Cabello acusa a la oposición de intentar un «golpe de Estado» y asegura que Maduro «no va a renunciar»
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, participan en de junio de 2013 en un acto del "Gobierno de Calle" en Caracas

Cabello acusa a la oposición de intentar un «golpe de Estado» y asegura que Maduro «no va a renunciar»

«Nos acusan de politizar la Justicia, pero, si usted está tratando de dar un golpe de Estado, asuma su responsabilidad», ha considerado

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El jefe de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, ha aclarado este martes que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, "no va a renunciar" y ha advertido de que el oficialismo "va a ir con todo" contra cualquier iniciativa de la oposición para derrocar al Gobierno.

"Nicolás Maduro no va a renunciar porque Nicolás Maduro fue electo por el pueblo", ha dicho en un acto del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), afirmando que " lo que la oposición está inventando es un golpe de Estado".

"Ahora hablan de una Asamblea Constituyente. Esta Constitución nosotros la respetamos, la defendemos, la queremos, porque fue hecha por el pueblo. ¡Qué recojan las firmas, nosotros iremos con todo!", ha dicho desde el estado de Falcón.

Así, ha rechazado las críticas al Gobierno por el encarcelamiento de los líderes opositores. "Nos acusan de politizar la Justicia, pero, si usted está tratando de dar un golpe de Estado, asuma su responsabilidad", ha considerado.

Cabello ha alertado de que en Venezuela "o hay socialismo o es el acabose". "Cuando la patria haga el llamado, todos los patrulleros y patrulleras estarán en la calle defendiendo la Revolución Bolivariana", ha afirmado, de acuerdo con 'El Universal'.

El presidente del Parlamento ha contestado así a la ex diputada opositora María Corina Machado, que ha esbozado una "ruta para la liberación nacional" que pasa por la dimisión de Maduro y la celebración anticipada de elecciones, que estaban previstas para 2019.

CRISIS VENEZOLANA

La crisis política en Venezuela estalló el pasado 12 de febrero, cuando arrancaron las protestas antigubernamentales y la represión de las mismas por parte de las fuerzas de seguridad y de civiles armados, que ya ha dejado 42 muertos, cerca de un millar de heridos y cientos de detenidos.

Desde entonces, opositores y oficialistas han marchado a diario para repudiar las acciones del contrario y llamar a un diálogo que aún no se ha producido porque la oposición exige antes la liberación de los detenidos, el desarme de los grupos pro gubernamentales y el fin de la represión.

La inestabilidad de Venezuela ha llevado a sus vecinos regionales a reunirse para buscar una solución. La Organización de Estados Americanos (OEA) se ha limitado a hacer un llamamiento al diálogo, a pesar de que Panamá había solicitado medidas efectivas, lo que ha llevado a Venezuela a romper las relaciones bilaterales.

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) fue un paso más allá y, aunque expresó su respaldo al presidente venezolano, creó una comisión de ministros de Exteriores que ha conseguido sentar a la mesa de negociaciones a Gobierno y oposición.