Sharon Tate, 45 años del asesinato de conmocionó a Hollywood

Sharon Tate, 45 años del asesinato de conmocionó a Hollywood

A la actriz la mataron seguidores de Charles Manson. Su hermana la recuerda en un libro

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Todo fue una casualidad. Si Sharon Tate (24 de enero de 1943-8 de agosto de 1969) y Roman Polanski no se hubieran ido a vivir al 10050 de Cielo Drive (Los Ángeles), otros habrían sido los asesinados. Si Sharon no estuviera embarazada y no fuera el icono sexual del momento, ya se habría olvidado. Sharon Tate era dueña de una belleza incuestionable. Se cumplen 45 años del asesinato de la mujer de Polanski y hoy su familia reivindica su figura.

Criada entre Estados Unidos e Italia, siempre llamó la atención. «Era tan bella que en Europa la gente se daba la vuelta por la calle para mirarla», solía decir su madre, Doris Gwendolyn. Con esa cara consiguió su primer papel importante. Protagonizó «El ojo del diablo», junto a David Niven y Kim Novack. Tate se trasladó a Londres a filmar esa película. Su estreno incluyó el documental «All eyes on Sharon Tate». Diez minutos emitidos por «TCM» sobre la actriz. Sharon bailando en una discoteca. Sharon practicando escenas del filme. Sharon haciendo ejercicios de vocalización. Sharon, Sharon y más Sharon.

«Tenía a todo el mundo a sus pies, pero nunca ejerció como una diva ni nada parecido», recuerda Claudia Cardinale. Todo las declaraciones las ha recopilado su hermana, Debra Tate, en un libro que el pasado julio se puso a la venta en Estados Unidos. En «Recollection», Debra cuenta anécdotas de Sharon y comparte fotos inéditas.

«El amor de todos»

El capítulo que sin duda más interés suscita es el dedicacado a Roman Polanski. El director francés salió en dos ocasiones con Tate antes de darle el papel en «El baile de los vampiros». En la primera cita no hablaron. En la segunda, Sharon recordaba: «Me llevó a su apartamento. Encendió algunas velas y me dejó sola esperando. Minutos después entró en la habitación con una máscara de Frankestein. Empecé a gritar y me dijo que había conseguido el papel». El papel y a su marido. Se casaron en 1968 en Londres. «Ella no solo era el amor de mi vida, era el amor de la vida de todo el mundo», escribe el director en el libro.

Tras el matrimonio, a Polanski le contrataron para dirigir en Londres «La semilla del diablo», mientras Tate preparaba «El valle de las muñecas» en Los Ángeles. Ella estaba embarazada. Y enfadada con Polanski: él retrasaba su vuelta de Gran Bretaña y Tate se cansó de sus juergas. El 8 de agosto de 1969, a dos semanas de dar a luz, Sharon decidió salir a cenar con unos amigos. Su exnovio, Jay Sebring; la heredera Abigail Folger, el actor polaco Abigail Folger y Steven Parent se reunieron con Tate en «El Coyote». Volvieron a casa de Sharon a las 22.30.

A la mañana siguiente, el ama de llaves de la mansión de Cielo Drive en la que residía el matrimonio Polanski llamó a la Policía tras hallar los cuerpos de todos. A Sharon le habían propinado 16 puñaladas; cinco de ellas ya eran mortales de por sí. Polanski se enteró por teléfono y retornó a Estados Unidos.

Hubo cinco detenidos por el crimen. Una joven llamada Susan Atkins fue la encargada de matar a Tate. En su declaración ante el juez, dijo: «Sharon parecía un maniquí, pedía y suplicaba y suplicaba y pedía, y me harté de oírla, así que la apuñalé». También entró en prisión el líder de la banda, Charles Manson, para quien la casa de los Polanski representaba su rechazo contra el show bussiness. Ambos fueron condenados a cadena perpetua. Manson aún sigue en la cárcel.

El 13 de agosto, Sharon Tate fue enterrada con su hijo en brazos. Tras el asesinato, su madre y su hermana se convirtieron en abanderadas de los derechos de las víctimas. Debra abrió una fundación en memoria de Sharon. Su marido se mudó a Europa y no rodó ninguna película hasta «Macbeth», en 1971. «Después de tantos años, no soy capaz de ver una puesta de sol sin pensar en cuánto lo disfrutaría ella, y me pasará hasta el día que me muera», dijo.