Jean-Claude Juncker y Theresa May, en una cumbre informal en Salzburgo el 20 de septiembre de 2018
Jean-Claude Juncker y Theresa May, en una cumbre informal en Salzburgo el 20 de septiembre de 2018 - Reuters

Bruselas advierte a quien suceda a Theresa May que no renegociará el acuerdo del Brexit

Juncker recibe el anuncio de dimisión de la primera ministra «sin alegría personal»

MadridActualizado:

Bruselas ha advertido a quien sustituya a Theresa May como primera ministra británica tras su dimisión este viernes que no renegociará el acuerdo para el Brexit que suscribió con ella. «Nada cambia» respecto a los términos y condiciones pactados, ha asegurado una de las portavoces del Ejecutivo comunitario, Mina Andreeva, en una rueda de prensa en la capital comunitario. Es decir, el acuerdo de divorcio es intocable. La UE únicamente se avendría a revisar la declaración política sobre la relación futura que lo acompaña.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, mantendrá el mismo «respeto» y diálogo con el sucesor de May y «establecerá una relación de trabajo con el próximo primer ministro, sea quien sea, sin por ello dejar de hablar con la primera ministra May», avanzó la portavoz en sus declaraciones, recogidas por Ep.

Según indicó, «Juncker ha seguido el anuncio de la primera ministra May sin alegría personal. Al presidente le gustó y ha apreciado trabajar con la primera ministra y, como ha dicho en anteriores ocasiones, Theresa May es una mujer valiente por la que tiene un gran respeto».

Distintos líderes de países europeos han reaccionado este viernes al anuncio de dimisión de May. El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió al Reino Unido una «clarificación rápida» sobre el Brexit. «Es demasiado pronto para especular sobre las consecuencias de esta decisión. Los principios de la Unión Europea continuarán aplicándose con la prioridad de preservar su buen funcionamiento, lo que requiere una clarificación rápida», apuntó el mandatario en un comunicado.

Según Macron, esto debe también servir para recordar que «en un momento importante de decisión, los votos negativos sin un proyecto alternativo conducen a un callejón sin salida», informa Efe.

La canciller alemana, Angela Merkel, recibió por su parte «con respeto» hacia Theresa May su decisión de dimitir e insistió en la importancia de un Brexit ordenado. En una rueda de prensa ordinaria, la viceportavoz del Gobierno Martina Fietz agregó que la canciller subrayó que la cooperación entre ambas fue siempre buena y «de confianza» y que así se mantendrá mientras la primera ministra siga en el cargo.

El Gobierno español teme un «Brexit duro»

Así mismo, la portavoz del Gobierno español, Isabel Celaá, ha calificado de «mala noticia» el anuncio de la primera ministra británica, porque «anticipa un periodo de dificultades» y «un Brexit duro», que a su juicio «parece en estas circunstancias una realidad casi imposible de frenar». Según ha indicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la dimisión de May es una «mala noticia» para quienes «deseamos una retirada ordenada del Reino Unido de la Unión Europea».

La portavoz ha subrayado que el Gobierno tiene preparadas todas las «medidas de contingencia» que son de su responsabilidad para «garantizar la mejor situación» de los ciudadanos y empresas españolas con intereses en el Reino Unido.

Mientras, Moscú ha calificado el mandato de Theresa May como un «periodo muy complicado» para las relaciones entre el Reino Unido y Rusia y ha asegurado que «sigue con atención» la situación tras el anuncio de dimisión. «Lamentablemente, no puedo recordar ninguna contribución al desarrollo de las relaciones bilaterales entre Rusia y Gran Bretaña. Por el contrario, la permanencia de la señora May como primera ministra consitituye un periodo muy complicado en nuestras relaciones», ha señalado a los medios el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. El caso del envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal en suelo británico ha tensado notablemente el trato entre Londres y Moscú durante la etapa de May. El pasado año el Reino Unido expulsó a 23 diplomáticos rusos, medida que fue contestada de inmediato con reciprocidad por parte de la administración de Vladimir Putin.