El presidente francés, François Hollande
El presidente francés, François Hollande - efe

Francia, en pie de guerra contra la amenaza terrorista

Un hombre ha aparecido decapitado en un supuesto atentado yihadista en una fábrica cerca de Lyon

juan pedro quiñonero
Actualizado:

François Hollande, presidente de la República, ha prometido solemnemente que su gobierno «eliminará» a los individuos o grupos responsables del atentado terrorista contra una fábrica de gas industrial, «Air Products», en la localidad de Saint-Quentin-Fallavier, al este de Francia, decapitando a un hombre e hiriendo gravemente a varias personas. [Así estamos contando en directo la última hora sobre los atentados]

Hollande ha tenido noticia del atentado islamista, perpetrado hacia las diez de la mañana del viernes, a través de las emisiones de tv, en directo, en Bruselas, acompañado de la canciller alemana, Angela Merkel, cuando ambos preparaban el consejo europeo excepcional consagrado a la crisis griega.

Merkel, visiblemente conmocionada, se ha solidarizado inmediatamente con Hollande, que hizo poco más tarde esta declaración:«El individuo autor del atentado ha sido detenido y está siendo identificado. Hemos decidido desplegar importantes medios policiales en toda la región. Los sitios y centros industriales han sido protegidos muy particularmente, para evitar nuevos dramas. No queda ninguna duda sobre las intenciones de los criminales. Ha sido un ataque de naturaleza terrorista. El Gobierno cumplirá con su deber, haciendo el trabajo que le corresponde: proteger a los ciudadanos, esclarecer lo ocurrido, perseguir a los culpables y erradicar de nuestro territorio a los grupos o individual responsables de tales actos».

Dos horas más tarde, Hollande reunía en el Elíseo al Consejo nacional de defensa, integrado por el jefe de Gobierno (Manuel Valls), el ministro del Interior ( Bernard Cazeneuve), el ministro de la defensa (Jean-Yves Le Drian), el ministro de Asuntos exteriores (Laurent Fabius) y la ministra de Justicia (Christiane Taubira).

Poco antes de participar en el Consejo de defensa, en el Elíseo, el ministro del Interior hizo esta declaración: «Creemos que el autor del atentado pudiera ser Yassine Sahli, un personaje que estaba fichado por su radicalización desde el 2006. La Fiscalía antiterrorista, responsable de la investigación, deberá confirmar estas primeras investigaciones y sus posibles ramificaciones».

Manuel Valls, primer ministro, acortó un viaje oficial por el continente americano, para intentar participar en el Consejo nacional de defensa, declarando: «El terrorismo islámico ha vuelto a golpearnos. Debemos responder con serenidad y firmeza».

El Consejo de defensa reunido por el presidente Hollande en Elíseo confirmará la «movilización inmediata» de todas las fuerzas de seguridad del Estado, con el fin de asegurar una «vigilancia reforzada» de todos los puntos «sensibles» en toda Francia.

La sección anti terrorista de la fiscalía del Tribunal de París dirigirá la investigación estrictamente judicial, en estrecha colaboración con la Dirección general de la seguridad interior (DGSI, contraespionaje), que ha abierto una investigación, justificada por estos delitos tipificados: «Asesinato y tentativa de asesinato en banda organizada, en relación con una empresa terrorista», «degradación y destrucción con explosivos en banda organizada», «asociación de malhechores terroristas con fines criminales contra las personas».

Según un testigo citado por varias fuentes, uno de los terroristas habría reivindicado en voz alta su pertenencia al Estado islámico.

En las inmediaciones de la fábrica de gas industrial, los gendarmes encontraron un cuerpo decapitado, en las inmediaciones de un despliegue de banderas con textos en árabe.

La gendarmería detuvo con rapidez a uno de los autores del atentado y la degollación. Según varias fuentes concordantes, uno de los terroristas habría reivindicado su pertenencia al Ejército islámico.

Los ataques

Los mejores especialistas francesa en terrorismo islámico hacen análisis muy diversos del nuevo atentado de la mañana, el cuarto, desde las matanzas del 7, el 8 y el 9 de enero pasados. Para unos, la primera reivindicación, verbal, basta para confirmar que la decapitación y atentado de la mañana del viernes fue obra de criminales próximos al Estado islámico.

Para otros, pudiera tratarse de un atentado criminal perpetrado por uno o varios «lobos solitarios». Un especialista citado por el semanario «Le Point», que prefiere guardar el anonimato, comenta: «El lugar, el sitio y la fecha parecen insignificantes para un grupo como el Estado islámico, que prefiere atacar símbolos mucho más llamativos. La degollación de un inocente recuerda las decapitaciones consumadas por el Estado islámico, sin duda. Pero el Estado islámico prefiere filmar y «poner en escena» sus actos de barbarie criminal. El atentado de este viernes pudiera ser obra de uno o varios lobos solitarios, matando por su cuenta, sin la «profesionalidad» criminal de unos «enviados especiales de la organización terrorista».