La excavadora, ayer lunes, comenzó a retirar los escombros
La excavadora, ayer lunes, comenzó a retirar los escombros - MAYA BALANYÁ

Las ruinas del convento de las Damas Apostólicas estarán apuntaladas en dos meses

La reconstrucción del complejo levantado en 1929 empezó ayer con una primera fase de desescombro

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A primera hora del día de ayer, las máquinas de obra regresaron al malogrado convento de las Damas Apostólicas (Paseo de la Habana, 198) para iniciar una compleja reconstrucción. Tal y como adelantó la semana pasada ABC, la promotora Global Alchiba dio así el primer paso para cumplir con las exigencias de la Dirección General de Patrimonio, tras paralizar su derribo el pasado 22 de junio, 24 horas después de arrancar la demolición. La primera fase durará dos meses y consistirá en el apeo, apuntalamiento y desescombro del histórico edificio.

Dada la gran superficie del convento derruida, los operarios tendrán que acometer una intervención casi milimétrica para no dañar los elementos de la fachada que todavía pueden ser salvados en la restauración. Precisamente, es este hecho el que mayor escepticismo levanta entre el vecindario. «Nosotros queremos que se devuelva a su estado original y no que solo hagan un apaño para que el edificio quede en uso», explica su portavoz, Paulino Baena. En ese sentido, fuentes del área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento, que dirige José Manuel Calvo, aseguran que vigilarán los trabajos a fin de cumplir con lo acordado en la normativa.

Por su parte, desde la Dirección General de Patrimonio señalan que antes de que haya concluido esta operación inicial, la promotora deberá presentar un proyecto de reconstrucción para que sea examinado por los técnicos de la Comunidad. Además, deberá delimitar claramente las partes que son originales y las que no. «En estos momentos no existe una resolución que indique cómo hay que reconstruirlo», remarca el portavoz de Global Archival, Íñigo Núñez, quien, pese a la controversia latente, no duda en hacer gala de la buena sintonía entre todas las partes implicadas. «Lo único que buscamos es hacer las cosas de la mejor manera posible», prosigue.

El derribo del inmueble, que no estaba incluido en el catálogo oficial de edificios protegidos –por lo que pudo iniciarse de forma legal a través de una declaración responsable, tramitada en la Agencia de Actividades del Ayuntamiento–, fue detenido de acuerdo a la ley de Patrimonio (3/2013) de la Comunidad, que protege, entre otras edificaciones, todos los conventos anteriores a 1936. Semanas después, el Gobierno de Cristina Cifuentes declaró el complejo –de estilo neomudéjar tardío– Bien de Interés Patrimonial (BIP), lo que obligaba a la propiedad a acometer su restauración.

Rebelión vecinal

Ahora, con los trabajos ya comenzados, los residentes de las viviendas colindantes tienen claro que, la situación actual del convento de las Damas Apostólicas podía haberse evitado. «Si hubiera estado situado en la Plaza de los Sagrados Corazones, estoy seguro de que lo habrían parado nada más tocar el primer ladrillo», advierte Juan Carlos Cordón, desde cuya terraza se puede apreciar la magnitud de la demolición. «La torre la tiraron una hora antes de que pararan la obra», apunta, sin saber cómo es posible que nadie reparase en la especial singularidad del inmueble. «Nuestro caballo de batalla es que todo esto sirva de ejemplo y nunca vuelva a suceder», sentencia.