José M. de Areilza - MONNET & CO.

Cómo derrotar a Trump

La lección aprendida debería ser no parecerse a Hillary Clinton

José M. de Areilza
Actualizado:

En 2019 hablaremos mucho sobre la posible re-elección de Donald Trump. Un primer dato es que en el pelotón de candidatos demócratas a la presidencia hay pocos con posibilidades reales. El peor enemigo de Trump sigue siendo su estilo de poder temperamental e imprevisible. Se ha quedado sin sus asesores de más peso y la nueva Cámara de Representantes le va a investigar a fondo. Pero mantiene la conexión con las bases republicanas y aspira a alargar el ciclo populista y nacionalista si la economía le deja.

El requisito principal de un candidato presidencial demócrata es tener la capacidad de dirigirse al conjunto del pueblo norteamericano, con independencia de razas, ideologías o clase social y proponerles una idea de progreso en común. Franklin D. Roosevelt ejemplificó mejor que nadie esta actitud. John Kennedy, Lyndon Johnson y Bill Clinton también conectaron con muchos votantes que no eran militantes rabiosos de ningún partido. Con la adopción de un credo basado en la política de las identidades, los ideólogos de la izquierda norteamericana han hecho mucho más difícil que el ciudadano de a pie confíe en sus candidatos. A pesar de su pragmatismo, la presidencia de Obama no frenó la voladura del pensamiento progresista.

Desde hace unos años, las principales estrellas demócratas hablan sobre todo de los derechos de las minorías y en nombre de ellas. La lección aprendida debería ser no parecerse a Hillary, quien –por increíble que parezca– no descarta un tercer intento de perder. La profesora de Harvard y senadora, Elizabeth Warren, compite desde su misma banda izquierda, al igual que el socialista Bernie Sanders. A sus 76 años, el ex vicepresidente Jo Biden tiene verdaderas posibilidades, al ser capaz de encarnarse en «abuelo» del país y gozar de buena prensa en Estados republicanos.

Entre los candidatos jóvenes y centristas, sobresalen el congresista tejano Beto O’Rourke, que puso en aprietos a Ted Cruz en las legislativas, y la abogada y senadora de Minnesota, Amy Klobuchar, un valor seguro. En 2019 el partido demócrata demostrará si ha aprendido algo de la victoria de Donald Trump frente a Hillary Clinton.

José María de Areilza CarvajalJosé María de Areilza CarvajalArticulista de OpiniónJosé María de Areilza Carvajal