Frans Timmermans, en la terraza de la sede de la Comisión Europea en Madrid
Frans Timmermans, en la terraza de la sede de la Comisión Europea en Madrid - óscar del pozo
entrevista

Frans Timmermans:«Los yihadistas atacan Europa porque odian nuestra libertad»

El vicepresidente primero de la Comisión Europea, en su primera entrevista con un medio español, habla sobre yihadismo, inmigración, Ucrania y Grecia, de la que opina que «se está dando cuenta de que tiene que cumplir las reglas»

Actualizado:

Frans Timmermans (Maastrich, 1961) ocupa desde el pasado 1 noviembre el cargo de vicepresidente primero de la Comisión Europea. Comisario a su vez de la Mejora de la Legislación, Relaciones Interestitucionales, Estado de Derecho y Carta de los Derechos Fundamentales, este socialdemocráta holandés, licenciado en literatura francesa y políglota (habla siete idiomas), se ha convertido en la estrella emergente –aunque ya puede presumir de una larga trayectoria y ha superado el medio siglo de edad– de la institución gracias, en parte, a su dotes de comunicador.

Segundo de Jean-Claude Juncker, como consecuencia de una reciente reestructuración de la comisión, y con derecho a veto respecto a la toma de decisiones, esta semana ha visitado Madrid, donde ha participado en varios actos –uno de ellos en la Comisión Mixta del Congreso–, se ha reunido con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, así como con una docena de empresarios. Como broche de su viaje, ayer tomó parte en la Cumbre de Líderes Socialdemócratas Europeos, una reunión celebrada con el objetivo de acordar medidas con las que impulsar la política económica de la UE y de consensuar mecanismos en la lucha contra el terrorismo.

«También hablaremos de la situación en Grecia y de los resultados del Eurogrupo, cómo se puede impulsar el plan Juncker y debatiremos el tema del Tratado TTIP (de Libre Comercio entre Europa y Estados Unidos)», explicó Timmermans a ABC durante la entrevista, que tuvo lugar este viernes en la sede de la CE justo en el mismo momento en que el Eurogrupo y Grecia volvían a reunirse en Bruselas. Un encuentro que, tras días de tira y afloja, se saldó finalmente con un acuerdo. Aun sin conocer el resultado, no podíamos eludir la cuestión sobre cuál era su posicionamiento en este debate: si Europa debía ser más flexible con el nuevo Gobierno griego, o si por el contrario debía exigírsele el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los socios europeos.

«Ambas cosas no son contradictorias –subrayó Timmermans–. Creo que Grecia se está dando cuenta de que hay ciertas reglas, que aunque tú no las hayas firmado, tienes que seguir cumpliendo como nuevo gobierno. Creo que cada vez se entiende mejor que si pides solidaridad, tienes que asegurarte de ofrecerla tú también. No solo hay votantes en Grecia, sino en todos esos países que son los que tienen que mostrar solidaridad. Países donde han sufrido mucho, igual que en Grecia. España es un ejemplo. Si vemos cómo está España hoy, tras un proceso muy doloroso y aunque el desempleo sigue siendo demasiado elevado, el éxito de las reformas se está reflejando en la economía española».

«Tras un proceso muy doloroso, el éxito de las reformas se ve en la economía española»

–Una de los puntos prioritarios de la agenda de la CE es desarr ollar una política común en la lucha contra el terrorismo yihadista. Si es difícil lograr un pacto de Estado a nivel nacional, ¿cómo se puede poner de acuerdo a 28 países?

–En primer lugar, está claro que los ciudadanos europeos esperan que sus autoridades respondan, y también entienden que se trata de un problema paneuropeo tras los atentados recientes en Francia, Bélgica y Dinamarca, sin olvidar los que sudieron en España y Londres. De ahí que todos los ciudadanos entiendan que es un problema europeo, especialmente al comprobar que algunas de esas personas que atentan son de aquí y viven en nuestra sociedad. Por eso necesitamos una solución europea, pues se trata de salvaguardar nuestros valores que se están viendo atacados.

–Pero cada país tiene un concepto distinto de seguridad, y defienden con distina intensidad la libertad y los derechos civiles . ¿Cómo se puede conciliar esto?

–Francamente creo que en toda Europa la gente se está dando cuenta de que no puede haber libertad sin seguridad, y que no puede haber seguridad sin libertad. Antes he mencionado los atentados terroristas en Madrid, y sigo pensando que la manera en que respondió el pueblo español es un ejemplo de cómo tenemos que contestar hoy al terrorismo. No culpando a una religión, no dejando que la sociedad se divida. Sino estando unidos e identificando a los responsables, castigándoles, pero también intentando tener un diálogo con la sociedad, sin excluir a las minorías.

«España es un ejemplo de cómo tenemos que contestar al terrorismo»

–A lo largo de 2015 España va a poner en marcha un Registro europeo de pasajeros (PNR) para tener un mayor control sobre los movimientos de los terroristas. Esta medida todavía no se implantado en la UE, ¿por qué?

–La CE siempre ha estado a favor de esta propuesta, de hecho la hicimos nosotros. El problema está en el Parlamento Europeo, que la semana pasada aprobó por una gran mayoría una resolución en la que se nos pide que avancemos rápidamente con respecto a esa legislación del PNR. Al final es una opción entre tener un registro europeo o tener 28 diferentes.

–La valoración del riesgo en cada país a la ahora de hacer saltar las alarmas es también diferente, lo que entorpece la prevención de atentados a nivel europeo...

–Necesitamos más intercambio de información entre los Estados miembros. No necesitamos más competencias o poderes europeos, pero sí que las agencias de seguridad nacional y las autoridades judiciales nacionales intercambien más información sobre esas personas, pero a veces sigue habiendo una falta de confianza en los países europeos. Quizá nosotros podamos ayudar desde la CE a crear un espacio de confianza, en el que sea más fácil llevar a cabo esto. Podríamos organizarlo dentro de Europol (Oficina Europea de Policía).

«Sigue habiendo falta de confianza entre las agencias de seguridad»

–Muchos países ven la seguridad desde una perspectiva política, y desde el compromiso con los votantes de cada gobierno, pero es un problema que atañe a todos. ¿Cómo se logra que los intereses generales se superpongan a los domésticos o nacionales?

–Es una cuestión muy importante. De hecho es uno de los principales retos a los que nos enfrentamos hoy los europeos. Tenemos culturas y experiencias históricas diferentes. Ojalá la gente aprendiera más de cómo se enfrentó España al terrorismo en el pasado. Es importante diferenciar entre los criminales y aquellos que creen que lo están haciendo en su nombre. Así es como se resuelve el problema. No culpando a una religión en su globalidad. No diciendo que más de mil millones de personas en el mundo tienen la religión incorrecta. Hay que identificar a los criminales y diferenciarles de la comunidad a la que dicen que quieren defender. Así es como España, Alemania e Italia superaron el terrorismo. En este sentido no han cambiado mucho las cosas, aunque el componente religioso es el que hace que esto sea más difícil.

–Tras los últimos atentados, Netanyahu está utilizando la religión y el antisemitismo para que los judíos abandonen Europa y se refugien en Israel...

–Las preocupaciones de la comunidad judía en Europa son reales. He visto estas declaraciones de Netanyahu y para mí es muy sencillo: los judíos pertenecen a Europa, sin ellos Europa no sería Europa. Por eso tenemos que asegurarnos que la comunidad judía, igual que todas las minorías, se sienta segura en Europa. Europa sin minorías sería un infierno, sería imposible vivir, por eso debemos asegurarnos que se sienten bienvenidas. A lo largo de la historia, hemos visto que cada vez que surgían problemas aumentaba el antisemitismo. Pero eso no es más que el principio. Siempre habrá una minoría a la que echarle la culpa, bien sean musulmanes, homosexuales, gitanos... Siempre hay una diana contra el odio.

«Europa no sería Europa sin los judíos. Debemos asegurarnos de que se sientan seguros»

–Otra de las medidas en la agenda de la CE es reformar el acuerdo del espacio Schengen. Una medida a la que usted se ha opuesto.

– Creo que sigue habiendo muchas posibilidades de utilizar la capacidad de Schengen mejor de lo que estamos haciendo. Necesitamos un control de fronteras externas mejor, tenemos que intercambir mejor la información dentro del espacio Schengen. Lo que le he dicho hoy a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, es que la comisión va a intentar utilizar todas esas posibilidades, y si después de haberlo hecho necesitamos algo más, entonces estaremos dispuestos a proponer cambios en Schengen.

–Otro de los puntos prioritarios para la Comisión es la inmigración, un tema que confluye con el del yihadismo, en especial con el grupo que actúa en Libia que ha amenazado con provocar el caos en el Mediterráneo mandando a medio millón de inmigrantes a las costas italianas. ¿Cómo piensan resolver esto?

–El problema es complicado porque existe un componente interno y otro externo. El Estado Islámico recluta a gente de nuestras sociedades, los entrenan y luego los devuelven a ellas porque quieren desestabilizarlas, porque odian nuestra libertad. Si su pueblo reclamara la misma libertad que la que existe aquí entonces no existirían. Por eso es importante tener una respuesta contra estos terroristas fuera de Europa. Pero también tenemos que ayudar a Libia a tener un gobierno que funcione. Así que la política externa e interna están estrechamente coordinadas. Si algo hemos aprendido en los últimos años es que cada vez que hay un lugar en la tierra donde hay conflicto, un derrumbamiento de un gobierno, los terroristas se van ahí, se organizan y se convierten en una amenaza.

–Se acaba de publicar en el Reino Unido un informa que critica los errores cometidos por la UE respecto al conflicto en Ucracia, acusándola de no haber sabido valorar su importancia y no haber respondido con una política firme a Putin.

–Creo que en gran medida Europa ha hecho un gran esfuerzo intentado llevar una solución pacífica a Ucrania. Admiro lo que han hecho tanto Hollande como Merkel en Minsk, pero creo que también es cierto que no hemos estudiado los desarrollos en Rusia, como hacíamos en la Guerra Fría. A veces, algunos países europeos se sorprenden por lo que hace Putin, aunque otros no. Una de las cosas que como europeos no hemos hecho bien en los últimos quince años ha sido tener una política coherente con respecto a Rusia. Estoy convencido de que bajo el liderazgo de Federica Mogherini podremos trabajar en esto.

«Europa ha sabido tener una política coherente frente a Rusia»