Los ataques con ácido en Pakistán mutilan a más de cien mujeres cada año
Una niña estudiante atacada con ácido por talibanes recibe tratamiento en un hospital - AFP

Los ataques con ácido en Pakistán mutilan a más de cien mujeres cada año

Crece el número de condenas desde que se permite el testimonio sólo de la víctima…si sobrevive

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El caso de Malala Yousafzai, la estudiante de 14 años paquistaní que estuvo a punto de morir de un tiro en la cabeza por defender el derecho de las niñas a recibir educación, conmocionó a finales del año pasado al mundo.

Malala adquirió notoriedad por diversas razones políticas y periodísticas. Pero desgraciadamente las agresiones físicas contra las mujeres que se rebelan contra el machismo islamista-talibán, son de ordinaria administración en Pakistán y en otros países del área.

Sólo el número de mujeres y niñas atacadas con ácido por contravenir las reglas fundamentalistas supera el centenar de casos al año en Pakistán. La ONG “Acid Survivors Foundation” (ASF) acaba de recordar ese fenómeno con una buena noticia: desde que se reformó la norma penal, el número de condenas por ataques con ácido se ha multiplicado por tres. Si hasta 2011 sólo el 6 por ciento de los casos denunciados acababa en sentencia condenatoria, ahora la media oscila en el 18 por ciento.

Bastó una reforma del código, que sube las penas de cárcel y las multas, y un elemento decisivo –y revolucionario en el ámbito de la ley islámica-: a partir de ahora basta con el tesimonio de la víctima del ataque para procesar e inculpar al acusado. La única condición que exige la ley es que la mujer o niña agredida sobreviva al ataque.

No siempre es posible. El pasado otoño, un matrimonio de la Cachemira paquistaní roció con ácido a su hija por un caso de “deshonra a la familia” tras una discusión de ésta con chicos. La chica murió, los padres admitieron los hechos; pero fueron finalmente puestos en libertad por falta de testigos.