Puerta del Sol de Madrid: Desde la rebelión contra Carlos V hasta el surgimiento del 15 M

Entre los puntos emblemáticos con los que cuenta la capital destaca, quizá con particular singularidad, esta plaza madrileña, que ha sido escenario de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de España

Actualizado:

Si hiciésemos una lista de sitios emblemáticos de de España, sin duda alguna, dentro de ella estaría presente la Puerta del Sol. La plaza en la que los madrileños, al menos los más intrépidos, dan la bienvenida al año nuevo ha sido el escenario de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia del país. Desde la rebelión comunera de principios del siglo XVI hasta la proclamación de la Segunda República, pasando por hechos tan conocidos como fue el de la lucha del pueblo de Madrid frente a los soldados franceses de Napoleón aquel 2 de Mayo de 1808. Acontecimientos que, en definitiva, ayudaron a dibujar la siempre complicada historia de la nación española.

Crecimiento

El nombre le viene a la plaza, precisamente, de una construcción defensiva levantada en la actual plaza en tiempos de la rebelión comunera. Por entonces, la sociedad madrileña, así como buena parte de la castellana, veía con malos ojos el Gobierno de Carlos I; un rey al que consideraban extranjero, ya que apenas conocía el idioma e iba siempre acompañado de una corte conformada, en su mayoría, por nobles flamencos. No pasó demasiado tiempo desde su llegada a España, en 1517, antes de que el descontento se tradujese en violencia.

Para entonces, la futura Puerta del Sol era tan solo un arrabal de Madrid. Ni siquiera se encontraba dentro de los muros que protegían la incipiente ciudad, que crecía gracias a su privilegiada ubicación dentro de la Meseta. La cosa cambió con el inicio de la rebelión comunera, que trajo consigo graves problemas de seguridad, especialmente para los partidarios de Carlos I. De este modo, se decidió levantar una construcción defensiva en la plaza en el que se pudiesen proteger de los ataques. Según el libro «Madrid oculto», de Marco y Peter Besas, en una de sus puertas de acceso se grabó la imagen de un Sol, lo que acabó por darle nombre a la futura plaza.

Con la subida al trono de Felipe II se deja a un lado la idea de corte itinerante de Carlos I. Gracias a la conversión de Madrid en capital de España, la ciudad comienza a crecer a ritmo vertiginoso. La Puerta del Sol se aprovecha de esto desarrollándose con gran velocidad gracias a la fundación de conventos e iglesias en sus proximidades. Ese fue el caso, por ejemplo, de la Iglesia del Buen Suceso o del Convento de Nuestra Señora de las Victorias. Su situación también favoreció la aparición de diversos negocios ambulantes que ayudaron a que su importancia creciese. En ellos se vendía un poco de todo, desde ropa hasta pelucas o latas.

El mejor alcalde de Madrid

Y pegamos un salto en el tiempo para llegar a la que, probablemente, fue la época de mayor explendor de la ciudad de Madrid: el reinado de Carlos III. Si bien este monarca ha pasado a la Historia como uno de los mejores de la historia de España, lo cierto es que si se le preguntase por él a los habitantes de Madrid en 1766, probablemente, estos no estarían muy de acuerdo con la consideración. Y es que ese fue el año del famoso Motín de Esquilache, que tuvo lugar en las proximidades de la Puerta del Sol.

Representación del Motín de Esquilache
Representación del Motín de Esquilache

Todo fue provocado por la decisión de Leopoldo de Gregorio, marqués de Esquilache y uno de los hombres fuertes del rey, de reducir la longitud de las capas y del ala de los sombreros para combatir la inseguridad en las calles de la capital. La cosa es que esta medida no le hizo demasiada gracia a algunos madrileños, que se echaron a las calles pidiendo la cabeza del marqués. A pesar de que la sangre terminó llegando al río, finalmente la Corona logró alcanzar un acuerdo con los indignados. De Gregorio acabó haciendo las maletas y saliendo del país.

Mamelucos y manolos

La lucha del pueblo madrileño frente al ejército napoleónico es, seguramente, el hecho más conocidos entre todos los que han tenido lugar en la conocida plaza madrileña. Todo comenzó en la mañana del 2 de mayo con la salida del Palacio Real del infante Francisco de Paula, el último miembro de la Familia Real que permanecía en la capital. «Que nos lo llevan», gritaron los transeúntes al ver como soldados franceses conducían al joven hacia un carruaje. Ya saben lo que vino después: navajas de Albacete, pólvora, mamelucos a caballo y demás.

Incluso se permitió a los presos abandonar la Cárcel Real para que se enfrentasen a los invasores. Parece que todos los que sobrevivieron, a excepción de uno, retornaron a prisión al día siguiente. El levantamiento tocó a su fin unas cuantas horas después de comenzar a las puertas del parque de artillería Monteleón, donde los últimos defensores que quedaban cayeron bajo el fuego francés tras resistir, según se cuenta, hasta tres cargas.

Siglo XIX

Pablo Iglesias, uno de los fundadores del PSOE
Pablo Iglesias, uno de los fundadores del PSOE

Seguramente este fue el periodo más importante en la historia de la conocida plaza madrileña. A mediados de siglo, con el general Espartero a la cabeza del Gobierno, se lleva a cabo una importante ampliación de la plaza. Se tiran abajo varios de los edificios que la rodean y en su lugar comienzan a aparecer nuevos negocios y hospedajes. Ese fue el caso, por ejemplo, de la Fonda de los Príncipes. Unos años después, en 1866 llegaba el famoso reloj, que todavía a día de hoy corona la Real Casa de Correos. Al poco, el tranvía hacía su irrupción en Sol, en concreto, en 1871. Hasta la década de los noventa se emplearon animales de tiro para ponerlo en funcionamiento, coincidiendo, precisamente, con la aparición de una pequeña tienda dedicada a la confección: El Corte Inglés.

También por esta época, el 2 de mayo de 1879, un grupo conformado por varios tipógrafos, científicos y obreros internacionalistas se dieron cita en un conocido establecimiento llamado Casa Labra, ubicado en la calle Tetuán, justo detrás de la plaza. Durante la comida que compartieron se acordó la fundación de uno de los partidos políticos más importantes de la historia española: el PSOE.

De Alfonso XIII a la Guerra Civil

Para comienzos del siglo XX, España travesaba una de las mayores crisis de su historia. Las dificultades económicas, el Desastre del 98 y el reclutamiento obligatorio de los jóvenes para ir a luchar a Marruecos acabaron fragmentando la sociedad. En 1912, el presidente del Gobierno José Canalejas fue asesinado por un pistolero mientras contemplaba el escaparate de un librería. Unos diez años después llegó la dictadura de Miguel Primo de Rivera, cuya etapa a la cabeza del Gobierno debilitó demasiado la figura del monarca Alfonso XIII, llevando indefectiblemente a la proclamación de la II República.

Ese 14 de abril de 1931 fue celebrado por parte importante de los madrileños en la Puerta del Sol, que era donde se encontraba el Ministerio de Gobernación. No pasó demasiado tiempo, a penas 5 años, antes de que comenzase la Guerra Civil. La plaza madrileña, así como buena parte de la ciudad a excepción del barrio de Salamanca, sufrió importantes daños a causa de los bombardeos del bando franquista.

Dictadura y siglo XXI

Con Franco en el poder, la Puerta del Sol comienza a verse rodeada de importantísimos comercios. El tamaño de El Corte Inglés se incrementa. También aparecen otras tiendas, como la famosa Galerías Preciados, que ocupaba el edificio en el que a día de hoy se encuentra el FNAC de Callao. Durante los casi 40 años que Franco ocupa el poder no se produce ningún disturbio significativo en la plaza. Al menos hasta septiembre de 1974, cuando la banda terrorista ETA detona una bomba en una de las vías adyacentes a la plaza asesinando a más de una decena de personas.

Fachada de Galerías Preciados
Fachada de Galerías Preciados

Para principios del siglo XXI, se acometela remodelación más importante de la plaza desde el XIX. También mantiene su importancia como punto de protesta para la sociedad española, tanto, que a día de hoy es raro el día en el que no acoge alguna manifestación o protesta. La más importante, posiblemente, fue la del 15-M, todavía fresca en el recuerdo. Durante varios meses centenares de personas tomaron la plaza para reclamar cambios significativos en la política española. Un movimiento que inspiro a futuras formaciones políticas, como Podemos. No en balde , hace un año el secretario de Organización del partido, Pablo Echenique, expresó su deseo de que se cambiase la festividad del Día de la Hispanidad (12 de octubre) al 15 de mayo.