Franciska: «Jesús Hermida fue uno de los grandes amores de mi vida»

La ex chica yé-yé y madre de Rebeca relata para ABC su relación prohibida con Hermida

Actualizado:

La muerte de Jesús Hermida ha impresionado a todos sus compañeros de profesión y al público que durante décadas lo ha considerado uno de los mejores periodistas de la pequeña pantalla. Una de las personas que más han sentido la muerte del popular presentador ha sido la cantante Franciska, a quien estuvo unido sentimentalmente, según revela en exclusiva a ABC, durante cuatro años. La relación entre la ex chica ye-yé y Hermida empezó a finales de los años 60, cuando el periodista fue fichado como corresponsal de TVE en Nueva York.

Allí, en la Gran Manzana, la cantante y el presentador salieron a cenar y asistieron a un concierto de Frank Sinatra. Tras el encuentro furtivo, Franciska siguió su gira de promoción por Puerto Rico, Venezuela y el resto de Iberoamérica. «Nos veíamos entre viaje y viaje», recuerda la artista. «Yo estoy casado y tengo hijos», le habría dicho él. « Era una forma de dejar claras las cosas entre nosotros. Él adoraba a sus hijos, lo eran todo para él», explica la cantante. Entonces, Hermida estaba casado con su primera mujer, María Nieves.

— ¿Le ha impactado mucho el fallecimiento de Jesús Hermida?

Hoy estoy un poco mejor, pero cuando me enteré estaba desesperada. Me ha afectado mucho, muchísimo.

— ¿Es cierto que ha sido el gran amor de su vida?

Ha sido uno de los grandes amores de mi vida. He tenido tres: mi marido, José María Pous, mi padre y Jesús.

— ¿Cuánto duró su relación?

Cuatro años. Más que estar juntos, íbamos y veníamos, nos carteábamos y nos llamábamos por teléfono. Nunca vivimos juntos, cada uno tenía su casa.

— ¿Cómo fue la ruptura?

Me dijo que no se podía tener todo en la vida. «Uno tiene que decidirse: o una cosa o la otra, no se puede tener todo en la vida», me dijo.

— En otras palabras, que estaba con usted o con su mujer, ¿no?

Exactamente. Me dijo que había que procurar no hacer daño a los demás.

— ¿Le habría gustado casarse con él?

-Sí, claro. ¡Qué tonta fui!

— ¿Por qué tonta?

Porque una no puede pasar la vida pensando en los demás, en tu hija, en la familia... Todo lo he hecho por mi hija. La familia se me echó encima.

— ¿No le dijo nada más en su último encuentro sentimental?

Me dijo que tenía que cuidarme, que había engordado un poco. Yo ya estaba embarazada de mi hija Rebeca.

— ¿Se lo comentó a Hermida?

No, no venía a cuento.

— ¿Por qué no?

Preferí no decirle nada.

— ¿Se volvieron a ver?

Sí, muchos años después. Un día que acompañé a mi hija, Rebeca, a Antena 3, cuando él ya era director de la cadena. Le comenté a la persona que nos acompañaba de promoción que me gustaría saludar a Jesús Hermida y me contestó que no me iba a hacer ningún caso. Le puse un mensaje y a los cinco minutos bajó a los camerinos. Todos se quedaron con la boca abierta, les parecía mentira lo que estaban viendo, pero él era así, muy sencillo. Dijo que mi hija era muy guapa y que estaba encantado de hablar con nosotras.

— ¿Rebeca es su hija?

Yo nunca he dicho que lo sea.

— Tampoco lo ha desmentido.

Nunca lo he dicho. Incluso mi hija se molesta cuando se ha tratado el tema en los medios.