Crystal Renn, en su triunfal retorno a las pasarelas, de la mano de Jean Paul Gaultier. - AP

Crystal Renn y la tiranía de estar «gordita»

La única top con unas medidas fuera del delgado canon de la industria se queja de la presión que siente por tener que mantener su peso

MADRID Actualizado:

Con las principales Semanas de la Moda del mundo a punto de empezar, el debate sobre la delgadez de las modelos vuelve, una vez más, a estar en el aire. Una de las modelos más solicitadas del momento es Crystal Renn, la única en mantenerse en el casting de los diseñadores más importantes «a pesar» de sus medidas (o mejor dicho, gracias a ellas), fuera del delgado molde que mide a las modelos.

Crystal es la imagen de Jimmy Choo esta temporada, suele aparecer en los editoriales de moda de «Vogue» y trabaja con Ford, una de las agencias de modelos más prestigiosas de Nueva York. Pero tiene un problema: ha adelgazado.

Aunque parezca increíble en el mundo de la moda, Crystal siente sobre ella la presión de seguir teniendo curvas, «por parte del público. Y de los medios», cuenta la modelo en un vídeo publicado por Ford. «Cuando me ponen un título (que siempre es el de «talla grande»), la gente tiene una imagen de lo que es una talla grande, y yo siempre les defraudo», dice. Acabaría teniendo «otro desorden alimenticio para estar a la altura de sus expectativas», protesta.

La tiranía de los kilos

A diferencia de la mayoría de modelos, que luchan para mantenerse tan delgadas como la industria les exige, Renn no está enfadada por que la gente espere que pierda peso. Al contrario, a ella lo que le molesta es la presión por que conserve su figura más «rellenita» del cánon.

El último mes, muchos blogs y páginas de Internet se han cebado con duras críticas a la modelo por haber pasado de la talla 44 que le ha hecho famosa, a una 40. Cada vez que Crystal pierde peso saltan las alarmas de la anorexia, que ya padeció en sus inicios en el mundo de la moda. Agobiada por la línea, Crystal se mataba de hambre, se obsesionó con el gimnasio y llegó a pesar 32 kilos menos que ahora. Evidentemente, en esa forma física no pudo defender su carrera de modelo, y una vez superados sus problemas con la báscula y la autoestima, regresó con todas sus curvas al mundillo.

Cautivó a diseñadores como Marc Jacobs o Karl Lagerfeld, y se ganó el favor del público, contento de ver a una mujer con caderas sobre las pasarelas. Pero una vez más, se siente en el objetivo de las críticas. En la entrevista Crystal niega rotundamente que tenga ningún desorden alimenticio, y dice que esta presión es la misma que le llevó a padecer anorexia. Y asegura que resistirá a las críticas. Es evidente que su cuerpo ha cambiado, pero su mensaje por la diversidad en el mundo de la moda, definitivamente no lo ha hecho. Bien por ella.