Daesh no deja escapar a los civiles de Mosul hacia territorio seguro

Los yihadistas solo permiten la salida hacia Siria a través de un peligroso desierto

Corresponsal en JerusalénActualizado:

La ofensiva para recuperar el control de Mosul y expulsar al grupo yihadista Daesh «va más rápido de lo planeado», según las palabras que el primer ministro iraquí, Haider Al Abadi, pronunció en videoconferencia con París. Irak miró durante unas horas a la capital francesa donde una veintena de ministros de Exteriores, así como responsables de organizaciones humanitarias, se reunieron para elaborar un plan de estabilización para Mosul.

Sobre el terreno, las fuerzas kurdas, encargadas de los frentes norte y este, volvieron a lograr importantes avances y liberaron otras seis aldeas tras poner en marcha «una operación a gran escala», según informaron en un comunicado, lo que les coloca a apenas 9,5 kilómetros de la ciudad. En este nuevo impulso los kurdos contaron el apoyo de las fuerzas especiales estadounidenses y británicas, que lideraron la toma de Nawaran, según reveló el diario The Guardian, en la que no emplearon más de una hora ya que los yihadistas optaron por replegarse. El Ejército de Irak también liberó seis nuevas localidades en las proximidades de Qayyara, ciudad en la que tienen su base principal de operaciones.

Los francotiradores, bombas trampa, coches bomba y aviones no tripulados del Estado Islámico (EI) -este jueves emplearon al menos dos y fueron interceptados- no son suficientes para frenar a las fuerzas iraquíes y kurdas en esta primera fase de la operación que consiste en limpiar de presencia yihadista todos los accesos a Mosul desde el norte, sur y este. La aviación y la artillería volvieron a jugar un papel clave a la hora de facilitar el avance terrestre.

«El futuro de 1,2 millones de civiles, entre ellos 600.000 niños, atrapados en la ciudad está en juego», advirtieron en un comunicado los organismos humanitarios Oxfam, International Rescue Committee (IRC), el Consejo Noruego para Refugiados y Save the Children con motivo de la reunión en París. En el texto recordaron que si los civiles se quedan en Mosul «se arriesgan a morir por el armamento pesado y a convertirse en escudos humanos, o a quedar atrapadas por el fuego cruzado, ser alcanzadas por francotiradores o pisar minas mientras intentan huir».

Las cifras que manejan las ONG tienen nombres y apellidos como Abu Yazan, de 36 años, quien declaró en una conversación telefónica con la cadena Al Yasira que «no hay salida. Incluso si queremos abandonar la ciudad, ya no es posible. Somos rehenes del EI, los yihadistas han tomado la ciudad como rehén». Yazan, que empleó un nombre ficticio por motivos de seguridad, reveló que la única vía abierta es la que va a Siria a través de desierto, pero le parece «demasiado peligrosa», y no quiere arriesgar en el camino su vida y la de sus hijos.

Esta es la vía que ya han tomado 5.000 civiles, según Save The Children, y es al ruta que podrían emplear los yihadistas para intentar buscar refugio en Deir Ezzor y Raqqa, sus dos bastiones al otro lado de la frontera. Una posibilidad que denuncian el Gobierno de Damasco y su aliado ruso.

Solo la legión extranjera

El general estadounidense Gary Volesky ya alertó el miércoles de que «hemos visto movimientos de salida de Mosul y tenemos informaciones que apuntan a que los líderes han huido». Los que permanecen serían la legión extranjera del EI, para quienes resulta más complicado escapar, según el oficial estadounidense, que piensa que serán los encargados de defender la ciudad.

Desde las calles de Mosul llegan las imágenes de los vídeos de propaganda que difunde Daesh, con hombres bien pertrechados patrullando avenidas vacías. Como en Faluya, Tikrit o Ramadi, hasta que no llegue el momento del combate calle por calle no se conoce la resistencia que ofrecerán los aproximadamente 5.000 yihadistas que quedan, según las estimaciones del Pentágono.