Operarios del Hotel Ritz, el martes, frente al edificio donde ocurrió el siniestro - Fotos: Guillermo Navarro

Derrumbe Hotel RitzLa sobrecarga en el forjado de la sexta planta provocó el colapso del Hotel Ritz

La hipótesis que cobra más fuerza sobre el desencadenante de la tragedia es el exceso de peso sobre la estructura

MadridActualizado:

Un derrumbe sacudió ayer por la tarde el centenario Hotel Ritz, cerrado por obras desde el pasado 1 de marzo. El forjado de la sexta planta se vino abajo, y con ello, la fachada interior y parte del andamiaje colocado en la zona que da acceso al patio. La sacudida pilló por sorpresa a decenas de obreros, que lograron escapar a la carrera. Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte. Uno de ellos, de 42 años, perdió la vida sepultado por los escombros, mientras que 11 más (de entre 20 y 62) sufrieron heridas de diversa consideración. El más grave, en estado crítico, fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón con politraumatismos y daños cerebrales. Otro ingresó grave en el Doce de Octubre y, del resto, tres sufrieron lesiones moderadas, tres leves y otros tres fueron dados de alta en el mismo lugar de los hechos.

Una llamada al 091 a las 16.03 horas avisaba de un fuerte estruendo en la manzana del Ritz. De inmediato, los servicios de emergencia del Samur y Summa establecieron un amplio dispositivo, centrado, como prioridad absoluta, en el rescate de las posibles víctimas atrapadas en el interior. Tras efectuar un complejo recuento, comprobaron que faltaban cuatro personas. Una de ellas fue rápidamente rescatada, mientras que los gritos resultaron esenciales para localizar a dos más. La llamada de auxilio, sin embargo, no obtuvo respuesta con el cuarto operario. El temor a que estuviera muerto cobraba fuerza.

Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, con ayuda de la Unidad Canina de la Policía Nacional, consiguieron dar con su paradero; momento en que las esperanzas de que estuviera vivo se desvanecían ante el volumen de cascotes caídos encima suyo. La inestabilidad del lugar provocó que no pudieran sacar su cuerpo hasta bien entrada la tarde. «A los enterrados se les oía gritar, por lo que nos han dirigido hacia ellos y han sido rescatados en tiempo récord», explicaba el jefe de Bomberos, Eugenio Amores.

La Unidad de Coordinación Judicial de la Policía Municipal se hizo cargo de la investigación. Supervivientes del suceso relataron a este periódico la trágica escena. «Estábamos trabajando cuando todo se vino abajo. Nos sorprendió en la otra parte del patio por lo que pudimos sacar a dos compañeros por el balcón del hotel», relató una de los obreros, aún con el casco en la mano y el chaleco reflectante puesto.

La teoría principal que circulaba entre ellos era la excesiva carga amontonada en el forjado de la sexta planta. Una hipótesis que coincidiría con la versión que maneja el Ayuntamiento de Madrid, a la espera de la investigación oficial. El proyecto, que cuenta con todos los permisos, incluye el acondicionamiento y nueva distribución de habitaciones en la sexta -y última- planta en el espacio liberado por la reconfiguración de la cubierta. El edificio goza de protección externa e interna, y esta última solo permite modificar un 25% el volumen total edificable.

La alcaldesa, Manuela Carmena, en un «tuit» mostró su pesar: «Tristeza por el derrumbe. Es doloroso que haya personas que mueren o resultan heridas en sus puestos de trabajo. Mi afecto para familiares y mi agradecimiento a los servicios de emergencias».

El grupo Mandarin Oriental, propietario del establecimiento junto con Olayan, «lamentó» lo ocurrido y, tras mostrar su solidaridad con las familias, agregó que la seguridad sigue siendo «su principal prioridad». Este consorcio asiático-árabe adquirió el hotel en 2015 por 130 millones. El 28 de febrero cerró sus puertas para comenzar una gran reforma integral, valorada en 99 millones y una duración de 18 meses, que ahora se ha visto interrumpida.

Reforma integral

La extensa reforma del edificio, dirigida por el arquitecto español, Rafael de La-Hoz, pretende mejorar las instalaciones y servicios del hotel, manteniendo su «carácter único» enmarcado en el estilo «belle époque» que lo caracteriza. Los diseñadores franceses Gilles y Boissier reformarán las estancias y el interior del hotel, centrándose en crear un diseño para las nuevas habitaciones que serán más amplias, y pasarán de 162 a 153, de las que 47 serán suites, cuatro más que ahora. El restaurante principal volverá a tener acceso a la espléndida terraza con vistas al Paseo del Prado.

Además, se reinstalará la clásica cubierta de cristal en el centro del hotel, retirada en los años 80 por problemas técnicos, lo que permitirá que entre la luz en el salón, como lo hacía cuando fue inaugurado por Alfonso XIII en 1910. Fue un empeño suyo: tener un hotel a imagen y semejanza de sus «hermanos de París y Londres».

Este derrumbe llega apenas cuatro meses después de la caída del forjado interior del número 19 del paseo del General Martínez Campos. El colapso sorprendió también a los trabajadores que, como ayer, consiguieron escapar en su mayoría. Salvo dos, sepultados bajo los escombros y cuyos cuerpos fueron hallados días después.