Finca situada en Íllora
Finca situada en Íllora - CORDON

El duque de Wellington casará a su hija en La Torre, «el Gibraltar granadino»

Lady Charlotte Wellesley elige la finca familiar en Íllora, en el Poniente granadino, para su boda con el magnate colombiano Alejandro Santo Domingo

GRANADAActualizado:

La boda entre el multimillonario colombiano Alejandro Santo Domingo y Lady Charlotte Wellesley ya es una de las citas marcadas en rojo para la alta sociedad británica:tendrá lugar en la comarca del Poniente de Granada el próximo 28 de mayo, según ha confirmado la familia de la novia a ABC. Destacados miembros de la jet set internacional ya reservan vuelos para acudir a la finca La Torre, propiedad del padre de la novia, Charles Wellesley, duque de Wellington. Situada en Alomartes, en el término municipal de Íllora, fue lugar de retiro del Príncipe Carlos de Inglaterra y Camila Parker cuando ella aún no era duquesa de Cornualles. Se trata de un paraje espectacular de unas 955 hectáreas, cuajadas de olivos entre los que recalarán artistas como James Blunt, marido de Sofía, prima de la novia, o altos mandatarios, como el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

A sus 25 años, Charlotte Wellesley ha logrado que Alejandro Santo Domingo, heredero del mayor imperio internacional de la cerveza, siente la cabeza cumplidos los 39 y tras una juventud repleta de romances con modelos (salió con la top española Eugenia Silva) y jóvenes de la jet neoyorquina. El novio está emparentado con los Grimaldi al ser tío de Tatiana Santo Domingo, la esposa de Andrea Casiraghi.

La conexión con Mónaco de la finca La Torre, un regalo de las Cortes de Cádiz al primer duque por su ayuda militar a España contra los franceses en la Guerra de la Independencia, no es nueva. En este paraje de la Dehesa Baja de Íllora, donde hay un palacete del siglo XIX blindado a los paparazis, en tiempos también pararon Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover.

De Colombia a Íllora

Hace unas semanas, los novios ofrecieron una espectacular fiesta de compromiso en Cartagena de Indias, pese a la amenaza del virus del Zika. Y de Colombia a Íllora. El componente exótico que La Torre puede tener para las celebridades de la jet internacional no existe en quien ha elegido este lugar para celebrar su boda. Lady Charlotte habla español con acento andaluz. Graduada en Oxford y vinculada al mundo del arte, ha sido asistente de Mario Testino. La novia quedó fascinada ante la iglesia de la Encarnación, del siglo XVI, que, tras la restauración de su torre, contempla en la próxima etapa de su laboriosa rehabilitación el arreglo de los tejadillos laterales. En el templo habrá sitio para unos 300 invitados.

Será una ceremonia católica en plena semana de Corpus Christi, para la que se ha pedido la participación del arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, que domina el inglés, y en la que también estarán el párroco José Luis Ontiveros y el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, ya que los Wellesley son anglicanos. Ellos se harán cargo de la restauración del Cristo barroco que presidirá el altar mayor durante la ceremonia por expreso deseo de Lady Charlotte. Se trata de una familia muy religiosa y, durante sus estancias en La Torre, es habitual ver al duque de Wellington y a su elegante esposa, Antonia de Prusia, asistiendo los domingos a misa en la Encarnación o en Alomartes.

En la finca trabaja un servicio exclusivamente español, incluido el administrador, quien está coordinando con la duquesa los preparativos para el arreglo de un antiguo lagar donde se celebrará el banquete. Para ello se han contratado empresas de carpintería, albañilería y mantenimiento del pueblo. La mayoría de los temporeros que trabajan en la recogida de la aceituna también son ilurquenses.

Asuntos resueltos

En los años 80 hubo problemas con jornaleros del pueblo, que ponían en duda la legalidad de la propiedad. También se dijo que habían sobrepasado las lindes, aunque desde hace años todo está perfectamente vallado. Hoy, el Ayuntamiento de Íllora está, en palabras del alcalde, Antonio José Salazar, «en disposición de colaborar con los duques porque son un motor de empleo en el municipio, tanto en la aceituna como en el suministro, que lo contratan también en las empresas locales». De cara al día de la boda, la seguridad que se refuerza en las visitas de la familia, con la participación de la Guardia Civil, será aún mayor. Se prevé un dispositivo especial con Policía Local y Protección Civil, y se cortarán calles para facilitar el acceso a los invitados.

Los preparativos de la ceremonia religiosa y el banquete se remontan a casi un año, pero se han llevado con la máxima discreción hasta fechas recientes. El pueblo ya es partícipe de un evento que les situará en el mapa de la crónica social.