GENTE

Los Macron blindan su intimidad contra la prensa del corazón

Han firmado un acuerdo exclusivo con una agencia especializada en «periodismo amable»

ParísActualizado:

Emmanuel y Brigitte Macron han enviado un requerimiento por escrito a varias revistas del corazón con la advertencia de no caer en la tentación de publicar imágenes íntimas de ellos. La cobertura gráfica de la pareja presidencial, además, se concede en exclusiva a una agencia centrada en información «cordial».

Los directores de las revistas «Closer» y «Voici», cabeceras emblemáticas de la crónica rosa más beligerante, han sido especialmente aleccionados por el abogado de los Macron sobre los riesgos que entraña la publicación de fotos del presidente y la primera dama consideradas como inoportunas. Cabe recordar que, en enero de 2014, «Closer» difundió las primeras imágenes que destaparon la historia de amor secreta entreFrançois Hollande y la actriz Julie Gayet, cuando el expresidente se había instalado en el Elíseo con la que por aquel entonces era su novia oficial, Valérie Trierweiler. «Voici» también está especializada en un tratamiento muy pasional sobre la vida privada de personalidades públicas.

El presidente y su esposa han optado por conceder la exclusiva de las imágenes de su intimidad a la agencia Bestimage, dirigida por Mimi Marchand, curiosamente apodada la «reina de los paparazzis» y conocida por la elaboración de reportajes pactados con celebridades que aspiran a acicalar su imagen pública. Marchad es una figura legendaria del París nocturno de los últimos 30 años y su «saber hacer» en materia de «reportajes embellecedores» ha sido muy útil para numerosos famosos. Ella fue la primera consejera de Nicolas Sarkozy, cuando en 2007 se instaló en el Elíseo, aunque su labor tuvo desigual fortuna. A las primeras portadas del expresidente luciendo sus mejores galas, con su Rólex, junto a su segunda esposa –Cécilia Attias– y con los hijos de sus dos matrimonios (posteriormente se casó en terceras nupcias con Carla Bruni) se transformaron con el tiempo en una pesadilla.

Los Macron decidieron recurrir a los buenos oficios de Mimi Marchand y su agencia cuando las perspectivas electorales empezaron a crecer vertiginosamente. Varias portadas de «Paris Match» dieron muy buenos frutos, imponiendo una imagen «rosa bombón» de la pareja. Hasta que los semanarios «Closer» y «Voici», entre otros, optaron por guerrear por su cuenta, intentando ofrecer una imagen bastante más cruda del matrimonio.

Ahora, instalados en el Elíseo, Emmanuel y Brigitte Macron han confirmado a Marchand una suerte de «contrato moral»: sus fotógrafos tendrán las únicas exclusivas con el visto bueno del presidente y su esposa fuera de la escena pública. No habrá otras fotos. La cobertura visual de la pareja presidencial se ha transformado en una cuestión de Estado, donde no hay espacio para el «rosa pasión».