Tsipras acude a votar esta mañana a un colegio de Atenas - efe

El triunfo de los conservadores en Grecia abre la puerta a un Gobierno proeuro

Nueva Democracia y Pasok, partidarios de cumplir con las reformas, obtienen más de la mitad de los escaños. Los socialistas exigen para pactar que Syriza también entre en el Ejecutivo y los radicales se niegan

corresponsal en atenas Actualizado:

Continúa la incertidumbre en Grecia. Los conservadores de Nueva Democracia han ganado las elecciones generales celebradas este domingo, con cerca del 30% de los votos (29,79%, con el 94% de los votos escrutados) y apenas tres puntos de ventaja sobre la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza), contraria a aplicar los ajustes pactados con la UE a cambio de la ayuda económica, que lograría el 26,82% de los apoyos. Ningún partido conseguiría la mayoría absoluta y dependería de pactos postelectorales para gobernar en coalición, algo a lo que ya apuntaban los sondeos a pie de urna, que reflejaban un empate entre Nueva Democracia y Syriza, ambos rondando el 30% de apoyos.

La victoria de los conservadores, que implica un bonus de 50 escaños, habilita la formación de un Gobierno de unidad favorable a aplicar las medidas de ajuste exigidas por la UE junto a los socialistas del Pasok -tercera fuerza-, que suman entre el 12% y el 13% de los votos. Tanto Pasok como Nueva Democracia han defendido el plan de reformas impuesto por Europa y la permanencia de Grecia en la zona euro, al contrario que Syriza, que aboga por incumplir el memorando pactado con la troika.

Sin embargo, fuentes del Pasok han rechazado la posibilidad de participar en ese posible gobierno de coalición con Nueva Democracia, a no ser que Syriza entre también en ese Ejecutivo de concentración, informa la cadena de televisión privada Skai. Los socialistas repiten así el mismo planteamiento adoptado tras las elecciones del 6 de mayo, que arrojaron un resultado similar, aunque entonces Syriza obtuvo mucho menos apoyo. La coalición de izquierdas ha respondido a la oferta de los socialistas a través de su líder. Tsipras ha reconocido su derrota y ha rechazado formar un gobierno de unidad nacional: «He llamado a Samaras para felicitarle [...] nosotros participaremos como oposición, representamos a la mayoría del pueblo contra el memorando».

Otras cuatro formaciones lograrían entrar en el Parlamento: los Griegos Independientes de Kaménos, con cerca de un 7,5%, seguidos por los neonazis de Amanecer Dorado (6,9%), la Izquierda Democrática (6,1%) y el partido comunista KKE (4,5%).

«Pésame» de los neonazis

«Le doy el pésame a aquellos que trabajaron para reducir nuestro porcentaje y para dejarnos fuera del parlamento», ha asegurado el secretario general de Amanecer Dorado, Níkos Mijaloliakos, media hora después del cierre de las urnas, arremetiendo contra lo que llamó la propaganda en su contra. En declaraciones a la televisión estatal, Mijaloliakos ha agradecido a los votantes su apoyo y ha confiado en convertirse en cuarta fuerza más votada. «Seguiremos luchando contra el memorando dentro y fuera del parlamento», añadió, amenazando con que las horas a venir «serán aún peores para nuestros adversarios políticos».

El Pasok sigue siendo castigado por sus electores, con una «huida» de gran parte de los simpatizantes a los radicales de Syriza. Y tanto los nacionalistas de los Griegos Independientes (escisión de Nueva Democracia contra el memorando de recortes) como los neonazis de Amanecer Dorado bajarían en votos pero mantendrían su representación, mientras que la Izquierda Democrática, llamada a ser un partido bisagra y crear coalición con conservadores o radicales, no muestra pérdidas. El que sí podría haber perdido votos es el partido comunista, que en mayo tuvo un 8,48%.

Ninguno de los restantes partidos supera el 3% de los votos a nivel nacional y no entrará en este Parlamento.