Un censo reagrupa a militares venezolanos en el exilio que podrían forzar la salida de Maduro del poder

En unas horas de funcionamiento se han apuntado 200 efectivos, de los más de 4.000 que viven actualmente fuera de Venezuela, según el presidente de Veppex

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Este miércoles comenzó a funcionar un censo para agrupar a los militares venezolanos que actualmente viven fuera de Venezuela, «entre 4.000 y 5.000», según explica a ABC el teniente José Antonio Colina, presidente de la Organizacion de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), creada hace una década, y que tiene su sede actualmente en la ciudad de Miami.

«Es una plataforma realizada con todas las medidas de seguridad para no ser hackeada. La data se maneja de manera encriptada», asegura al otro lado del teléfono. La intención de este censo es saber exactamente, de acuerdo a los datos que arrojen, «cuántos militares venezolanos están en el exilio, en qué países se encuentran, cuáles son los grados o qué jerarquía tenían antes de irse del país, establecer métodos de comunicación (correo electrónico, teléfono) entre ellos para ponerlos en contacto. Y, sobre todo, saber cuántos son», indica Colina, que estima que hay entre 4.000 y 5.000 militares fuera de Venezuela.

La intención es «agruparlos para organizarlos», pues para el teniente venezolano de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), ya retirado, pueden tener un papel importante «en un futuro inmediato respecto a la salida a la crisis que está viviendo Venezuela. Desde mi punto de vista -indica-, la situación que atraviesa el país va a tener una solución de fuerza, porque es la única manera de hacerlo, y las Fuerzas Armadas (FF.AA.) son fundamentales para ello». Un papel que en su opinión no pueden asumir muchos de los militares que actualmente están a las órdenes del régimen chavista. «Los que están dentro del país se han comportado como mercenarios y corruptos, no se puede contar con ellos para lo que va a ser la transición. Por eso, creo que el caldo de cultivo para reestructurar las FF.AA. está en los militares que se fueron al exilio, bien porque desertaron por no querer seguir participando en todas las atrocidades que se han cometido en los últimos años, bien porque han sido expulsados por motivaciones políticas», añade.

Si la solución para Venezuela viene por la vía de la fuerza, Colina tiene claro que es necesario «tener una estructura militar para controlar el país. Creo que el caldo de cultivo hay que tenerlo organizado desde fuera, y de ahí el censo».

Y vuelve a subrayar la ausencia de datos que confirmen el número total de militares que actualmente viven en el exterior y que estarían dispuestos a contribuir a la salida de Maduro del país y al restablecimiento democrático en Venezuela. «Creo que eso es necesario para lo que el país pudiera necesitar a corto, a medio y a largo plazo».

Tres escenarios

Una vez organizadas en el exterior, la función de estas Fuerzas Armadas Venezolanas en el exilio podría responder a tres escenarios diferentes: «Puede pasar que un pequeño grupo de militares de los que están ahora en Venezuela saque a Nicolás Maduro del poder e impulse un gobierno de transición. Pero los militares que hay no son suficientes para controlar el país, por lo que se va a requerir el apoyo de más militares, que son los que están fuera». En el caso de que esto no ocurra, se plantearía una segunda posibilidad, que Colina no cree que suceda a corto plazo: «Que una coalición internacional ingrese en Venezuela». Si eso llegara a pasar, «esa coalición no se va a quedar toda la vida en el país, hace falta tener allí un grupo armado que controle la situación de gobernabilidad, esos serían los militares que estamos censando, que tienen la intención de regresar y están en edad para hacerlo», puntualiza.

En caso de que no suceda ninguna de las dos anteriores, «que no se produzca un quiebre y no se produzca la intervención de una coalición extranjera», se baraja un tercer escenario: «Que los militares organizados en el exterior determinen, en un momento u otro, ingresar en territorio venezolano. Pero -subraya Colina- esa es la tercer opción. No es la más importante. Lo que realmente se quiere es tener organizados a los militares que se encuentran en los diferentes países para cumplir cualquiera de las tres tareas». El peor escenario de todos es, en su opinión, que «no tengamos ningún tipo de organización que pueda actuar de manera inmediata».

Veppex fue fundada por Colina hace diez años, cuando llegó a EE.UU. huyendo del régimen chavista. La intención original era reagrupar a los venezolanos que se habían exiliado por ser víctimas de la persecución política. «Tenemos direcciones en diez países», indica. La iniciativa del censo, que procede de Colina, militar retirado que si no hubiera marchado de Venezuela «sería coronel y el año que viene me correspondería ascender a general», es el que está detrás de la idea. «No hay ninguna institución», insiste horas después de haber estado en la IV Conferencia de Seguridad Hemisférica celebrada en la Universidad Internacional de la Florida (FIU), en la que participaba el Almirante Craig Faller, Jefe del Comando Sur.

Paso al frente

«La idea de la plataforma surgió porque la semana pasada le recomendamos al presidente interino, Juan Guaidó, a través de un comunicado, que nombrara agregados de Defensa en los países que lo han reconocido. Y que esos agregados censaran a los militares que se encontraban en esos países. Como no hemos recibido respuesta del presidente Guaidó, hemos decidido adelantar este censo».

En el primer día de funcionamiento del censo, y en el momento de la conversación telefónica con ABC, el número de respuestas se situaba alrededor de las 200 personas. Colina es consciente de que muchos militares sienten miedo de desvelar sus datos personales, pero les tranquiliza afirmando que la plataforma «es segura»: «Hay que vencer ese miedo». Y se muestra optimista, pues considera que el censo va a tener buena acogida «porque todo el mundo ha planteado que los militares que están fuera de Venezuela tenían que organizarse, y creo que esta es la mejor manera de hacerlo». Los que se han apuntado ya transmiten de momento «una buena señal».