Las tres detenidas son Ana María Bayo (izquierda), Patricia González, (a su lado) y María Sevilla, a la derecha de la foto
Las tres detenidas son Ana María Bayo (izquierda), Patricia González, (a su lado) y María Sevilla, a la derecha de la foto

Infancia Libre: Prozac y psiquiatras para desescolarizar a sus hijos secuestrados

Las dos primeras madres detenidas utilizaron informes realizados «ad hoc» para acreditar ansiedad y medicar a los menores con antidepresivos

MADRIDActualizado:

La trama del caso Infancia Libre es mucho más alambicada de lo que parecía. Tanto María Sevilla, la presidenta de la asociación que asesoraba a Podemos en asuntos de menores, como su amiga y compañera Patricia González, consiguieron que una serie de profesionales médicos prescribieran antidepresivos y relataran un cuadro clínico de estrés traumático para que sus hijos no siguieran acudiendo al colegio. Y así conseguir llevárselos consigo sin que sus padres ni la Policía les siguieran la pista.

Patricia González, madre de una niña de 10 años, se llevó del centro donde estudiaba a la cría en octubre de 2017, como ya informó este periódico. Se fue entonces con ella a Granada y el 16 de noviembre una psicóloga de esa ciudad, Amparo Martín Romera, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud, emitió un informe que mandó al colegio de la menor.

En él hace referencia a otro informe previo, del 30 de octubre de 2017, de la pediatra también granadina Narcisa Palomino Urda, en el que se habla de que tienen residencia en Madrid pero que de forma temporal se encuentran en Andalucía. Todo ello, a espaldas del padre, Daniel, que desconocía el paradero de su hija y sobre la cual gozaba de un amplio régimen de visitas.

Pesadillas, estrés y ansiedad

Ese informe habla de que la menor padece estrés, trastornos de ansiedad, temor, pesadillas y dificultad para la concentración, según ha podido comprobar este periódico. Señala un cuadro de reacción mixta de ansiedad y depresión, por lo que prescribe que continúe con el mismo tratamiento farmacológico impuesto por un psiquiatra. La situación estresante que rodea a la menor, dice Martín Romeras, ha producido un empeoramiento clínico, incompatible con el desempeño de sus tareas escolares. Patricia González se salía así con la suya y justificaba la desescolarización de su hija.

Ese psiquiatra del que se habla no es otro que Antonio Escudero Nafs, jefe del área del Hospital Puerta de Hierro, en Majadahonda. Llegó a firmar dos informes. Llevaba viendo a la hija de Daniel desde febrero de 2016. El primer informe lo firma en septiembre de ese año, describiendo un cuadro clínico de contracturas en la niña que coinciden en el tiempo con la proximidad a las visitas al padre, curiosamente; narra depresión y ansiedad, dolores abdominales y cefaleas.

Un psiquiatra controvertido

El segundo informe, redactado en su mayor parte por una residente y firmado por Escudero Nafs es redactado en marzo de 2017, justo el día antes al de la primera pernoctación de la menor con el padre para reinstaurar el régimen de visitas que tenía antes de su incumplimiento cronificado; es decir, que la madre la llevó al Puerta de Hierro horas antes para que le redactaran ese parte, en el que se le receta a la niña Prozac en solución oral de 2,5 ml. en el desayuno, equivalentes a 10 mg.

Antonio Escudero Nafs
Antonio Escudero Nafs- ABC

¿Y por qué se decidieron por Antonio Escudero Nafs? Porque es conocido por su negación del Síndrome de Alienación Parental (SAP), aquel que refiere que la madre o el padre pueden ejercer una influencia negativa sobre el menor contra la expareja. Y todo, amparadas por el principio de libertad de elección de médico, que rige en la Comunidad de Madrid. Una jugada casi maestra por parte de las integrantes de Infancia Libre.

Pero ahí no queda la cosa. Porque el Juzgado de Familia, en mayo de 2017, prohibió que este psiquiatra siguiera viendo a la pequeña y la derivó al Hospital Niño Jesús. Pero la orden cayó en saco roto, porque Escudero Nafs siguió tratándola unos meses. Cuando fue apercibido por ello, arguyó que no había recibido la sentencia y, luego, que no entendía su contenido.

María Sevilla y Patricia González acudieron juntas a Granada, compinchadas, supuestamente. También al hijo de Sevilla lo medicaron con el mismo antidepresivo, y también lo hizo Escudero Nafs; como también lo vieron la misma pediatra y la misma psicóloga. Recordemos que el hijo de la presidenta de Infancia Libre permaneció dos años recluido en una finca de Villar de Cañas (Cuenca), donde ni siquiera estaba escolarizado. En cuanto a Patricia González, en paradero desconodido durante dos años, se escondía con la niña en el pueblo madrileño de La Cabrera. Hasta que ambas fueron detenidas con apenas 40 días de diferencia y acusadas del mismo delito: sustracción de menores. Están en libertad con cargos.

La tercera detenida, Ana María Bayo, está acusada de incumplir el régimen de visitas, pero sí tenía a su hija escolarizada, en Rivas Vaciamadrid.