Bruselas insiste en que un país de Schengen no puede reintroducir controles fronterizos
Controles fronterizos en la frontera alemana por la Eurocopa - efe

Bruselas insiste en que un país de Schengen no puede reintroducir controles fronterizos

La comisaria europea del Interior subraya que restaurar fronteras en la UE debe ser «una decisión conjunta» y «el último recurso»

bruselas Actualizado:

La comisaria europea del Interior, Cecilia Malmström, ha dejado claro este jueves que el Ejecutivo comunitario mantiene su postura de que la decisión de reintroducir controles fronterizos en el espacio sin fronteras Schengen por una afluencia masiva de inmigrantes en un Estado miembro debe ser «una decisión conjunta» en base a una propuesta de la Comisión y sólo podrá darse «bajo condiciones excepcionales». «Un único país no puede decidir sobre esto», ha zanjado.

«Si vamos a restaurar las fronteras en la Unión Europea tiene que ser el último recurso después de que todo lo demás se haya intentado, y por eso tenemos que reforzar la evaluación para garantizar que haya planes de acción si descubrimos deficiencias», ha explicado la comisaria. Cecilia Malmström hizo estas declaraciones a la prensa en Luxemburgo a su llegada a la reunión de los ministros del Interior de la UE, en la que discutirán las normas para reintroducir dichos controles y el mecanismo de evaluación del funcionamiento de Schengen.

«Los Estados miembros siempre son soberanos sobre sus fronteras, pero Schengen es un logro europeo y si tenemos que decidir sobre nuestras fronteras comunes debe ser una decisión europea. No se trata de que una institución decida, sino que todos lo hagamos juntos para evitar abusos y garantizar que podemos defender el libre movimiento de millones de ciudadanos de la Unión Europea», ha recalcado.

Malmström ha dejado claro que «la Comisión no acepta» la propuesta de compromiso negociada por los Veintisiete porque no garantiza «un mecanismo europeo» para gestionar el espacio sin fronteras Schengen y ha subrayado que espera que «hoy no haya decisión» de los Veintisiete.

La propuesta sobre la mesa en su opinión «no hace que Schengen sea más fuerte en lo que se refiere a la evaluación» sobre su funcionamiento. «Y no garantiza una toma de decisión más europea cuando y si, como último recurso, hay que restablecer los controles en las fronteras», ha recalcado.

En cambio, el ministro de Justicia danés, Morten Bodskov, cuyo país ejerce la Presidencia semestral de la UE ha asegurado que son «optimistas» de que los Veintisiete se «aproximen a un acuerdo» sobre su propuesta de compromiso.

Controles unilaterales

Los Estados miembros ya pueden reintroducir los controles fronterizos dentro de su territorio durante un tiempo limitado en circunstancias excepcionales que pueden dar lugar a «una amenaza seria» para el orden público o la seguridad nacional como el caso de los grandes acontecimientos de masa previstos o en casos urgentes como ataques terroristas, aspectos que no se cambiarán, según han explicado fuentes diplomáticas.

Francia y Alemania habían venido reclamando en los últimos meses que se diera liberad a los países de la UE para reintroducir los controles fronterizos nacionales durante 30 días, sin ninguna supervisión de la UE, en caso de presiones migratorias, una propuesta que rechazó de plano la Comisión Europea. Bruselas defendía que los Estados miembros pidan permiso a la UE antes de reintroducir los controles.

La propuesta de compromiso implica que la Comisión pueda proponer a los Estados miembros que éstos recomienden que se restablezcan los controles fronterizos nacionales en el caso de flujos migratorios «masivos» cuando se constata que el Estado miembro afectado «no está en condiciones de hacer frente por solo» al problema, según han explicado fuentes diplomáticas.

Cuando se concluya que un Estado miembro no está incumpliendo de manera «seria» sus obligaciones en el marco del espacio sin fronteras Schengen poniendo en «riesgo» el funcionamiento del sistema y la Comisión constate, tras un periodo de tres meses, que la situación problemática persiste, los Veintisiete podrán en este caso recomendar, en base a una propuesta de la Comisión, que uno o más Estados miembros concretos reintroduzcan los controles fronterizos en determinados puntos o en el conjunto de su frontera interna.

Los controles se permitirán durante un máximo de seis meses, pero podrán prorrogarse en periodos consecutivos de seis meses, hasta un máximo de dos años. En todo caso, queda claro que este tipo de recomendación sólo podrá hacerse «como último recurso» y después de que los Veintisiete analicen si la introducción de los controles es la medida adecuada para resolver un problema de orden público o para la seguridad nacional de un país, si es proporcionado y si no existen otros medios como apoyo financiero o técnico a través por ejemplo de la Agencia Europea de Fronteras Externas (FRONTEX) que puedan remediar la situación.

Inspecciones conjuntas

La Comisión propuso el pasado septiembre introducir un enfoque comunitario que le permitiera encabezar las evaluaciones con visitas e inspecciones in situ en los Estados miembros, aunque la propuesta de compromiso que previsiblemente aceptarán los Veintisiete este jueves es que sean el Ejecutivo comunitario y los Estados miembros los que de manera conjunta se encarguen de realizar la evaluación y supervisión. Los equipos conjuntos estarían compuestos por un miembro de un Estado miembro y otro de la Comisión.

Las evaluaciones cubrirán todas las disposiciones del acervo comunitario, pero también y por primera vez se controlaría la ausencia de controles en las fronteras internas. El Ejecutivo comunitario se encargará eso sí de presentar los programas de evaluación multianuales y anuales, que incluirían visitas e inspecciones anunciadas y sin previo aviso a los Estados.

Los Veintisiete deberán dar su visto bueno a los informes de evaluación que les remita el Ejecutivo comunitario en base a los informes de los equipos conjuntos y los Estados miembros donde se detecten deficiencias deberán presentar un plan de acción para detallar cómo piensan solventarlas.

Bruselas informará a los Veintisiete de manera regular del grado de cumplimiento del mismo y si se detectan deficiencias «serias» con impacto para el orden público o la seguridad nacional la Comisión, motu propio o a petición de un país concreto, informará al resto de las mismas «lo antes posible».