EE.UU. enviará militares a Brasil y Colombia para que llegue la ayuda a Venezuela

Maduro despliega policías especiales para impedir la entrada de envíos humanitarios internacionales con los que paliar la grave crisis

WashingtonActualizado:

El Gobierno de EE.UU. se dispone a poner a prueba el apoyo del que realmente dispone Nicolás Maduro entre el Ejército venezolano con el envío de cientos de toneladas de paquetes de alimentos preparados listos para su consumo, que pretende distribuir a Venezuela por corredores humanitarios a través de tres puntos en la frontera con Colombia, Brasil y el mar Caribe. Esa ayuda ya se está cargando en tráilers que en los próximos días serán transportados por mar hasta las fronteras de Venezuela, según dijo ayer a este diario un portavoz de Usaid, la agencia para la cooperación de EE.UU..

La Casa Blanca trabaja ya en planes de contingencia por si el régimen de Maduro, que tiene el control de las fronteras de Venezuela, niega el paso a los convoyes de ayuda humanitaria estos días. Lo han dicho el presidente, Donald Trump; el vicepresidente, Mike Pence; el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, y el secretario de Estado, Mike Pompeo: «Todas las opciones están sobre la mesa». Si Maduro persiste en impedir el acceso de esos convoyes con alimentos preparados, EE.UU. planea proponer una misión militar de ayuda humanitaria a Colombia y Brasil, han revelado a este diario fuentes del Consejo de Seguridad Nacional.

El desliz de Bolton

El director de esa agencia de ayuda humanitaria, Mark Green, estuvo el año pasado en la localidad fronteriza de Cúcuta, en Colombia, para hablar con refugiados y supervisar los planes para abrir un corredor humanitario. Green habló el miércoles con el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, para coordinar esfuerzos y avanzarle sus planes. Según el portavoz de Usaid Tom Babington, «EE.UU. está preparado para brindar asistencia de emergencia en toda Venezuela». Es decir, no sólo en la frontera o a los refugiados fuera del país.

EE.UU. ya cuenta con un millar de soldados en bases colombianas, pero si debe abrir los corredores humanitarios con el Ejército, debería movilizar una cantidad mayor. De ahí que Bolton, el asesor de Trump, compareciera la semana pasada en la Casa Blanca con una libreta en la que se leía «5.000 soldados a Colombia», explican esas mismas fuentes en el Consejo de Seguridad Nacional. Ya en octubre, ABC avanzó que Bolton estudiaba estos planes de ayuda a través de una coalición de aliados.

Anoche se conoció de forma oficiosa que el presidente «encargado» de Venezuela, Juan Guaidó, visitó Washington el pasado diciembre y se reunió con funcionarios del Gobierno de Donald Trump, en su primer contacto conocido con una Casa Blanca que un mes después le reconocería como mandatario legítimo de Venezuela. Un portavoz de la Casa Blanca, que pidió el anonimato, confirmó a Efe que distintos «representantes de la Administración han hablado con Guaidó en varias ocasiones».

Con el firme e inequívoco apoyo de Estados Unidos, la llegada de la ayuda humanitaria y su distribuición es, junto con la transición que lleve a unas elecciones la tarea más urgente de Juan Guaidó, refozado ayer con el reconocimiento como presidente interino por 19 países de la UE, entre ellos España. Guaidó pidió ayer a los uniformados que permitan la entrada de la ayuda humanitaria y ha apelado a su «conciencia». «Es un tema de humanidad», aseguró en una rueda de prensa en Caracas: «Soldado de la patria ¿le vas a negar la ayuda a tu familia?».

Puesto de mando en Cúcuta

De momento, ha arribado a Colombia un pequeño contenedor con material médico, que permanecerá almacenado en Bogotá hasta que se habilite el punto de acopio en Cúcuta, informa Poly Martínez. La situación ayer en Cúcuta era de «aparente calma», aseguraba a ABC Doris Gaona, una colombo-venezolana que reside en esta ciudad fronteriza habituada a un intenso trasiego de personas que huyen de la miseria. «El puente está abierto y están pasando muchos venezolanos que vienen a comprar alimentos -explica-, porque allí se mueren de hambre, y personas enfermas, en silla de ruedas», informa Manuel Trillo. Las autoridades venezolanas instalaron ayer un Puesto de Mando Unificado (PMU) en Cúcuta, el principal paso fronterizo on Venezuela, para coordinar la recepción de la ayuda humanitaria internacional.

«En pocas horas estaremos en Cúcuta, coordinando la llegada de la ayuda», aseguró la noche del domingo en Twitter el diputado José Manuel Olivares, exiliado. El mismo presidente de Colombia, Iván Duque, adelantó que había comunicado a Guaidó que Cúcuta sería «uno de los tres centros de acopio de ayuda para Venezuela».

Al otro lado de la frontera, aguardan las fuerzas especiales desplegadas por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro, que se preparan para impedir el paso de las medicinas y la comida. Freddy Bernal, exalcalde chavista de Caracas y jefe de las bandas paramilitares conocidas como «colectivos», ha estado organizando en el estado fronterizo de Táchira a los temibles agentes de la FAES (Fuerza de Acción Especial) de la Policía Nacional para oponerse al convoy de ayuda, que el gobierno ilegítimo considera «una intervención imperialista». Bernal, antiguo policía, se dejó ver en vídeos publicados en las redes sociales formando una barrera en uno de los puentes fronterizos junto con los miembros del FAES. Estos agentes, junto con los «colectivos» chavistas, son los responsables de la represión ordenada por el régimen, que ha dejado 39 muertos en los barrios populares y cerca de un millar de detenidos desde que Guaidó tomó posesión como «presidente encargado» el pasado 23 de enero.