Vídeo: ATLAS

Boris Johnson: «Preferiría morir en una zanja antes que pedir otra prórroga a Bruselas»

El Parlamento vetó anoche el adelanto electoral que había pedido Johnson, si bien el Gobierno ha presentado una moción para volver a intentar obtener el apoyo de dos tercios de la cámara el próximo lunes

Íñigo Gurruchaga
LondresActualizado:

El primer ministro británico, Boris Johnson, que expresó su «admiración sin límites» por su hermano, Jo, cuando dimitió como secretario de Estado en el Gobierno de Theresa May, se declaró «triste» por su renuncia a la política, añadiendo que ya era sabido que no coincidían en sus ideas sobre la relación entre Reino Unido y la Unión Europea.

Las diferencias entre los dos hermanos se ilustran con la declaración del primer ministro, horas después, en el curso de su precampaña electoral: «Prefiero estar muerto en una zanja que retrasar el Brexit». La tristeza por la decisión de su hermano de abandonar el Gabinete y el Parlamento coincide con un intento desesperado del Gobierno de convocar elecciones anticipadas.

El ministro responsable de gestionar la agenda del Gobierno en el Parlamento, Jacob Rees-Mogg, ha confirmado que presentará de nuevo el lunes una moción para convocar las elecciones. En la noche del miércoles, la primera moción no alcanzó el requisito de ser aprobada por dos tercios de los escaños, tras la decisión de los laboristas de abstenerse o votar en contra.

Los lores conservadores, que habían practicado el filibusterismo parlamentario presentando enmiendas insustanciales a la ley aprobada en los Comunes para impedir la marcha de la UE sin acuerdo, abandonaron su táctica en la madrugada del jueves. El laborista Jeremy

Corbyn afirmó en el debate de la moción que no apoyará las elecciones anticipadas sin que antes sea ratificada la ley contra el Brexit abrupto.

Johnson necesita que la moción sea aprobada tras la ratificación de la ley y antes de la suspensión del Parlamento decretada por el Gobierno, para que las elecciones se celebren el 15 de octubre, antes del Consejo Europeo del 17 y 18. Pero, si Johnson obtuviese una mayoría en esas elecciones, podría derogar la ley, burlar a la oposición y ejecutar el Brexit con o sin acuerdo el 31 de octubre.

La retórica truculenta del primer ministro refleja el riesgo de que su estrategia de negociación del Brexit- o la UE acepta cambiar el Acuerdo de Retirada o Reino Unido se va sin más- quede efectivamente bloqueada si los laboristas rechazan las elecciones hasta la reanudación de la vida parlamentaria, el 14 de octubre. Los comicios tendrían que celebrarse entonces en noviembre.