El Servicio regional de Atención a adicciones a nuevas tecnologías, como móviles o videojuegos, es pionero en España
El Servicio regional de Atención a adicciones a nuevas tecnologías, como móviles o videojuegos, es pionero en España - ISABEL PERMUY

Madrid atiende a 1.700 adolescentes en 9 meses por adicción a redes sociales y videojuegos

El nuevo Servicio Regional de Adicciones Tecnológicas trata a menores de entre 12 y 17 años y a sus familias

MADRIDActualizado:

Un total de 2.386 personas -de las que 1.707 eran familias y adolescentes- han sido tratadas en el Servicio de Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid que se puso en marcha el pasado año en abril. En apenas nueve meses, ha quedado clara la necesidad de los cuidados que lleva adelante este centro, pionero en España.

Además de a menores y sus familiares, el servicio también presta atención y proporciona información a profesionales que trabajan con adolescentes. Cinco psicólogos y dos educadores sociales forman parte del equipo del centro, que este miércoles ha visitado el presidente regional, Ángel Garrido.

Entre sus cometidos está el ayudar a los menores «enganchados» a las redes sociales, el móvil o los videojuegos a gestionar su tiempo de ocio de otra manera, y el enseñar a sus familiares y profesores técnicas para facilitarles esta tarea.

El problema de las adicciones a móviles y otras nuevas tecnologías ha ido creciendo en la sociedad, como se constata en diversos estudios internacionales. Algunos de ellos cifran en torno a un 15,5 por ciento el número de menores madrileños que tienen problemas de sueño por el abuso de estas herramientas.

Entre los problemas que la consejería de Políticas Sociales y Familia detectó entre los adolescentes en relación con las nuevas tecnologías, están las tensiones y graves problemas de relación con familia y amigos, obsesión con las pantallas o desarreglos de la alimentación, el sueño o la socialización: prefieren quedarse durante horas pegados a su videoconsola o entrando en las redes sociales.

La alerta, dicen desde el equipo del Servicio de atención en adicciones tecnológicas, debe saltar cuando estas nuevas tecnologías alteran la vida de los jóvenes. Una vez en el programa, se les hace tomar conciencia de «esos procesos automáticos en los que entras en bucle», y se les enseña a protegerse de la ansiedad, y a desarrollar la tolerancia ante la frustración: técnicas para desarrollar su inteligencia emocional.