Rocío Flores y Rocío Carrasco

El mayor obstáculo en la reconciliación de Rocío Carrasco y Rocío Flores

La hija de Antonio David Flores ha abierto la puerta a un posible entendimiento con su madre

ABC
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Nunca es tarde para reconociliarse y más, si se trata de una madre y una hija. Rocío Flores (22 años) dejó esta semana la puerta abierta a un posible acercamiento con Rocío Carrasco (42) después de siete años sin hablarse tras la monumental bronca que tuvieron en el año 2012.

«Confío en el futuro. Creo que sí, de verdad. Cuando pasen muchas cosas… ¡Es que es mi madre!», decía la hija de Antonio David Flores en el plató del programa «GH VIP» ante la atónita mirada de los presentes. Nadie podía pensar que después de todo lo que ha pasado, Rocío Flores reconociese en público que no descarta una reconciliación. Eso sí, con cierto temor de que salgan a la luz todos los detalles de lo que sucedió con su madre: «Para eso, nunca se está preparada. No tengo miedo de que vaya a más. Incomodidad, sí».

Pero esta reconociliación –y de producirse– no será a corto plazo, como ella misma ha expresado. Primero hay que superar muchos obstáculos. Quizá el mayor de ellos sea el marido de su madre, Fidel Albiac, con el que se dio el «sí, quiero» en septiembre de 2016 en Torrico, Toledo. La hija de Rocío Flores no tendría muy buena relación con su padrastro y las malas lenguas aseguran que tiene una gran influencia sobre Rocío Carrasco.

Son muchas las voces que culpan al empresario de algunas de las disputas familiares. «Para acceder a Rocío Carrasco había que pasar por la llamada de Fidel, quien ha llegado a llamar a directivos para para parar ciertos temas o pedir la cabeza de colaboradores», aseguraba la colaboradora de «Sálvame» Gema López el pasado mes de septiembre.

«Yo daba información que supongo que a la pareja (en referencia a Rocío Carrasco y Fidel Albiac) no le gustaba. Tenía información, sobre todo de Fidel, bastante buena, porque estuvo saliendo con una persona que estuvo viviendo cerca de mi casa que era su anterior pareja, Rocío Mestre», decía María Patiño. «Fidel llamó a mi director en ese momento, yo estaba empezando y no tenía ni la fuerza ni sé siquiera si la tengo ahora, pero mi director Antonio Robles apostó por mí», sentenció.

Pero no solo han sido muy críticos con él los periodistas del corazón, también la familia de Rocío Jurado, con la que Rocío Carrasco no mantiene ninguna relación. Aunque por supuesto, la versión de Rocío Carrasco es muy distinta. La propia Rocío Carrasco aseguró en su momento que la relación de su hija con Fidel era excelente.

Nada ni nadie debería de interponerse entre una madre y una hija. Lo importante es que Rocío Flores está dispuesta a perdonar y a zanjar los problemas con su madre. Ahora una de ellas tendrá que dar el primer paso y tal vez así, consigan limar asperezas y tener un final feliz. Lo que se desconoce es si su hijo David Flores también está dispuesto a olvidar.

El detonante de la ruptura

Parece ser que madre e hija tuvieron una bronca monumental, con gritos, algún tortazo y una denuncia presentada ante la Guardia Civil. «Hay una situación, un episodio concreto entre madre e hija que acaba en unas diligencias, que acaban delante de un juzgado, que hay una condena que no es precisamente para Rocío Carrasco y que hay unas condiciones que impiden legalmente que madre e hija estén juntas», explicó la periodista Isabel Rábago hace unos meses en «Viva la vida.