Martin Luther King fue Premio Nobel de la Paz en 1964 - | Vídeo: El oscuro pasado oculto de Martin Luther King

Orgías, amantes y una violación: el reverso tenebroso de Martin Luther King que acaba de revelar el FBI

Salen a la luz nuevas informaciones sobre el héroe de los derechos civiles y Premio Nobel de la Paz, tras la sórdida investigación llevada a cabo por el historiador David Garrow, ganador del Premio Pulitzer en 1987

I. Viana
MadridActualizado:

«La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve». «La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia de cualquiera». «La violencia no es el remedio, tenemos que hacer frente al odio con el amor». «Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos». Todas estas frases fueron pronunciadas por Martin Luther King (Atlanta, 1929 - Memphis, 1968), premio Nobel de la Paz, activista inquebrantable en la lucha por la igualdad racial y mártir de la causa.

No parecía haber muchas máculas en la biografía de este pacifista estadounidenses hasta que el historiador David Garrow, ganador del Premio Pulitzer en 1987, se puso a investigar en su vida. A raíz de ello, se han hecho públicas esta semana nuevas informaciones sobre el reverso más tenebroso del reverendo King, a través de una serie de materiales aparecidos en una caja fuerte de los Archivos Nacionales de Estados Unidos, en Washington, que fueron recabados por el FBI antes de su asesinato el 4 de abril de 1968.

Todas estas informaciones no debían publicarse hasta 2027, pero Garrow ha revelado algunos detalles de sus hallazgos en « The Times». Según estos, el reverendo Martin Luther King habría tenido relaciones extramatrimoniales con «entre 40 y 45 mujeres» y participado en «una orgía de sexo» junto a su amigo el pastor Logan Kearse, fallecido en 1991, en la que ambos practicaron «actos de degeneración y depravación». En el documento se indica, además, que una de las participantes en la orgía protestó y que el héroe de los derechos civiles le aconsejó que se quedara porque todo aquello «ayudaría a su alma».

Imagen de Martín Luther King tomada durante la histórica marcha en Washington del 28 de agosto de 1963
Imagen de Martín Luther King tomada durante la histórica marcha en Washington del 28 de agosto de 1963 - AFP

El episodio más grave, sin embargo, siempre según los datos del FBI, se produjo un día antes de esta orgía y fue grabado por orden de J. Edgar Hoover. El jefe de la agencia se había propuesto, a base de una exhaustiva vigilancia, socavar el poder del activista en medio de las sospechas de que podía tener vínculos con el Partido Comunista. Por eso colocó transmisores en dos lámparas de las habitaciones del Willard Hotel, cerca de la Casa Blanca, que Martin Luther King había reservado en 1964. El líder de los derechos humanos se alojó allí acompañó de su amigo Kearse y de un grupo de feligresas.

Según los resúmenes de los expedientes del FBI, King y Kearse habría discutido sobre «qué mujeres serían adecuadas entre los feligreses para actos sexuales naturales y no naturales». En ese momento, continúa contando, «una de las mujeres protestó por no aprobar aquello y el ministro bautista [Logan Kearse] la violó de inmediato y con fuerza», mientras Martin Luther King observaba la escena sin hacer absolutamente nada. Simplemente «miró, rió y ofreció consejos» durante la violación, según el citado informe. Y tampoco intervinieron los agentes del FBI que se encontraban en la habitación de al lado espiando.

Algunos altos cargos de la agencia, siempre según las declaraciones Garrow, le enviaron después al Premio Nobel una copia de las cintas incriminatorias, junto a una carta en la que lo calificaban de «bestia malvada y anormal» y en la que le amenazaban con el hecho de que esos encuentros sexuales con sus amantes y las orgías en las que participaba iban a estar registradas para «todos los tiempos». Una forma de chantaje que no era la primera vez que sufría el líder de los derechos civiles.

En 2014, « The New York Times» publicaba otra carta enviada por el FBI a Martin Luther King, también en 1964, en la que le advertía: «Escucha, repugnante animal antinatural. Todos tus actos adúlteros, tus orgías sexuales, han quedado registrados. Esto es sólo una pequeña muestra». E incluía también calificativos como «bestia anormal», «demonio» y «animal antinatural», acompañados los insultos de una cinta con conversaciones telefónicas grabadas en su casa y en hoteles, como prueba de las relaciones extramatrimoniales que estaba manteniendo. La amenaza de destapar todos los «escándalos sexuales» del Premio Nobel procedía, esta vez, de William Sullivan, el número dos de Hoover.

Una hija secreta

En la misma investigación llevada a cabo ahora por David Garrow se desvela también que este habría tenido una hija secreta con una mujer en Los Ángeles. Al parecer, tanto una como la otra viven todavía, pero ninguna de las dos ha accedido a hablar con el historiador. Este también detalla que la esposa oficial de Martin Luther King, Coretta Scott King, se quejaba a menudo de que este no pasaba apenas tiempo con ella. «Debería salir y tener sus propios asuntos sexuales», habría respondido el reverendo, según las grabaciones del FBI a las que habría tenido acceso el premio Pulitzer.

Todas estas escenas se produjeron, supuestamente, apenas un año después de que King diera uno de los discursos más memorables de la historia de Estados Unidos: «Sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán algún día en una nación donde no se les juzgará por el color de su piel, sino por las cualidades de su carácter», dijo aquel 28 de agosto de 1963, ante 250.000 manifestantes, frente al monumento a Abraham Lincoln en Washington. Hablamos de la Marcha por el Trabajo y la Libertad, en un momento en el que este pastor baptista ya se había convertido en el principal líder de aquella la lucha, siempre pacífica, por lograr la igualdad de derechos entre negros y blancos.

El salto a la notoriedad de Martin Luther King se había producido a mediados de la década de 1950, después del histórico gesto de Rosa Parks. La modista negra había retado la legislación vigente en los estados del sur al sentarse en la zona destinada para blancos en un autobús de Alabama. Como apoyo a esta hazaña, King promovió un boicot masivo contra la segregación en los autobuses que duró un año.