Nicolás Maduro, mientras participa en un acto de Gobierno
Nicolás Maduro, mientras participa en un acto de Gobierno - EFE

España y la UE, precavidos tras expirar ayer el ultimátum a Maduro

Exteriores no dará «pasos en falso» sobre el reconocimiento a Guaidó ante la amenaza de «reciprocidad» del líder chavista

Bruselas/MadridActualizado:

Hoy se prevé que los países más importantes de Europa anuncien el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, una vez que ha pasado el plazo que le habían dado a Nicolás Maduro para que convocara elecciones presidenciales. Coincidiendo con el fin de este periodo de ocho días, la Alta Representante para la política exterior europea, Federica Mogherini, anunció precisamente ayer la celebración la semana que viene de la primera reunión del «grupo de contacto» entre países europeos e iberoamericanos para tratar la crisis venezolana, lo que se puede interpretar como un intento de alentar a aquellos gobiernos que tienen dudas sobre la posición a tomar, para que aplacen su decisión.

Por lo que respecta a España, fuentes gubernamentales mantenían ayer en el aire qué actuaciones inmediatas comportará a nivel diplomático el reconocimiento de Guaidó como presidente interino de Venezuela. La idea que se desprende de los mensajes del Gobierno es una actitud cargada de prudencia ante el temor de la «reciprocidad» que pueda emplear el régimen de Maduro. Desde Moncloa apuntaban que aún debe comprobarse en qué condiciones se plantea el anunciado reconocimiento, algo que solo sabe a ciencia cierta Pedro Sánchez, pero garantizaban que hoy, «a lo largo del día», se tomarán las decisiones oportunas.

Por su parte, fuentes de Exteriores insistieron desde Caracas, en conversación telefónica con ABC, en que habrá medidas, pero que aún hay que ser precavidos y no dar «ningún paso en falso» ante una respuesta de Maduro que se espera contundente. En cualquier caso, indican que llevan días estudiando la situación y que no les pilla «desprevenidos».

Los ministros europeos de Asuntos Exteriores se reúnen hoy en Bruselas con sus colegas árabes, en una sesión de trabajo programada para preparar la cumbre entre la UE y la Liga Árabe que ha sido convocada para los próximos 24 y 25 de marzo en el balneario egipcio de Sharm El Sheij. Este encuentro no tiene nada que ver con la crisis venezolana pero coincide con el fin del plazo dado a Maduro, de modo que es muy probable que algunos de los ministros hablen de ello al margen de este encuentro que se celebrará solamente por la mañana.

Sin embargo, lo más disonante ha sido el anuncio ayer domingo por parte de Mogherini, que publicó a media tarde un comunicando anunciando la convocatoria de la reunión del llamado «Grupo de Contacto» el 7 de febrero en Montevideo. La idea de crear este «grupo de trabajo» temporal, con tres meses justos de vigencia, reuniendo a países iberoamericanos y europeos interesados en el problema de Venezuela fue decidida en la reunión informal de ministros de Exteriores en Bucarest en la que los países no se pusieron de acuerdo sobre la decisión de si reconocer o no al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente encargado de convocar elecciones.

Argumentos

El hecho de que se haya convocado esta reunión horas antes de que venciera el plazo que le habían dado a Maduro los principales países de la UE (España, Francia, Alemania y Reino Unido) podría servir para inducir a que algunos gobiernos tengan argumentos para aplacar su decisión de reconocer a Guaidó como presidente constitucional legítimo.

Italia, el país cuya nacionalidad ostenta Federica Mogherini, es el que se ha opuesto con más intensidad al reconocimiento de Guaidó junto con Grecia, ya que ayer mismo Austria cambió su postura y lo reconoció. Según fuentes bien informadas, en la reunión de Bucarest Mogherini hizo todo lo posible para impedir un compromiso sobre Venezuela.

España ha anunciado que participará en el «grupo de contacto» en el que se incluyen también varios países iberoamericanos que insisten en apoyar la dictadura de Nicolás Maduro.