El PSN, dispuesto a dar a los nacionalistas el Parlamento navarro para seguir negociando

Los socialistas quieren presidir el Gobierno foral. El papel de Bildu en la Mesa de la Cámara regional, en el aire

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Los socialistas navarros están dispuestos a entregar a los nacionalistas el segundo cargo más importante de Navarra, la presidencia del Parlamento de Navarra, a cuenta de continuar con alguna opción para que la secretaria general del PSN, María Chivite, sea la presidenta de la Comunidad Foral. Tras seis horas de reuniones ayer, las cuatro delegaciones pertenecientes al PSN, Geroa Bai, Podemos e Izquierda Ezkerra decidieron a medianoche dejar aparcada la negociación hasta esta mañana con tan solo una decisión aceptada, «Geroa Bai puede perfectamente presidir el Parlamento de Navarra», afirmó el secretario de Organización socialista Ramón Alzórriz.

Hoy discutirán la forma de que Bildu esté representada en la Mesa. «No renunciamos a seguir explorando posibilidades para que estén todas las fuerzas que garantizarían la representación de una mayoría suficiente para dar estabilidad al Gobierno», consideró el representante de Geroa Bai. Tampoco los socialistas cerraron la puerta: «Hemos visto brotes verdes para que las cuatro fuerzas estemos cómodas».

Las negociaciones se reiniciarán «a primera hora de la mañana», pero tiene que ser rápido. El misterio se resolverá cuando a partir de las 11 se constituya el Parlamento de Navarra y se elija a los cinco integrantes de la Mesa.

Los socialistas siempre se han negado a hablar y, mucho menos pactar, con el partido de Arnaldo Otegui. Pero tampoco les ha hecho falta. Los nacionalistas de Geroa Bai, la marca navarra del PNV, han ejercido a lo largo de todas las negociaciones de perfecto representante de los abertzales. No hay que olvidar, por ejemplo, que el sábado Geroa Bai apoyó a Bildu en todos los ayuntamientos navarros donde ambos tenían representación. En Pamplona le regalaron los votos al alcalde abertzale, Joseba Asirón, pero no fueron suficientes.

En el Parlamento de Navarra sí que pueden conseguir que Bildu esté en la Mesa. Geroa Bai considera «imprescindible» su presencia. «Formar un Gobierno con 23 parlamentarios (la mayoría se sitúa en 26) cerrando la puerta a un lado del Parlamento, sería dejar la estabilidad del Ejecutivo en manos de Navarra Suma, y eso no estabilidad. Y la estabilidad es nuestra línea roja», afirmó Barkos el lunes.

Sin confianza

Las relaciones entre socialistas y nacionalistas se tensaron el sábado en la constitución de los ayuntamientos ya que el PSN votó en todos los consistorios a favor de sus propios candidatos, sin respaldar a ningún nacionalista. Tanto Uxue Barkos como el presidente del PNV, Andoni Ortúzar, advirtieron de que la confianza «se ha quebrado».

Pero María Chivite sigue empeñada en mantener las posibilidades de alcanzar la presidencia del Gobierno de Navarra. También al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, necesita que los nacionalistas no se enfaden con el PSOE para lograr su voto en la próxima investidura.

De ahí la importancia de la votación de la Mesa del Parlamento de Navarra. Ya que afectará no sólo a la propia Cámara foral en sí, sino también al futuro del Gobierno de Navarra. Si los socialistas no ceden a los requerimientos de Geroa Bai, y por lo tanto de Bildu, perderán toda opción de que María Chivite sea la presidenta de Navarra y pondría en serio peligro la investidura de Pedro Sánchez.

Navarra vuelve a ser cuestión de Estado. Incluso Ciudadanos enviará a su portavoz nacional, Inés Arrimadas, para que asista a la constitución del Parlamento. Tendrá que estar observante ante la actitud que tomen los socialistas en la votación. También el resto de partidos con carácter nacional estarán pendientes de lo que el PSN sea capaz de ceder ante el nacionalismo.