Entrevista

Rosalía: «Me cabrea que digan que he tenido privilegios»

La artista catalana presenta su nuevo proyecto esta noche en Cultura Inquieta

MADRIDActualizado:

Si uno quiere enterarse de qué se cuece en la música moderna de este país, debe escuchar a Rosalía. Perteneciente a esa generación de jóvenes que no conoce fronteras estilísticas, la catalana ha pasado de alzarse como la cantaora revelación del nuevo flamenco a erigirse como una artista total, capaz de integrar las últimas tendencias urbanas en un ADN teñido de «jondura». Hoy pasará como un torbellino con su nuevo single «Malamente» por el festival Cultura Inquieta, para después seguir conquistando fans hasta la llegada de su esperadísimo nuevo disco.

—¿Cómo fue su show en el Sónar?

—Estoy muy contenta con el resultado, porque a pesar de haber presentado canciones desconocidas a excepción de «Malamente», la reacción del público fue increíble. Nunca había tenido una sensación tan fuerte de estar activando al público.

—¿Su concierto de hoy será similar?

—En Cultura Inquieta haré el mismo show, pero ampliado. He pasado dos años preparándolo, con ayuda de amigos, y la presión de presentarlo en un lugar con un público tan exigente como el del Sónar ha sido casi una hazaña. Ha sido muy «risky», pero ha salido muy bien.

—¿Publicará su nuevo disco con Sony?

—Como sabes, yo hasta ahora he estado sola. Mi primer disco, «Los Angeles», sólo lo licencié con Universal. Y ahora estoy en ese punto en el que Sony y yo estamos empezando a entendernos, pero aún no hay nada. Haber emprendido un espectáculo y un proyecto como este, con gente que ha trabajado con Kendrick Lamar, ha sido súper ambicioso, un esfuerzo muy grande en todos los sentidos. Estoy en números rojos como quien dice, no quiero ni mirar la cuenta del banco. Nunca los miro en realidad, es algo que no me importa. Pero no puedes estar siempre en pérdidas, eso está claro.

—¿Cómo se ha sentido tras las acusaciones de apropiacionismo cultural por su videoclip de «Malamente»?

—La chica que lo ha dicho, que pertenece a una asociación feminista gitana, siempre me «hatea» mucho, es la persona de la que más ataques recibo. Yo empatizo con la discriminación que sufre la etnia gitana, pero yo tengo muy claro de dónde vengo, lo duro que he tenido que trabajar. Lo que más me duele no es su visión del flamenco, porque el flamenco nació de la mayor mezcla de culturas que te puedas imaginar. Lo que más me duele es que diga que he sido una privilegiada. He estudiado diez años de flamenco, mi maestro es de Cádiz, he crecido con hijos de inmigrantes andaluces, he respirado cultura andaluza desde pequeña. Es absurdo que me acusen de apropiacionismo, pero me cabrea más que digan que he tenido privilegios. El único privilegio que he tenido es que mis padres se mataran para que pudiera estudiar música por las tardes.