Ernesto de Hannover
Ernesto de Hannover - Agencias

Ernesto de Hannover, de nuevo ingresado por su alcoholismo

La familia del príncipe busca un camino legal para inhabilitarlo y ponerle bajo tutela

BerlínActualizado:

Los problemas con el alcohol han sido una constante en la vida de Ernesto de Hannover, de 64 años, quien desde muy joven nutrió las revistas del corazón con sus juergas descontroladas y devaneos amorosos. Y su rehabilitación definitiva parece estar cada día más lejos. El cabeza de la depuesta Casa de Hannover ha vuelto a recaer en la bebida y desde hace dos semanas, permanece hospitalizado en la clínica Salzkammergut en Gunden, una pequeña localidad austriaca ubicada a solo 24 kilómetros de Grunau, donde pasa la mayor del tiempo recluido en su castillo. Según publica la revista alemana «Bunte», el príncipe fue ingresado de urgencia a causa de una grave inflamación del páncreas y hemorragias internas después de una agitada fiesta, en la que una vez más se sobrepasó. Llegó al centro médico completamente desubicado, sin saber quién era y sufriendo alucinaciones. Ante esta grave situación, la familia busca un camino legal para asignarle un tutor, ya que no es capaz de actuar de manera responsable.

Según la revista alemana del corazón, tras esta nueva y dura recaída, «el príncipe se ha convertido en una sombra de lo que fue» y, aunque apuntan que ha mejorado en los últimos días, asegura que los médicos están estudiando la posibilidad de mantener el tratamiento psiquiátrico. Ernesto de Hannover se encuentra actualmente en una tercera fase del síndrome de abstinencia del alcohol: el «delirium tremens», la parte más aguda de este síndrome, un estado mental peligroso y que podría costarle la vida. Este estado tan delicado ha alertado a su círculo íntimo quiere inhabilitarlo. Una de las opciones que se barajan es que su esposa, Carolina de Mónaco, con quien Ernesto de Hannover no convive desde hace más de diez años se convierta en su tutora. Ambos tienen en común una hija de 18 años, Alejandra. Nunca firmaron los papeles de divorcio, puesto que Carolina no quiere perder el título de Hannover, con mucho más peso y raigambre que el de princesa de Mónaco. El aristócrata es, además, padre de otros dos chicos que ya son mayores de edad, Ernesto Jr, y Christian.

Este último ingreso de Ernesto se une a un amplio historial de escándalos derivados de sus problemas con el alcohol. No importa cuál sea el escenario o el motivo de la celebración. Ni siquiera respetó el enlace de su hijo Christian con Sassa Osma, el pasado mes de marzo, en Lima. El príncipe terminó por perder el conocimiento y tuvo que ser internado durante un par de días en una clínica de Lima por un coma etílico. La familia intentó ocultar lo sucedido y señaló que todo se debió a una intoxicación alimentaria.

Enamorado de una condesa

Los episodios salidos de todo de Ernesto de Hannover comenzaron ya a los quince años, después de que le retiraran el permiso de conducir de motocicletas tras provocar un accidente. Desde ese momento no ha dejado de protagonizar portadas. Hace tan sólo cinco semanas se conocía su nueva relación con la condesa portuguesa Maria Madalena Bensaude (51). Maria Madalena Bensaude se casó con 27 años con el conde Tassilo Graf von und zu Sandizell, quien es propietario de un romántico e imponente castillo en la Alta Baviera. Madalena ha vivido largas temporadas en Munich, lugar en el que todo apunta a que habría conocido a Ernesto de Hannover. Ambos frecuentan los mismos círculos dentro de la alta sociedad alemana.