El nuevo Gobierno tripartito podría formarse hoy en Grecia
El líder de Nueva Democracia, Adonis Samarás - EFE

El nuevo Gobierno tripartito podría formarse hoy en Grecia

Las negociaciones entre Nueva Democracia, los socialistas Pasok e Izquierda Democrática podrían culminar esta misma mañana

ATENAS Actualizado:

Los representantes de los tres partidos griegos que hoy formarán un gobierno de coalición en Grecia permanecieron ayer reunidos hasta altas horas de la noche. Se trata del partido que obtuvo la mayoría en las elecciones del pasado 17 de junio, el conservador Nueva Democracia, así como de la formación socialista PASOK (elegida en tercer lugar) y el partido Izquierda Democrática.

Se estima que hoy, sobre las doce de la mañana, se produzca un encuentro entre el líder conservador, Andonis Samarás, y el socialista, Evángelos Venizelos, y que acto seguido Samarás se reúna con Fótis Kuvélis. En principio, las formaciones parecen estar de acuerdo en poner en marcha la agenda política, por lo que barajan ya el grado de participación que tendrá cada partido en el nuevo Gobierno heleno, así como los nombres de los posibles ministros.

Mientras, el resto de partidos se ha negado a aplicar el programa de reformas y recortes acordados con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional y gracias al cual Grecia consiguió su segundo rescate de 175.000 millones de euros y la quita de la mitad de su deuda pública.

El sector privado, bloqueado

No en vano, a partir de este momento el país deberá implementar las leyes ya aprobadas y crear nuevas con el fin de ayudar a Grecia a abandonar la recesión en que se encuentra desde 2008 y que, en consecuencia, ha hecho que la población griega sufra los efectos de los ajustes en sus ingresos y en un aumento considerable del coste de vida.

Además, el Estado continúa sin pagar sus deudas al sector privadoy los bancos, sin liquidez, no pueden efectuar créditos ni préstamos debido a que nueve de cada diez euros que entran en Grecia se destinan a pagar la deuda. Se calcula que el Estado debe más de 7.000 millones de euros a distintos proveedores del sector privado, un hecho que tiene paralizado al mercado.

Los conservadores tienen claro que las prioridades a partir de este momento se centran, además de en presentar y aprobar reformas, en conseguir liquidez para el Estado y los bancos y en crear nuevos puestos de trabajo.