérdidas en Libia. «A pesar de sus gestiones, y una agresiva campaña propagandística, Daesh sólo ha conseguido atraer a pequeños grupúsculos yihadistas, mientras que Al Qaida posee en la región algunas de sus extensiones más leales», apunta a este periódico el analista del grupo GESI Manuel R. Torres. Pese a que Daesh consiguió extender su emirato a Libia y a Nigeria de la mano de Boko Haram, en el Sahel cuenta con apenas un puñado de aliados, como el Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO), escisión de los Murabitun (que sí están en la alianza).

Para Ansar Dine en Mali, su disolución en esta nueva coalición puede significar un cambio de «yihad local a yihad global», advierten analistas locales como Sidi Kounta, sociólogo e investigador del fenómeno yihadista y lucha armada en el Sahel. Sin embargo, el panorama de los grupos yihadistas en el Sahel «ha mostrado un enorme dinamismo en los últimos años, con continuas fundaciones, escisiones, alianzas y reunificaciones. No debe perderse de vista las rivalidades personales como una de las principales fuentes de esta inestabilidad», asevera Torres. Está por ver si Ag Gehli, «enemigo público número uno» en Mali, logra disciplinar el heterogéneo abanico de grupúsculos y reafirmarse como líder del mayor grupo terrorista en el Sahel.