Patricia González (izquierda) y María Sevilla (derecha)
Patricia González (izquierda) y María Sevilla (derecha) - ABC

Secuestros parentales: la treta de las denuncias falsas por abusos sexuales a los exmaridos

Los dos casos de Infancia Libre, la asociación vinculada a Podemos, demuestra cómo las encartadas utilizaron acusaciones falsas para lograr la custodia

MADRID Actualizado: Guardar
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Patricia González Arribas, la mujer de 44 años que fue detenida el sábado por un presunto delito de sustracción de su hija de 10, quedó ayer en libertad con cargos tras un periplo judicial que acabó en Plaza de Castilla a mediodía. Eso sí, la juez del caso le mantiene la orden de alejamiento sobre la pequeña, de 500 metros.

Patricia estaba citada a las 9.30 ante el juzgado de Instrucción número 53 de Madrid. Pesaba sobre ella una orden de busca, captura e ingreso en prisión, habida cuenta de que no se sabía nada de su paradero ni del de la menor desde febrero de 2017, fecha en la que ella dejó de cumplir el régimen de visitas hacia su exmarido;en octubre sacó a la niña del colegio. Patricia era profesora de instituto en Azuqueca de Henares (Guadalajara), pero también pidió una baja y luego una excedencia. Desapareció del mapa.Hasta que el sábado en torno a la una de la tarde la Unidad de Policía Judicial Adscrita a los Juzgados de Plaza de Castilla dio con ellas en una casa a las afueras de La Cabrera, un pueblecito al norte de Madrid.

La presunta delincuente declaró ayer ante la magistrada por espacio de una hora, aproximadamente. Además de la orden de alejamiento de 500 metros de su hija y del ex, tendrá que acudir a firmar al juzgado cada 15 días, para no eludir el control de la justicia y estar localizada.

Esta mujer pertenecía a la organización Infancia Libre, que asesoró a Podemos en asuntos de menores y custodias parentales en la Asamblea de Madrid, el Parlamento Andaluz y las Cortes Generales. Su presidenta, María Sevilla, fue arrestada por la misma Unidad Adscrita a finales de marzo por un caso casi gemelo: había secuestrado a su hijo, al que mantenía dentro de una casona sin ver la luz del día en una finca en Villar de Cañas, tras denunciar en falso a su ex por abusos sexuales. El mismo patrón que siguió Patricia González Arribas antes de desaparecer.

Tras su detención el sábado, fue trasladada a los juzgados de Torrelaguna, pero allí no contaban con todas las diligencias y se ordenó su traslado a los calabozos del complejo policial de Moratalaz. Allí pidió el «habeas corpus» y fue llevada al juzgado de guardia, el 38 de Madrid, que la dejó en libertad con medidas cautelares; con el exhorto de que se presentara hoy ante el 53.

Daniel, el padre de la menor, explicaba ayer a ABC:«Confiamos en el criterio de la Fiscalía y la juez; la niña está muy bien, con toda su familia, muy cariñosa, como yo la recordaba».