Anniken Jørgensen en una imagen de «Sweatshop» en la que llora al conocer la situación de una de las empleadas de las fábricas textiles
Anniken Jørgensen en una imagen de «Sweatshop» en la que llora al conocer la situación de una de las empleadas de las fábricas textiles
Explotación laboral

H&M no convence a Anniken Jørgensen, la bloguera que ha denunciado a la compañía por explotación laboral en Camboya

La firma sueca está presente en el país asiático desde 1993 y asegura que a lo largo de estos años han mejorado los controles, las condiciones laborales y los salarios de los trabajadores

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H&M ha defraudado a Anniken Jørgensen. Así lo asegura la joven bloguera noruega que ha puesto contra las cuerdas al gigante textil sueco tras participar en «Sweatshop» (que significa «taller de explotación laboral»), un reality tras el que denunció la situación de explotación laboral en la que viven los camboyanos que trabajan en las filiales de las empresas textiles que abastecen a las principales cadenas del mundo. Entre ellas, la popular compañía sueca.

En ABC.es os contamos hace unos días que la joven había sido citada por la compañía en Estocolmo para poner fin a un enfrentamiento que ha ocasionado ciertos problemas a H&M. Anniken aceptó acudir a dicho encuentro pero nunca a solas, como en un principio demandó la empresa. Por esta razón, el encuentro, que tuvo lugar en Oslo el pasado 16 de septiembre, fue grabado por « Aftenposten», uno de los mayores diarios de Noruega y creador del programa que ha catapultado a la joven a la fama. Lucas Seifert, CEO de H&M Noruega, y Jonah Wigerhäll, responsable de sostenibilidad de H&M en Camboya, entre otros países, se reunieron con Anniken para aclarar posturas.

«La reunión duró dos horas y fue tal y como me la esperaba: con argumentos de poco peso», detalla Anniken Jørgensen en su blog, en el que aclara, una vez más, que las imágenes de «Sweatshop» no son de fábricas concretas de H&M. Su denuncia surgió al hablar, detrás de las cámaras, con gente que sí trabaja indirectamente para la compañía y cuyos testimonios resultaron estremecedores para la joven. «¿Quién se trevería a confesar las condiciones en las que trabaja delante de su jefe?», plantea la bloguera.

«H&M reconoció que el salario de estos trabajadores es muy bajo y, tal y como me escribieron en un email, las condiciones en las que desarrollan su labor no son óptimas. ¿No debería ser esto suficiente?», se pregunta la joven aún atormentada por la situación de explotación laboral que conoció en Camboya, un país en el que la industria textil es el principal motor económico del país gracias a una mano de obra barata de la que se aprovechan cadenas como H&M, GAP, Levi Strauss & Co, Adidas y Target, según la ONG «Campaña Ropa Limpia».

Viaje a las fábricas de H&M

«Sin embargo -continúa la joven- H&M está muy feliz de poder ofrecer puestos de trabajo en países pobres». De hecho, la firma está presente en Camboya desde 1993, año en el que los salarios -según la propia compañía- eran aún más bajos.

Anniken Jørgensen describe el encuentro como esperpéntico, sin entender cómo H&M, que no mostró números ni estadísticas de ningún tipo durante el encuentro -apunta-, no hace nada por mejorar la situación de esos trabajadores. Jonah Wigerhäll, a este respecto, le explica, según puede leerse en el blog: «No es lo suficientemente bueno, es triste decirlo, pero es lo que hay». Aún así, la firma segura que, a lo largo de 15 años, han mejorado los controles, las condiciones laborales y los salarios de los trabajadores.

El encuentro, tal y como reconoce la bloguera, solo ha servido para que su enojo sea aún mayor. «No he cambiado de opinión», asegura, aunque ambas partes han acordado elevar los salarios, algo que podría ser posible, tal y como Lucas Seifert y Jonah Wigerhäll recordaron, si los sindicatos y propietarios de las fábricas estuvieran de acuerdo.

«Nunca debieron empezar a producir prendas de vestir en un país cuyo salario no da para vivir. ¿Es esto una lucha contra la pobreza?», se pregunta la joven dispuesta a aceptar la invitación de H&M de viajar a Camboya con ellos para conocer las verdaderas fábricas textiles que trabaja para la firma. «No me doy por vencida», afirma aún en pie de guerra.