Antonio Banderas - Eduardo San Bernardo

Las claves del éxito en los discursos de Antonio Banderas

Especialistas en oratoria y lenguaje no verbal explican para ABC por qué los discursos del actor calan tanto entre el público

MadridActualizado:

El pasado 27 de abril el Rey entregó en la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid el premio Camino Real a Antonio Banderas por difundir la imagen de España en América del Norte y como ejemplo «del talento, el ingenio y la versatilidad que nuestra tierra es capaz de dar». El discurso de agradecimiento que pronunció no dejó a nadie indiferente. Banderas animó a los españoles «a amar lo que se ama, a no sentir vergüenza por sentir lo que se siente y a perseverar en el difícil trance de sacudir los complejos». No es la primera vez que el actor más internacional que tiene España deja impactado al público. El intérprete es famoso por sus discursos conmovedores y patrióticos.

La importancia de la oratoria

ABC se ha puesto en contacto con dos especialistas en oratoria y lenguaje no verbal para explicar por qué el actor emociona cada vez que habla. Mónica Pérez de las Heras, directora de la Escuela Europea de Oratoria asegura que el artista domina a la perfección las tres claves para un buen discurso: La naturalidad, la humildad y hablar desde el corazón. «Cuando habla es él mismo. No es el zorro ni ninguno de sus personajes», explica, «Antonio Banderas es un actor que está súper bien considerado en todo el mundo. Ha ganado muchísimos premios y se ha abierto las puertas de Hollywod, pero aún así siempre habla del niño que era en Málaga, del español que es y que se considera, es decir, habla con completa humildad, sin prepotencia», explica Mónica Pérez. Gracias al seguimiento que ha realizado ha podido confirmar que «durante sus discursos siempre incluye historias y anécdotas, de esta forma consigue acercarse a las personas a las que se dirige». No está claro si Banderas ha recibido clases de oratoria o es un habilidad que posee de forma natural, «Imagino que alguien le ayuda a preparar los discursos y que ha estudiado a oradores importantes de la historia», explica poniendo como ejemplo de uno de sus discursos más famosos en los que hizo referencia al Quijote, «Hablaba de él como si no fuese él mismo: ‘Hoy no voy a hablar de mí, voy a hablar de un hombre que se llama Antonio Banderas’. Eso estaba claramente preparado», explica la directora de la Escuela de Oratoria.

Por otro lado, Pérez de las Heras afirma que otro de los factores clave en los discursos del actor es la tonalidad que utiliza: «Antonio Banderas es muy emocional y se caracteriza por hablar bajo y despacio. Cuando habla va paladeando el lenguaje, haciendo unos silencios y unas pausas prodigiosas y eso engancha muchísimo al público», una cualidad que, según Mónica Pérez, comparte con el ex presidente estadounidense, Barack Obama. Así lo explica en su libro «El secreto de Obama», en el que sostiene que en Estados Unidos los niños estudian oratoria desde pequeños, «En España para que alguien sepa hablar bien en público tiene que apuntarse a un curso especializado, no tenemos inculcada la educación de la oratoria».

El lenguaje no verbal, clave para un buen discurso

Sin embargo, no todo el éxito radica en un buen discurso, la expresión no verbal es muy importante a la hora de exponer una idea ante un auditorio. Priscila González, Coach, experta en PNL y en Comunicación No Verbal ha estudiado de manera global el comportamiento de Antonio Banderas. «En su expresión facial se detecta una sonrisa genuina acompañada con una expresión en los ojos con patas de gallo, una expresión que denota la felicidad y naturalidad en su rostro», asegura para ABC a través de conversación telefónica. «Cuando habla se maneja con soltura en la utilización de gestos que hace con las manos para dar concordancia y sincronía con aquello que quiere expresar», explica que este tipo de guiños adornan las palabras y da más sentido al discurso. Según ha podido comprobar Priscila González, es frecuente que el actor realice una reverencia con su cuerpo o cabeza como signo de agradecimiento y entrega, «Con esto dice que se muestra reconocido con su público, con su trayectoria. Humilde y libre de arrogancias», y afirma que el hecho de no haber perdido el acento andaluz a pesar de haber vivido y trabajado tanto tiempo fuera de España es «un símbolo más del orgullo que siente por su tierra y sus orígenes».

Antonio Banderas consigue que su canal verbal y no verbal estén en sintonía y esto provoca una visión de persona franca y segura. Al hablar de temas personales su tono de voz es más grave y se quiebra de manera emocional y cercana, «es verdad que viene de una profesión en la que tiene muy interiorizado el manejo de las expresiones, pero lo que hace es sus intervenciones es algo natural y espontáneo».