¿A quién propone dedicar placas en Madrid el Comisionado de la Memoria Histórica?

Consulta aquí el listado completo de las personas e instituciones que plantea homenajear y dónde se ubicarán

MADRIDActualizado:

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  1. Arturo Ruiz

    Arturo Ruiz
    Arturo Ruiz

    Arturo Ruiz fue un estudiante que fue asesinado en un atentado el día 23 de enero de 1977, cuando participaba en una manifestación a favor de la amnistía. «Un grupo de ultraderechista armados con pistolas irrumpió en la manifestación que transcurría por la calle Estrella de Madrid, disparando uno de ellos a Arturo Ruiz y causándole la muerte. Una llamada telefónica al diario Informaciones reivindicó el asesinato por parte de la organización Triple A, Alianza Apostólica Anticomunista de reciente aparición entre las organizaciones terroristas de extrema derecha de España en la década de los 70. Esa semana fue la conocida en Madrid, como semana negra, que termino con los asesinatos de los abogados de Atocha», describe el Comisionado en su exposición de motivos.

    Lugar: Calle Silva, esquina con calle Estrella.

  2. Norman Bethune

    El doctor Bethune, frente a una de las unidades móviles
    El doctor Bethune, frente a una de las unidades móviles - CONDE DUQUE

    EL Comisionado justifica su propuesta explicando que el cirujano canadiense Norman Bethune (1890 -1939), «hombre con un hondo compromiso social, tuvo una breve pero intensísima trayectoria vital». «Después de participar en la Primera Guerra Mundial, ejerció la medicina en los Estados Unidos. Tras contraer tuberculosis en 1926 y verse desahuciado, logró no sólo curarse, sino protagonizar un desarrollo innovador de la cirugía torácica, llegando a inventar numerosos instrumentos quirúrgicos empleados en su cruzada contra la tuberculosis. Pero la condición de médico de éxito no le satisfizoce; así, Bethune llegó al Madrid en guerra el día 3 de noviembre de 1936, a fin de poner sus conocimientos al servicio de la causa republicana», dice.

    «Fundó el Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre, la primera unidad móvil que se crea en el mundo, y salvó numerosas vidas mientras se empapaba de todo el complejo dramatismo de la contienda española. El 7 de febrero de 1937, una parte importante de la población de Málaga, temerosa de las represalias del ejército del general Franco, huyó despavorida y en masa en dirección hacia Almería, única salida posible. Fue perseguida por las columnas italianas y atacada despiadadamente por la aviación alemana y por los buques de la marina nacionalista. Norman Bethune se había dirigido desde Valencia a Almería con el fin de alcanzar el frente de Málaga y socorrer a los heridos. Pero no pudo llegar, ante la multitud de fugitivos que colapsaba la carretera. Decidió entonces desmontar los utensilios médicos de la ambulancia y utilizar el vehículo para llevar hasta Almería a los más necesitados, especialmente niños. Durante tres días sin descanso él y sus ayudantes Hazen Sise y Thomas Worsley hicieron repetidas incursiones en la carretera para transportar a niños y ancianos. Bethune reflejó los horrores de estos hechos en el inquietante relato El crimen de la carretera Málaga-Almería. En 1937 regresó a Canadá, trabajando para recaudar fondos en apoyo de la II República», añade.

    Lugar: Calle Príncipe de Vergara, 28.

  3. Lázaro Cárdenas

    Lázaro Cárdenas
    Lázaro Cárdenas

    Este es el texto explicativo del Comisionado: «Presidente de México entre 1934 y 1940. Desde el primer momento de la sublevación militar contra la República, en julio de 1936, manifestó su simpatía y su apoyo a la legalidad y la causa republicanas, con las que se identificó personal e institucionalmente. En la medida de sus posibilidades desarrolló alguna iniciativa diplomática para detener la contienda bélica, pero nulo resultado. Al término de la misma, promovió la generosa acogida en su país de más de treinta mil republicanos españoles que tuvieron que abandonar el país y salir al exilio. Cárdenas puso bajo su protección a los exiliados españoles en Francia, incluyendo al presidente Manuel Azaña. En México ayudó a la fundación de la Casa de España y contribuyó a que el exilio español en su país desarrollara una importante actividad cultural, especialmente editorial, artística y pedagógica».

    Lugar: Calle Alberto Aguilera, 20.

  4. Andrés Saborit

    Andrés Saborit
    Andrés Saborit

    Andres Saborit Colomer fue un obrero tipógrafo y periodista y una figura relevante del socialismo madrileño. «Junto a Tomás Meabe, trabajó por la extensión territorial de las Juventudes Socialistas de España. Posteriormente fue colaborador de Julián Besteiro, de quien se le terminó considerando su partidario más leal y con quien fue detenido tras la huelga general de 1917. Desempeñó relevantes tareas en organizaciones socialistas, en las Cortes durante (1923-1931) y en el Ayuntamiento de Madrid como concejal (1920-1923)», dice el Comisionado.

    «Dirigió el Socialista de 1925-1931, así como la revista municipal Tiempos Nuevos. Durante la II República, fue secretario general del PSOE y vicepresidente de UGT. Tras la revolución de 1934, se unió con Julián Besteiro en el rechazo de la radicalización socialista. Durante la guerra civil fue director general de aduanas y presidente del Banco de Crédito Oficial. Al finalizar la guerra marchó al exilio en Francia. Tras 39 años en el exilio, volvió a España en 1977. Falleció en Valencia en 1980.», concluye.

    Lugar: Jardines de Andrés Saborit en Chamberí.

  5. Fernando de los Ríos

    Político socialista y catedrático de universidad. Ministro de Justicia, de Instrucción Pública y Bellas Artes, y de Estado en sucesivos gobiernos republicanos, entre 1931 y 1933. «Perteneció también, en diferentes ocasiones, en los órganos de gobierno del PSOE, al que se había incorporado en 1919. Autor de relevantes reflexiones sobre temas políticos, entre los que se encuentra su entrevista con Lenín, en diciembre de 1920 (“¿Libertad para qué?”). Había nacido en Ronda en 1879, y realizó sus estudios de Derecho en Madrid, bajo la inspiración de Francisco Giner de los Ríos, que era un familiar lejano suyo. Se casó con Gloria Giner de los Ríos, sobrina de don Francisco», exponen.

    «Las primeras semanas de la guerra civil las pasó en Ginebra y París pero, a finales de septiembre, se trasladó a Washington como embajador, puesto en el que permaneció hasta el final de la guerra civil. Después se estableció en Nueva York, como profesor de universidad, hasta su muerte en 1949. Formó también parte, durante un breve periodo, del gobierno de la República española en el exilio», aseguran.

    Lugar: Calle Diego de León, 25.

  6. Luis Jiménez de Asua

    «Nació en Madrid el 17 de junio de 1889. Fue profesor de Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid, autor de los estudios más importantes sobre el Derecho Penal. Abogado de gran prestigio, presidió la Comisión parlamentaria encargada de elaborar el proyecto de Constitución de 1931», dice el Comisionado en sus conclusiones.

    «Llegó a ser Vicepresidente del Congreso de los Diputados y Delegado de la Republica Española en la Sociedad de Naciones hasta 1939. Director del Instituto de Estudios Penales creado por Victoria Kent. Embajador de España en Praga desde 1936 hasta 1939. Vicepresidente de la Asociación Internacional de Derecho Penal (AIDP) hasta su muerte. Tras la guerra, fue depurado como catedrático por Orden Ministerial de febrero de 1939. Presidente de la Republica Española en el Exilio hasta su muerte, el 16 de noviembre de 1970», explica.

    Lugar: Calle Goya, 20.

  7. Vicente Rojo

    Vicente Rojo con Manuel Azaña
    Vicente Rojo con Manuel Azaña - ARCHIVO ABC

    El Comisionado explica que Vicente Rojo nació en 1894, en Valencia, cursó estudios militares y estuvo destinado en Marruecos a partir de 1915. «En los años 1922-1932 fue profesor en la Academia de Infantería de Toledo. Siendo comandante, en julio de 1936 se opuso al golpe de Estado contra la República. A finales de octubre se convirtió en Jefe del Estado Mayor de Miaja y destacó como nadie en sus esfuerzos por superar el caos de las fuerzas armadas republicanas. En la defensa de Madrid logró paralizar el ataque en la carretera de La Coruña», prosigue.

    «Sus intervenciones durante el resto de la guerra, ya como Jefe del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas, se caracterizaron siempre por su intento de tomar la iniciativa frente a los rebeldes: planeó las ofensivas de Brunete, Teruel y sobre todo del Ebro. Al consumarse la derrota pasó a Francia y desde allí a Argentina y posteriormente a Bolivia. En estos países escribió numerosos artículos y dio conferencias sobre la guerra, publicando incluso una historia global de la misma. Siempre se declaró católico. Gracias a sus contactos eclesiásticos, consiguió regresar a España en 1957. Juzgado por “auxilio a la rebelión”, se le retiró su condición de militar pero no fue condenado a pena de cárcel. Murió en 1966.», concluye.

    Y añade: «Merece sin duda ser homenajeado como ejemplo de militar profesional español leal a la legalidad republicana en 1936».

    Lugar: Calle Ríos Rosas, 48.

  8. José Miaja

    Búnker del Capricho
    Búnker del Capricho - ABC

    El argumento del Comisionado de la Memoria Histórica señala que José Miaja (1878-1958) fue un militar africanista. «De su estancia en Marruecos destacan sus esfuerzos por aprender la lengua autóctona. Ascendió a general en 1932. Considerado liberal, pero también afiliado a la derechista UME, en 1936 se hallaba al mando de la 1ª Brigada de Infantería, en Madrid. Aunque su primera reacción ante la rebelión fue dubitativa, se decantó por la defensa de la legalidad», asegura.

    «Encargado de la recuperación de Córdoba al poco de iniciarse el conflicto, resultó derrotado. Pese a ello, al trasladarse de Madrid, el gobierno de la República le nombró jefe de la Junta de Defensa de la capital. Esta acción fue un éxito, como es sabido, pues la capital sería la última de las ciudades españolas en las que entraron los sublevados. De Miaja se cuentan memorables anécdotas sobre sus eficaces y valerosas intervenciones personales en la defensa de la Ciudad Universitaria, para animar a sus tropas», relata.

    Explica que fue nombrado comandante en jefe del Ejército del Centro en febrero de 1937, dirigió las batallas del Jarama, Guadalajara y Brunete. Apoyó a Negrín, presidente del Gobierno, en su política de mantenimiento de la guerra frente a quienes optaban por una posición negociadora. «Pero sus sentimientos anticomunistas le hicieron participar finalmente en la conspiración que llevó al golpe del coronel Casado», señala.

    «A finales de marzo de 1939 se embarcó en Gandía para Argelia, de donde pasó a Francia y de ahí a México. En ese país participó en la Asociación de Republicanos Españoles. Murió allí en 1958. Discutida, en ocasiones, su competencia profesional, hay, sin embargo, acuerdo general en torno a su probidad y ausencia de manifestaciones de crueldad o ensañamiento con el adversario», concluye.

    Lugar: Búnker El Capricho.

  9. Julián Grimau

    Julián Grimau
    Julián Grimau - ABC

    «Miembro del Partido Comunista de España desde 1936, ingresó en los cuerpos de seguridad de la República como jefe de la Brigada de Investigación Criminal. Acabada la guerra se exilió en América Latina, estableciéndose posteriormente en Francia. En 1954 fue elegido miembro del Comité Central del PCE y en 1959 vuelve a España donde tuvo que residir clandestinamente. El 7 de noviembre de 1962 fue detenido por la Brigada Político Social», explica.

    «Torturado en los calabozos de la Dirección General de Seguridad, fue arrojado por la ventana, sufriendo la rotura de ambos brazos. Sufrió juicio sin las mínimas garantías legales, tal como fue denunciado en su momento por la oposición y la mayoría de los gobiernos europeos. Condenado a muerte y ejecutado el 20 de abril de ese mismo año. El único delito, que él mismo reconoció durante el procesamiento, ser comunista y luchar en defensa de la libertad y por el restablecimiento del estado legítimo y soberano arrebatado por la sublevación franquista. Dirigentes políticos como J.F. Kennedy, Willy Brandt, Harold Wilson, Aldo Moro, Jean Paul Sartre o Nikita Jruschov y el propio Papa Juan XXIII solicitaron clemencia a Franco, quien a pesar de todo aplicó la sentencia», dicen desde el Comisionado.

    «Fue el último condenado por actos vinculados con la guerra civil, puesto que el Decreto-ley 10/1969, de 31 de marzo, estableció la prescripción de los delitos relacionados con la citada contienda bélica», concluye.

    Lugar: Paseo del Rey, 14.

  10. Alfonso Ponce de León

    Autoretrato de Ponce de León
    Autoretrato de Ponce de León

    El Comisionado cuenta que fue un «pintor vanguardista español, representante destacado del “realismo mágico” y vinculado al grupo de teatro ambulante La Barraca, de Federico García Lorca, para quien realizó varios trabajos para decorados. En su amistad con Lorca no fue óbice su afinidad a Falange Española, para la que realizó carteles de propaganda».

    «Fue amigo también de José Moreno Villa y compañero de Salvador Dalí, Maruja Mallo y Remedios Varo, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. También fue diseñador de portadas de libros e hizo alguna incursión en el mundo del cine, como su colaboración, en 1935, con Edgar Neville, en la película “Do, Re, Mi, Fa, Sol”. El 20 de septiembre de 1936 fue detenido por milicianos republicanos y trasladado a la checa de Fomento. Finalmente fue asesinado en Vicálvaro el 29 de septiembre de 1936. El Museo Nacional Reina Sofía posee su obra más conocida “Autorretrato”», añade.

    Lugar: Paseo de la Castellana, 2.

  11. Colectivo de periodistas

    Incautación del edificio de ABC en mayo de 1931
    Incautación del edificio de ABC en mayo de 1931 - ARCHIVO ABC

    «En una Guerra Civil como la española, en la que la propaganda fue casi tan importante como la actividad bélica, el destacado papel de la prensa es fácil de comprender. Los periódicos eran en aquel momento la fuente principal de información política. El Comisionado de Memoria Histórica considera especialmente justificado un homenaje en forma de placa en recuerdo de las injusticias sufridas por quienes se dedicaban a esta profesión», señala en los primero párrafos de su argumento el Comisionado de la Memoria Histórica.

    Lugar: Calle de Larra, 14.

  12. Colectivo de corresponsales extranjeros

    Ernest Hemingway
    Ernest Hemingway - ABC

    El Comisionado de la Memoria Histórica propone homenajear también al colectivo de corresponsales extranjeros: «Los corresponsales extranjeros desempeñaron un papel crucial en la guerra civil española. Como testigos de excepción de los hechos, escribieron trabajos a menudo favorables al bando donde ejercieron su labor, lógicamente apresurados, y no exposiciones globales y razonadas de los acontecimientos, pero que sirvieron para dar a conocer al resto del mundo lo que estaba ocurriendo en España, convirtiéndose hoy, pese a ello, en fuentes muy útiles para el historiador», aseguran.

    Lugar: Edificio Telefónica en la Gran Vía.

  13. Humoristas en la guerra y la dictadura

    La Codorniz
    La Codorniz - ABC

    «Una generación de humoristas, que, tras la guerra, pudieron decir de modo sesgado todo aquello que no se podía decir de otro modo, manteniendo vivo el espíritu de concordia y reconciliación que apenas se encontraba en ninguna otra instancia», señalan en su exposición de motivos.

    Lugar: Antiguo Bar La Flor, en la Puerta del Sol.

  14. Represaliados por su orientación sexual

    La Cárcel de Carabanchel antes de su derribo
    La Cárcel de Carabanchel antes de su derribo - ABC

    El Comisionado señala en su texto que «el franquismo, integrista en sus planteamientos religiosos y morales, llevó a cabo una durísima represión contra las conductas sexuales divergentes. La dictadura franquista procedió en el año 1954 a modificar la Ley de Vagos y Maleantes, aprobada durante la República, para incluir en la represión a los homosexuales. Establecía dicha modificación que “los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás”».

    «La cárcel de Carabanchel, emblema de la represión franquista, llegó a contar con alto número de homosexuales y transexuales, razón por la que se propone colocar la placa de homenaje a estos represaliados en el memorial que se construya en los terrenos donde se ubicó dicho establecimiento penitenciario», añaden.

    Lugar: Carabanchel, memorial de la cárcel.

  15. Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo

    Documentación del TERMC
    Documentación del TERMC

    «El Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y Comunismo (TERMC), creado en marzo de 1940, fue una de las 25 jurisdicciones especiales que implantó el régimen a lo largo de su existencia y debe encuadrarse dentro de las que se destinaron específicamente a la persecución del enemigo político. Su propósito era castigar a los partidarios de ideas disolventes contra la Religión, la Patria y sus instituciones fundamentales y contra la armonía social. Calificaba como masones con discrecionalidad y como comunistas a los inductores, dirigentes y activos colaboradores de la tarea o propaganda soviética, trotskista, anarquista o similares», explica el Comisionado.

    «Sin duda merece ser recordada con una placa la existencia de este Tribunal por el que pasaron tantos españoles de modo irregular y casi clandestino, o al menos poco conocido por el resto, entre 1940 y 1963», concluye.

    Lugar: Calle del General Oráa, esquina Núñez de Balboa.

  16. Embajada de Chile

    Lorca y Pablo Neruda
    Lorca y Pablo Neruda - ARCHIVO DE ABC

    El Comisionado propone este homenaje así: «Primero la huida del cónsul (Pablo Neruda) y la del embajador después (Núñez Morgado), dejaron a Carlos Morla Lynch, consejero de embajada, al frente de la delegación y llevando a cabo una política de asilo sin precedentes y sin restricciones en un Madrid diezmado por unos "paseos" que acabaron con miles de personas asesinadas en apenas cinco meses».

    Lugar: Calle del Prado, 26.

  17. Embajada de Noruega

    Tumba de Félix Schlayer
    Tumba de Félix Schlayer

    El Comisionado de la Memoria Histórica considera que la Legación de Noruega en Madrid, junto con las de Chile y Francia, fue «una de las más comprometidas con la protección de personas perseguidas en los años de la guerra civil española». En ese sentido, destaca la fidura del cónsul Félix Schlayer, que se hizo cargo de la embajada en ausencia del embajador.

    El grupo de expertos que dirige Francisca Sauquillo sostiene que pudo salvar la vida de casi mil refugiados. Allí falleció, después de muchos meses como refugiado, Juan de la Cierva y Peñafiel, ministro de Alfonso XIII. «La experiencia de Schlayer ha quedado reflejado en su libro Matanzas en el Madrid republicano. Paseos, checas, Paracuellos... (2006), una muy tardía traducción de la versión original, publicada en alemán en 1938. Schlayer, que era persona de ideas afines a los militares sublevados, hizo también gestiones a favor de detenidos después de terminada la guerra civil, como Melchor Rodríguez, "El ángel rojo"».

    Lugar: Calle José Abascal, 27

  18. Fundación Gota de Leche

    Inaugiración del comedor de madres lactantes, junto a la instalación de la gota de la leche
    Inaugiración del comedor de madres lactantes, junto a la instalación de la gota de la leche - ARCHIVO ABC

    La Gota de Leche, apunta el Comisionado, era una institución municipal benéfica fundada en España en 1904 para combatir la alta mortalidad infantil.

    «Esta misma función la cumplía al empezar la Guerra Civil cuando el 30 de octubre de 1936 se produce el primer bombardeo a gran escala perpetrado en Madrid y parece que el primero de estas características realizado sobre población civil en una gran ciudad europea, probablemente con el objetivo de aterrorizar a la población, en el que se vio afectada esta institución»; y añade el grupo de expertos en su relato: «Entre cuatro y media y cinco de la tarde, en horario poco habitual y con bastante tránsito en las calles, los madrileños se vieron sorprendidos por este ataque que fue recogido con alarma en diversa prensa española y europea, con datos distintos sobre números de muertos (más de cien muertos en todo caso y no menos del doble de heridos). Entre los objetivos alcanzados se señala un hospital de niños en la calle de la Espada. "En el hospital de niños, minutos después del bombardeo, las ambulancias tuvieron que recoger varios muertos, entre ellos 10 niños"......" ...en la cola de la lechería, la bomba ha destrozado a varias mujeres y ha herido a varias decenas de personas..."».

    Lugar: Calle Espada, esquina calle Esgrima.

  19. Alianza de intelectuales Antifascistas

    Revista El Mono Azul
    Revista El Mono Azul

    El Comisionado de la Memoria Histórica destaca que fue una asociación civil creada en Madrid nada más iniciarse la Guerra, con la publicación del Manifiesto de la alianza de Escritores Antifascistas para la Defensa de la Cultura. Se constituyó como sección española de la Asociación Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, fundada en París en 1935. Según señalan los expertos, participaron casi todos los intelectuales que se agrupaban en torno al gobierno democrático y defendían la República.

    «Entre sus principales actuaciones cabe destacar la organización del II Congreso Internacional de Escritores, en Valencia-Madrid -Barcelona en 1937, uno de los foros donde se expresó la heterogeneidad en el compromiso en defensa de la república y su carácter internacional relacionado con la convulsa situación de los años treinta por el ascenso del fascismo en diversos países», indica el Comisionado; y añade: «El Mono Azul fue su revista, en la que participan entre otros Alberti, Bergamín, Ramón J. Sender, María Teresa León, Gaya, María Zambrano».

    No obstante, el Comisionado recuerda que algunas de sus publicaciones fueron duramente criticadas, como la inclusión en la revista de una sección, A paseo, en la que se incitaba a que se «paseara» a intelectuales desafectos a la República como Unamuno, Eugenio Montes o Jiménez Caballero, su sometimiento a la política soviética contra los trotskistas españoles.

    «La Alianza de Intelectuales Antifascistas fue también promotora de la creación de las Juntas de defensa del Tesoro Artístico Nacional que consiguieron preservar una parte significativa de nuestro Patrimonio Artístico. Por ser el núcleo que aglutinó a la mayoría de trabajadores de la cultura agrupados en torno a la república y al gobierno democrático, con sus luces y sus sombras, merece sin duda una placa de recuerdo», apunta el grupo de expertos.

    Lugar: Calle Marqués del Duero, 7.

  20. Hospital de jornaleros

    Patio central del gran hospital para obreros, en
    Patio central del gran hospital para obreros, en - ARCHIVO DE ABC

    El Comisionado destaca al Hospital de Jornaleros de San Francisco de Paula como una obra filantrópica de Doña Dolores Romero, viuda de Curiel. El también llamado Hospital de Maudes se construyó como hospital de asistencia gratuita para jornaleros en 1914 y es obra del arquitecto Antonio Palacios. El grupo de expertos de Francisca Sauquillo señala que durante la guerra «fue incautado por el Socorro Rojo Internacional para dar asistencia médica al ejército republicano» y que, en principio, fueron las mismas monjas quienes se encargaron de los cuidados de los heridos, pero esta labor pasó posteriormente a voluntarios adscritos al Socorro Rojo. «Aquí estuvieron como enfermeras voluntarias tanto Matilde Landa como la fotógrafa Tina Modotti. En 1937 lo visitó Manuel Azaña, visita que relata en sus "Diarios de guerra". Aparece en el decreto de Largo Caballero de 1937 con el nº 5 del listado y con la denominación de Hospital Pasionaria», explica el Comisionado.

    Frente al hospital, sede actual de la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, debió haber un búnker o refugio antiaéreo que al parecer aún se conserva.

    «Puesto que se trata de un edificio público y ha mantenido la estructura formal hospitalaria de su origen (aunque su uso ahora sea diverso) quizá podría ser representativo de todos los Hospitales de Sangre de la Guerra Civil», indica el Comisionado.

    Lugar: Calle Maudes, 17 o Calle Raimundo Villaverde

  21. Hospital de Carabineros

    El Comisionado de la Memoria Histórica recuerda que, durante la Guerra Civil, «los pabellones de la Residencia de Estudiantes se dedicaron a Hospital de Carabineros, dirigido por el doctor Calandre que había sido director de Cruz Roja antes de la República y Director del laboratorio de Histología de la JAE con posterioridad».

    «Luis Calandre Ibáñez, al frente de su centro, fue capaz de abortar una incipiente epidemia de malaria declarada entre los soldados republicanos que combatían en el cercano frente de guerra y se propuso también la construcción de un refugio antiaéreo que no pudo ser finalizado antes de terminar la guerra por motivos presupuestarios, según testimonios que aporta Cristina Calandre», apunta.

    Lugar: Residencia de Estudiantes

  22. Hospital Hotel Palace

    El Hotel Palace en la actualidad
    El Hotel Palace en la actualidad

    El Comisionado también sugiere que se instale una placa en la plaza de las Cortes, por el papel que desempeñó el hotel Palace como hotel de sangre durante la Guerra Civil. «Hotel de lujo inaugurado por Alfonso XIII en 1912, se constituyó como hospital de sangre en el invierno de 1936, cuando por la proximidad del frente hubo que desalojar el Hospital Central de Defensa de Carabanchel dirigido por el médicomilitar doctor Gómez Ulla, doctor que se traslada aquí para asistir a las necesidades de Madrid sitiado, manteniéndose en su puesto, aunque en 1938 intenta pasar al bando nacional y es detenido y condenado para ser posteriormente canjeado por el Doctor Bago, condenado en la zona nacional».

    Lugar: Hotel Palace. Plaza de las Cortes, 7.

  23. Hospital Hotel Ritz

    El Hotel Ritz, en la actualidad
    El Hotel Ritz, en la actualidad - JOSÉ RAMÓN LADRA

    Otro de los grandes hoteles de la capital también está entre las propuestas del Comisionado: el Hotel Ritz. «En noviembre de 1936 sus habitaciones se transformaron en salas donde los médicos podían atender a los heridos. Fue aquí donde murió el 20 de noviembre de 1936, el líder anarquista Buenaventura Durruti, herido mortalmente el día anterior en los alrededores del Hospital Clínico».

    Lugar: Hotel Ritz. Plaza de la Lealtad, 5.

  24. Iglesia El Carmen y San Luis

    Fachada de la iglesia de El Carmen y San Luis
    Fachada de la iglesia de El Carmen y San Luis - BELÉN DÍAZ

    El Comisionado de la Memoria Histórica incluye entre sus sugerencias una iglesia de mediados del XVII, ubicada en la calle de Montera, 25. «La iglesia fue incendiada en marzo 1936 y sólo pudo salvarse su fachada principal que desde mediados del siglo XX está colocada en el lateral de la vecina Parroquia de Nuestra Señora del Carmen», argumentan. Como curiosidad, señala que a esta iglesia acudía el joven Unamuno en su época de estudiante.

    «La Iglesia de San Luis Obispo perteneció en un principio a la circunscripción parroquial de San Ginés, pero a principios del siglo XX se fusionó con Nuestra Señora del Carmen (también atacada en agosto de 1936) para formar la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis», añade.

    Lugar: Calle de El Carmen, esquina calle Salud.

  25. Colegios republicanos

    El Comisionado hace también una lista con una significación especial durante la Segunda República. «La República se caracterizó por la preocupación de los poderes públicos en torno a la educación y a la necesidad de impulsarla para sacar a España del secular atraso educativo en que se encontraba». El grupo de expertos que dirige Francisca Sauquilla basa su argumento en una declaración de Alcalá Zamora (La política de la República en materia de enseñanza encierra un profundo sentido histórico) y las iniciativas basadas en las nuevas corrientes pedagógicas que promovía desde hacía tiempo la Institución Libre de Enseñanza.

    «El Plan 1931-1932 propone un esquema constructivo similar en todos, buscando la eficacia y la funcionalidad de las premisas de la Institución Libre de Enseñanza. Es de destacar la evolución tipológica desde el historicismo-regionalismo hacia el racionalismo al que la va conduciendo Giner, aunque realmente los que adopten los principios del Movimiento Moderno sean arquitectos como Martín Domínguez o Carlos Arniches que trabajaran esta época para la JAE», sostiene el Comisionado.

    Respecto a la historia de estos centros, explica: «La mayor parte de estos grupos escolares se inauguraron en 1933 con gran aceptación y celebración popular, pero en 1938, una Orden Ministerial recogida en el BOE nº 114 de 22 de octubre ordenó que "Por todos los Ayuntamientos de la España liberada se procediera a la revisión de los nombres que tenían las Escuelas y Grupos escolares con anterioridad a al 18 de julio de 1936, con el fin de que su denominación responda plenamente a los ideales de nuestro Movimiento Nacional". Esta orden se firmó en Vitoria el 18 de octubre de 1938 por el Jefe del Servicio nacional de 1ª Enseñanza, Pedro Sainz Rodríguez».

    Así, concluye: «Se propone la colocación de placas en los colegios inaugurados en dicha época, con indicación de fecha de inauguración, nombre del arquitecto y nombre del centro, en caso de que hubiera sido modificado su nombre original y no restituido».

    - Colegio Público José Calvo Sotelo.

    Lugar: Avenida Ciudad de Barcelona, 83.

    - Colegio Público Isabel la Católica.

    Lugar: Calle Barceló, 2, con calle Jardines del Arquitecto Ribera, 2.

    - Instituto de Enseñanza Superior Jaime Vera.

    Lugar: Calle General Yagüe, 46.

    - Colegio Público Padre Poveda.

    Lugar: Avenida Alfonso XIII, 23.

    - Colegio Público Nuestra Señora de la Almudena.

    Lugar: Calle Lope de Rueda, 48.

    - Colegio Público Rufino Blanco.

    Lugar: Calle José Abascal, con calle General Álvarez de Castro, 46.

    - Colegio Público Ermita del Santo.

    Lugar: Paseo de la Ermita del Santo, 18.

    - Centro Cultural San José de Calasanz.

    Lugar: Calle María del Carmen, 65.