Protestas en Estambul por el cierre de una TV crítica a Erdogan EFE

Erdogan carga contra medios de comunicación críticos en vísperas de las elecciones

El cierre policial de dos televisiones refleja el miedo del partido islamista después de 13 años en el poder

JAVIER PÉREZ DE LA CRUZ
ESTAMBULActualizado:

Solo quedan tres días para las elecciones generales, pero en Turquía cada vez quedan menos medios de comunicación críticos para contar qué ocurre. El cierre de televisiones, el bloqueo de diarios digitales y la confiscación de revistas solo es una parte de la persecución que, según editores y periodistas turcos, atraviesa en estos momentos la libertad de expresión en el país euroasiático. «Este no ha sido un simple ataque a un medio de Gülen (enemigo político del presidente Erdogan). Es un reflejo del miedo del AKP tras 13 años de Gobierno. Queda claro que no hay libertad de expresión en este país», asegura a ABC Hüsnü Bozkurt, diputado del partido opositor CHP. Según Bozkurt, la intervención de dos televisiones críticas con el gobierno, en las que la policía ha tenido que emplearse a fondo, solo es un caso más.

No solo lo creen los políticos. «Estamos viviendo el momento más crítico. Esto incluso sobrepasa lo que atravesamos con el golpe de estado de 1980», asegura Can Dündar, director del diario Cumhurriyet. A su lado, Hasan Cemal, otra veterana figura del periodismo turco, acusa directamente al presidente Erdogan. «Él es el responsable de despedir a periodistas y de censurar programas de televisión con una llamada de teléfono», afirmó durante una conferencia organizada por la plataforma de periodismo independiente P24.

El lnternational Press Institute publicaba recientemente un informe criticando que la presión «ha aumentado seriamente» desde las elecciones del pasado 7 de junio. El AKP perdió en esos comicios la mayoría absoluta de la que había disfrutado durante 13 años. Al no llegar a un acuerdo con ninguno de los otros tres partidos con representación en el Parlamento, se convocaron las elecciones que se celebrarán en tres días.

Insólita alianza

No todos están de acuerdo con tal veredicto. «Con el 60 o 65% de medios de comunicación en manos de dueños que adoptan un punto de vista en contra del gobierno, no debería ser tan fácil decir que la libertad de prensa está amenazada en Turquía», afirma. Yunus Paksoy, periodista del rotativo Daily Sabah, vinculado al AKP. «Algunos medios acusan explícitamente al presidente Erdogan de prácticamente todo lo malo que ha ocurrido y que ocurrirá en Turquía. Esa campaña de calumnias ha sobrepasado los límites. Sin embargo, son esos mismos medios los que dicen que no hay libertad de expresión. Es una contradicción preocupante”, añade.

La oposición a Erdogan ha conseguido algo único en la historia de Turquía. Grupos mediáticos tan ideológicamente diferenciados entre sí como los de centro-izquierda, los prokurdos y los islamistas próximos al predicador y adversario de Erdogan, Fethullah Gülen, que nunca habían estado dispuestos a colaborar entre sí, ahora han modificado su actitud. Un cambio de posición especialmente significativo en los medios de comunicación del movimiento de Gülen, en el que se incluyen las dos televisiones intervenidas ayer. Hasta hace poco, estos eran fiel defensores de las posturas del gobierno. No obstante, la relación entre el predicador, que vive en Estados Unidos, y Erdogan ha sufrido un brusco giro hasta el punto de que está acusado de terrorismo por intentar “derrocar al gobierno”.

La situación se replica en la prensa local. En la conservadora y nacionalista provincia de Kayseri, los grandes partidos políticos coinciden al señalar que el espacio mediático está copado por el AKP. “Aquí la prensa está muy presionada. Hacer campaña en Kayseri es un verdadero reto. Por ejemplo, hay nueve canales de televisión, y de ocho no nos llaman nunca”, asegura Çetin Arik, el candidato del CHP.

Desde el AKP se defienden. No hay ningún tipo de presión, la presencia en los medios solo es un reflejo de la sociedad. “En Alemania, por ejemplo, ningún medio en lengua turca podría tener más presencia que Der Spiegel. Eso no significa que el gobierno alemán presione a los medios que publican en turco”, zanjan desde la oficina del AKP en la vecina provincia de Konya.