Inauguración solemne del congreso del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) en la gran sala de congresos en 1935
Inauguración solemne del congreso del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) en la gran sala de congresos en 1935 - Llompart
Cambio de hora

El mito de que España no está por culpa de los nazis en el huso horario que le corresponde

España no está donde le toca, igual que no lo está Bélgica, ni los Países Bajos, ni China, ni buena parte de África, ni Rusia, ni gran parte de Estados Unidos, México y Canadá, ni Argentina, ni Chile, ni Uruguay

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Un persistente mito sostiene que Franco asumió el huso horario de Alemania por simpatía con los nazis y lo mantuvo tras la Segunda Guerra Mundial en otra demostración de su tendencia a aislarse del resto de Europa. Como el lema de la famosa campaña turística de Fraga, « Spain is different», el mito incide en que España es, desde entonces, una anomalía en el mundo y un país a contrapié de la naturaleza en sus hábitos diario. Y aquí empieza la mentira o, lo que es lo mismo, las medias verdades.

España no está donde le toca, igual que no lo está Bélgica, ni los Países Bajos, ni China, ni buena parte de África, ni Rusia, ni gran parte de Estados Unidos, México y Canadá, ni Argentina, ni Chile, ni Uruguay, ni Oriente Medio, ni otros tantos países. Es más, el que Francia tampoco lo esté es la principal causa de que no lo esté España.

Desde 1940 España se encuentra en el horario central europeo (GMT+1), el mismo que Alemania, Francia; y no en el occidental que le corresponde, como Portugal o Reino Unido. El 25 de febrero de ese año, un mes antes de lo normal —según le facultaba para hacer el estado de guerra—, París decretó el horario de verano (GMT+1). Es entonces cuando, en seguimiento de la hora francesa, una orden ministerial del 7 de marzo de 1940 firmada por Valentín Galarza, subsecretario de Presidencia del Gobierno, adelantó también el horario de verano español con carácter provisional en un principio.

Tras la decisión francesa de asumir el horario de Alemania, los españoles tuvieron que adelantar sus relojes una hora, según estipuló una orden titulada: «La conveniencia de que el horario nacional marche de acuerdo con los de otros países europeos». El texto rezó así:

«Considerando la conveniencia de que el horario nacional marche de acuerdo con los de otros países europeos, y las ventajas de diversos órdenes que el adelanto temporal trae consigo. Dispongo: 1- El sábado 16 de marzo, a las veintitrés horas, será adelantada la hora legal en 60 minutos».

La hora antes de Franco

Aquella medida no fue una particularidad ni una rareza ideológica, ya que en 1941, Reino Unido también cambió sus relojes para estar en sintonía con el país germano. También lo hicieron Portugal y otros países europeos. La diferencia respecto a otros países es que Francia y España no recuperaron su horario anterior a la guerra. Ambos países mantuvieron la hora de Berlín, a conveniencia de los enlaces ferroviarios entre ambos países. El cambio de hora en verano no se adaptó en España, tampoco, hasta 1974, debido a la crisis energética por la falta de petróleo.

La hora legal en España se había establecido en 1901 en GMT (Greenwich Meridian Time), y el horario de verano, GMT+1, empezó a regir en 1918 unos meses cada año. Curiosamente, el primer gobierno en modificar esto y poner a España en «la hora de Alemania» fue, el 30 de abril de 1938, el ejecutivo de la zona republicana, que adelantó una hora el horario de invierno, con lo cual hasta el final de la guerra hubo dos horas oficiales en la Península.