Con el lema «Proteger Hong Kong», los partidarios del régimen chino y la Policía también se han manifestado, aunque en menor número
Con el lema «Proteger Hong Kong», los partidarios del régimen chino y la Policía también se han manifestado, aunque en menor número - PABLO M. DÍEZ

China inflama el nacionalismo contra las protestas de Hong Kong

Los medios oficiales «venden» la crisis como una revolución por la independencia

Enviado especial a Hong KongActualizado:

Las batallas de hoy no las gana la razón, sino el relato, que en estos tiempos de internet se construye a través del gallinero de las redes sociales. Aunque el régimen chino empezó censurando las noticias sobre las protestas democráticas de Hong Kong, los medios no paran de hablar de ellas en las últimas semanas. Por supuesto, contando solo la parte que más le conviene al régimen, y ocultando todo lo demás, porque la información está controlada por la propaganda y la censura.

Tirando del nacionalismo que propugna el Partido Comunista para aunar a la sociedad, la Prensa oficial y las redes sociales están «vendiendo» las protestas de Hong Kong como una revolución por la independencia. Aprendiendo de Orwell que «nada une más que un enemigo común», culpan de la agitación social a «manos negras extranjeras», sobre todo a Estados Unidos y al Reino Unido, y critican la cobertura de los medios occidentales y la educación internacional de Hong Kong.

Pero no explican que la causa de la revuelta fue el rechazo a la ley de extradición a China por un motivo muy simple: que los hongkoneses temen perder sus libertades, mayores que en el resto del país, y no se fían de un sistema legal donde los tribunales están al servicio del régimen.

«Madre patria»

En lugar de contar eso y la aspiración de Hong Kong al prometido sufragio universal, cargan las tintas en los enfrentamientos violentos en que han derivado unas manifestaciones que empezaron de forma pacífica y en los escasos mensajes independentistas que se oyen en las protestas.

Aunque en estas no se ven más que una docena de banderas de EE.UU. y coloniales entre cientos de miles de personas, son lo único que la propaganda china muestra a su público en los medios y las redes sociales diciendo que están por todas partes. De igual modo, los ataques contra los símbolos nacionales, como las banderas tiradas al agua o los actos vandálicos sobre sus escudos, son magnificados como un ultraje a la «madre patria».

Lo mismo ocurre con la violencia, ya que solo se muestra la de los manifestantes, no la de la Policía ni la de los matones partidarios del régimen chino que han atacado en un par de ocasiones. Mostrando su solidaridad con la Policía, en Weibo (copia del censurado Twitter) hay una etiqueta, «Proteger Hong Kong», con más de 7.000 millones de lecturas, informa Efe.

Con la censura eliminando las opiniones críticas, muchos comentarios reflejan el rostro más belicoso y xenófobo del nacionalismo chino, exacerbado con las retenciones y agresiones de dos viajeros del continente por parte de la multitud en la toma del aeropuerto el martes. Si alguien se atreve a disentir, los internautas lanzan «una búsqueda de carne humana» para hacerle la vida imposible.

En la aplicación de vídeos cortos Douyin, que tiene enganchados a los chinos más jóvenes, proliferan las muestras de apoyo a la Policía, las exaltaciones nacionalistas y las amenazas contra el «veneno independentista» de Hong Kong, que se enfrenta al mayor y más ruidoso gallinero del mundo.