Ignacio Aguado, vicepresidente del Gobierno madrileño
Ignacio Aguado, vicepresidente del Gobierno madrileño - MAYA BALANÀ
ENTREVISTA

Ignacio Aguado: «Para poner “pajines” o “aídos” en un gobierno, prefiero no hacerlo»

El vicepresidente del Ejecutivo madrileño afirma que «si cualquier miembro del Gobierno fuera investigado por corrupción tendría que dimitir, includa Ayuso»

MADRIDActualizado:

Ignacio Aguado lleva apenas 48 horas en su despacho de la plaza de Pontejos, el mismo que en su día ocupara Ángel Garrido cuando era consejero de Presidencia. Aún puede verse una caja con sus objetos personales -la única que trajo, «soy minimalista»- sin vaciar. Vive el vértigo de los primeros días de la formación de un Gobierno que, asegura, «no es continuista; todo es nuevo». Eso, en un transatlántico como la Comunidad de Madrid, lo que equivale, concede, a subirse a un tren en marcha.

Tras cuatro años de convivencia no siempre pacífica con el PP, a quien facilitó llegar al Gobierno en 2015 pero sin entrar en el gobierno, ahora su formación, Ciudadanos, ha dado el paso de formar coalición con los populares y entrar en un gabinete bicolor. En él será vicepresidente y portavoz, además de consejero de Deporte y de Transparencia.

¿Cómo está siendo el aterrizaje en el cargo?¿cuántas horas lleva metido en el despacho?

Está siendo bonito, pero intenso. Llevo muchas horas aquí, no sé, he perdido la cuenta... Todo está por construir, no es un gobierno continuista, no es una legislatura más: vamos a un formato de coalición que es histórico, donde dos partidos por primera vez en 40 años van a compartir un gobierno y todo es nuevo.

¿Se siente cómodo en el papel de vicepresidente en un gobierno compartido con el PP?

Si, me siento cómodo, porque tenemos la capacidad de defender lo que creemos y lo que nos ha traído hasta aquí. Al final hay un acuerdo de legislatura que va a ser la base de la acción de gobierno. Yo estoy cómodo con los 155 puntos que están en ese acuerdo. Y también me hace sentir cómodo el haber sido fiel a nuestra palabra en la campaña. La legislatura pasada conseguimos acabar con 20 años de mayoría absoluta (del PP) y ahora no solo eso, sino que además Ciudadanos está presente en los gobiernos.

Pero en la legislatura pasada hubo encontronazos importantes con el PP. ¿Están superados, o aflorarán en algún momento?

Los encontronazos son propios de dos partidos que somos distintos. Lo que sí es verdad es que ahora que formamos un gobierno, este tiene que ser único, y si hay fisuras, la imagen que proyectas hacia fuera es negativa. Estoy convencido de que los madrileños, los que nos han votado y los que no, quieren un gobierno estable, fuerte, con una única visión y que no tenga rencillas internas entre consejeros. Evidentemente, habrá deliberaciones y debates internos dentro del consejo de Gobierno, pero una vez que salgamos hacia fuera, la idea tiene que estar clara, ser un único gobierno.

¿Le gustan todos los consejeros de su gobierno?

-No sería bueno ni prudente ni conveniente que yo opinara sobre otros compañeros, y tampoco lo sería que los demás opinaran. Ahora son compañeros de gobierno. Más allá de las apreciaciones y opiniones que pueda tener cada uno, es importante que trabajemos como un equipo de alto rendimiento dentro de la Comunidad de Madrid.

Cuando metan la pata va a tener que dar la cara por ellos ...

Bueno, y cuando lo hagan bien también lo contaré. Forma parte de mi rol y mi responsabilidad, dar la cara por cada uno de ellos, porque somos humanos y podemos fallar.

¿Y cómo va a hacer para que Díaz Ayuso no le fagocite, y Cs mantenga su identidad en ese gobierno de dos?

Creo que los pesos están bien repartidos dentro del gobierno. Ella es presidenta, yo vicepresidente y portavoz, todos los consejeros van a tener su espacio para poner en marcha sus políticas, para hacer sus equipos, y creo que hay espacio suficiente desde el punto de vista político y comunicativo para que cada uno haga su papel: no tengo miedo al corto plazo ni a las tácticas. Y además, a cuatro años vista de unas elecciones, tampoco me preocupa el carácter electoral o las disputas que puede haber entre dos formaciones políticas. Creo que ahora eso hay que meterlo en un cajón, las siglas hay que dejarlas en un segundo plano, y pensar única y exclusivamente en gobernar la Comunidad de Madrid pensando en todos.

El vicepresidente madrileño, en su despacho de la calle Pontejos, el mismo que ocupara en su día Ángel Garrido VICE
El vicepresidente madrileño, en su despacho de la calle Pontejos, el mismo que ocupara en su día Ángel Garrido VICE - MAYA BALANÝA

Van a necesitar a Vox en muchas votaciones. ¿qué tal es su relación con ellos, si es que existe?

Tengo buena relación con todos los portavoces. Pero soy consciente de que Vox es Vox y Cs es Cs, y somos muy distintos en muchas cosas, aunque a lo largo de la legislatura habrá que ponerse de acuerdo en ocasiones, e igual con el PSOE y con otras formaciones políticas. Lo hicimos la legislatura pasada. Si somos capaces de sacar leyes con mayorías cualificadas, serán más estables que si las apruebas solamente con un socio. El objetivo número uno es intentar sacar todas las leyes por unanimidad, y luego en función de la urgencia o la necesidad, veremos hasta qué punto podemos respetar ese primer criterio.

No sé si veo al PP pactando con el PSOE y con Podemos.

Creo que es bueno que intentemos llegar a acuerdos. Hay leyes muy importantes, como la reforma del Estatuto, que tienen que ser por mayoría cualificada. Y hay leyes importantes también que merecen una estabilidad: la Ley de Suelo, la Ley de Farmacia, si queremos reformar la ley Electoral, si queremos retocar la Ley de Telemadrid...

La Ley de Suelo y la de Farmacia se cayeron cuando estaban a punto de aprobarse porque Cs no apoyó finalmente al PP.

Bueno, son dos leyes distintas. En la Ley de Suelo lo que pretendíamos es que no hubiera prisas: a pesar de que estuvimos dos años negociando, al final parecía que las prisas eran más importantes que el contenido de la ley, quedaban todavía cincuenta y pico artículos por debatir y no queríamos precipitarnos; y aspirábamos también a que el PSOE al menos se abstuviera, que no votara en contra, porque eso significaría que tienes una Ley de suelo que tiene en contra a una parte importante de la sociedad. Y con la Ley de Farmacia, teníamos un texto ya en debate pero a última hora se intentó sustituir por otro distinto, y eso fue lo que frenó la tramitación y lo bloqueó todo. El texto inicial habría salido adelante si no hubiera sido por el cambio de última hora.

¿Un cambio que pretendía qué?

Bueno, era un texto que venía consensuado entre el Colegio de Farmacéuticos y el de Enfermeros, que lo respeto evidentemente, pero que no había pasado por los trámites parlamentarios adecuados. Lo que sí estoy abierto es a hablar con distintos colectivos, de farmacéuticos y de enfermeros, para intentar integrar propuestas.

Va a ser también consejero de Deporte.

Fue una petición expresa y personal. Creo que el Deporte siempre se ha tratado de forma accesoria y secundaria, era lo último que se negociaba, el área que sólo se utilizaba para ponerte la camiseta del equipo de fútbol, o para despedir a los olímpicos cuando se van o entregar la medalla. Quiero darle una importancia vital en el Gobierno de la Comunidad de Madrid y en la sociedad. Y la hemos situado en vicepresidencia porque queremos que sea transversal: el deporte afecta a la educación, a la discapacidad, al turismo, y a la sanidad. Y no olvidemos que tenemos una sociedad que es la segunda con mayor obesidad infantil de toda Europa, después de Inglaterra. Si tienes unos niños obesos, son candidatos número uno a tener problemas coronarios, diabetes, problemas respiratorios, y luego eso tiene que tratarlo la sanidad pública con costes carísimos.

¿Cuál será la medida estrella en Deporte?

Hay muchas. Implantar al menos la tercera hora de educación física en los colegios, porque el 80 por ciento de los niños sólo hacen la educación física que hacen en el cole. Y queremos que los centros escolares puedan abrir sus instalaciones deportivas a los barrios, que no se queden canchas y pistas cerradas a las 5 y media. Y también implementar la receta sanitaria deportiva: que un médico pueda recetar hacer deporte, y que sea un profesional deportivo el que aplique esa receta, vinculándolo a los polideportivos municipales.

Uno de sus objetivos es un “servicio de empleo público adaptado al siglo XXI”. ¿esto en qué lo van a notar los parados?

Es que tenemos unas oficinas de empleo que no están dando soluciones, que son del siglo XX, siendo optimistas, donde las personas qu entran en la mayoría de casos no salen con un trabajo. Yo quiero que cualquier madrileño desempleado que vaya a una de esas oficinas, entre con su currículum y salga con un trabajo. Y para ello hay que avanzar mucho, especialmente desde el punto de vista de la innovación y la informática. Hay que hacer una revolución de las políticas de empleo, se van cientos de millones de euros a eso y su rentabilidad no se ve en la generación de empleo.

¿Quién va a ser el Defensor del denunciante de corrupción?

Estamos en ello. Más allá de la persona, lo que queremos es crear la estructura, que sea de acuerdo con la ley, y poner en marcha esa oficina,para que cualquier empleado público pueda ponerse en contacto con ella de forma confidencial, que no anónima, para poner en conocimiento posibles prácticas irregulares. Esa oficina tendría la capacidad, de oficio, de actuar dentro de la Administración para exigir expedientes, presentarse en las consejerías, y si hubiera indicios de delito podría personarse ante la Fiscalía. No sé el tiempo que nos va a llevar ponerlo en marcha, ni los impedimentos que nos encontraremos.

¿Va a ser capaz de cuadrar a los consejeros del PP cuando haga falta?

Yo no sé si tanto cuadrar como coordinar, y especialmente en la comunicación, que es lo que me corresponde. La tareas de coordinar políticamente a los consejeros le corresponde a la presidenta; a mi me corresponde la tarea de coordinar el mensaje, y de que cuando comuniquemos lo hagamos de forma homogénea. Espero contar con la lealtad y la colaboración de todos los consejeros.

Qué pocas mujeres hay en el gobierno...

Bueno, la presidenta es mujer, yo soy hombre y vicepresidente, y …

Hay 10 y 3

10 hombres y 3 mujeres, si... bueno, nosotros no somos muy partidarios de la cuota, sinceramente.

Pero mire lo que pasa cuando no hay cuota

Es que para poner “pajines” o “aídos” en un gobierno, prefiero no hacerlo, prefiero potenciar y tener en cuenta el mérito y la capacidad de los perfiles que están en nuestro entorno y poner al frente a los más preparados y a los más capacitados para la labor. Ha dado la casualidad de que la forma de gobierno ha sido así, pero todo el que nos conoce sabe que el género no es una barrera ni tampoco una oportunidad extra; no debe serlo. Creo por encima de todo en la capacidad y la profesionalidad de una persona para ocupar un cargo, sean hombres o mujeres.

¿Por fin va a ser posible en esta legislatura la modificación del estatuto, para eliminar aforamientos y limitación de mandatos?Porque sigue usted creyendo en la limitación de mandatos ¿no?

Yo sí; vamos a intentarlo, está en el acuerdo del gobierno. La limitación de mandatos se pude hacer fuera del estatuto, sería una tramitación más sencilla. Y con respecto a los aforamientos, confío en que se puede hacer, desde el gobierno vamos a impulsarlo. Habrá que ver el PSOE qué hace, siempre ha tenido alguna excusa para ponerlo en marcha. Espero que ahora nadie lo bloquee. Pero aún así, es una tramitación larga, precisa una mayoría cualificada en la Asamblea, luego tiene que ir al Congreso...

¿Cualquier diputado que resulte imputado tendrá que renunciar al acta?

En el caso de Cs, se recoge así en su Carta Ética, cualquier cargo público que esté afectado por delitos de corrupción política, investigado formalmente, tiene que dimitir. Yo voy a ser exigente, siempre lo hemos sido. Y espero que el PP también lo sea.

¿Y si fuera Ayuso la imputada?

Espero que no, confío en que no, pero desde luego hemos demostrado siempre que no nos ha temblado el pulso cuando ha habido que exigir responsabilidades. Si cualquier miembro del gobierno resultara investigado formalmente por delitos de corrupción tendría que dimitir inmediatamente, incluida Ayuso.

Los diputados de Cs que sean nombrados viceconsejeros ¿renunciarán al acta?

Si, si.

¿Deberían hacer lo también los del PP?

No sé lo que harán ellos; no es obligatorio por ley; sólo lo es en caso de directores generales. De nuestra lista, que alguno será como Javier Luengo, que va a ser viceconsejero de Alberto Reyero, tendrá que dejar el acta y centrarse exclusivamente en su labor de gobierno.

¿Va a haber alguna vez un España Suma?¿usted lo ve?

A día de hoy no. A día de hoy lo que veo es una marca de Cs creciendo, fuerte, y una marca del PP despeñándose. Entiendo que las coaliciones preelectorales, en determinadas circunstancias muy excepcionales, pueden funcionar, y en Navarra se demostró que funcionaba aunque lamentablemente no tuvieron mayoría absoluta. Pero eso no significa que pueda funcionar en toda España ni que tenga sentido. Comprendo, aunque no comparto, la visión de PP y PSOE de volver al bipartidismo, que todo tenga que volver otra vez a agruparse sí o sí en rojos o azules. No tiene por qué; yo estoy muy cómodo con el multipartidismo, y creo que hay muchos españoles que también, porque tienes más opciones para votar. Creo que es lícito no diluir tus valores, tu ADN y tu identidad en una coalición preelectoral en lugares donde no sume. No siempre uno más uno es más que dos.

Pero el multipartidismo nos está llevando a cuatro meses sin gobierno y lo mismo terminamos repitiendo elecciones.

Depende de qué agentes participen en ese multipartidismo, y cuáles tengan la responsabilidad de formar gobierno. En la Comunidad de Madrid ha habido seis partidos y ya estamos en marcha. Es verdad que ha costado más de lo deseable, pero hay un gobierno. En España no; a lo mejor el problema no es el multipartidismo sino quiénes tienen la labor de entenderse para formar gobierno, y en este caso son PSOE y Podemos.

En la noche del 28-A, viendo los resultados, había un bloque que claramente daba el gobierno, PSOE-Cs. ¿Se equivocó Cs al no apoyar esa opción?

No, de hecho fue lo que dijimos en campaña y seguramente por lo que nos votaron la inmensa mayoría de los españoles que nos votaron, porque en campaña dijimos que nosotros no íbamos a hacer a Sánchez presidente. Cs no puede permitirse ser el que corrija los excesos del bipartidismo, sino que tiene que convertirse en una alternativa al bipartidismo. Hoy en día, un PP que ha perdido seis millones de votos en los últimos cinco años, que ha perdido decenas de escaños en el Congreso de los Diputados, y que está en algunos casos o todavía regenerándose por temas de corrupción, no puede ser alternativa a Sánchez. La alternativa de centro, limpia, moderna a Sánchez es Cs, y por eso nos presentamos como partido que pretende liderar la oposición a Sánchez y que pretende ganar las próximas elecciones.

Las próximas elecciones que igual son en noviembre

Pues si son en noviembre, saldremos a ganar. Y si finalmente Sánchez se pone de acuerdo con sus socios, estaremos en la oposición explicando a los españoles nuestro proyecto y haciendo control al gobierno de Sánchez mientras dure.

¿Cree que va a haber elecciones de nuevo?

Pues no lo sé, desde luego, si siguen en el mismo planteamiento de pegarse por los sillones, desde luego que sí. Si son capaces de anteponer por una vez el interés de la gente, si se ponen de acuerdo en programa y pasan un poco por alto las sillas, a lo mejor se ponen de acuerdo y hay gobierno.

¿Si las hubiera, se podría imponer en España el “modelo Madrid” y el “modelo Andalucía”?

Si hubiera elecciones... no sé qué pasará, está todo muy abierto. Nosotros saldríamos a ganar a Sánchez, y luego intentaríamos formar gobierno. No sé, son muchos “y sis”...Si hay elecciones, somos un partido que está en forma, que estamos muy acostumbrados a ir a citas electorales y que además que cada vez que se abren las urnas, subimos en votos, no como otros partidos.