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«El rey del cachopo» pide ser cocinero en prisión

Mantiene su celda como los chorros del oro y no ha tenido problemas con otros internos

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César Román Virueque, conocido como el «rey del cachopo», de 45 años, está dispuesto a seguir entre fogones como si nada hubiera ocurrido. Fue detenido el pasado día 16 en Zaragoza acusado de matar y descuartizar a su novia Heidi Paz Bulnes, de 25, y nada más ingresar en prisión por orden de la juez de instrucción pidió destino a los responsables de la cárcel de Soto del Real. No uno cualquiera, sino las cocinas de la prisión de donde salen los menús para alimentar a más de un millar de presos, un puesto que está remunerado. La petición causó más que sorpresa, dado que no es habitual que un interno tenga una actitud tan decidida al entrar.

«Se nota que no es la primera vez», explican a ABC fuentes penitenciarias. Román no solo acumula un largo historial de antecedentes policiales: le constan ocho detenciones por Policía Nacional (cinco por reclamación judicial, repartidas en Cádiz, Málaga y Madrid en los años 2008, 2009, 2013 y 2016; una por quebrantamiento de condena en la capital en 2016; otra por daños el pasado 14 de julio en la misma ciudad, y la última por el crimen). Además, en demarcación de Guardia Civil fue arrestado por maltrato animal este 13 de junio.

Román ha sido detenido en nueve ocasiones y fue condenado a dos años por un delito de lesiones cometido en 2006. Estuvo entre rejas un mes

Román ya pasó por la cárcel en 2008: la Audiencia Provincial de Madrid le condenó a dos años por un delito de lesiones cometido en 2006. A los 30 días de su estancia en la prisión gaditana El Puerto II, al parecer le fue suspendida la pena.

Además, tiene una sentencia firme de nueve meses, fechada en junio pasado, por malos tratos en el ámbito familiar y por quebrantar la medida cautelar de alejamiento de su exmujer y madre de su única hija. Acudió a la sidrería que regentaba su ex y la insultó: «Estás todo el día zorreando», le dijo, mientras le daba empujones con las manos y la conducía hasta la cocina. Todo ello, en presencia de la niña. Fue en febrero de 2016. Vinculada a esta causa tiene un procedimiento penal abierto en un Juzgado de Violencia en relación a la custodia de la menor, informa Ep.

Pese a su interés por el arte culinario (se le detuvo en una cocina en Zaragoza), aún no se le ha concedido destino, dado que es un preventivo y acaba de ingresar. El «rey del cachopo» no ha tenido ningún problema con otros internos desde que llegó a Soto del Real. Dado el carácter mediático del reo y que su imagen ha sido difundida una y otra vez, los responsables de prisión optaron por aplicarle el artículo 75.1, que supone algunas limitaciones de movimientos para velar por la seguridad del preso. Entre ayer y hoy, según las fuentes consultadas, está previsto que Román pase al régimen ordinario.

Las limitaciones se adoptaron también por el tipo de delito del que se le acusa. El tronco de Heidi Paz apareció el 13 de agosto en una nave que había alquilado Román para abrir un nuevo restaurante tras encadenar varios fracasos y deudas que le reclamaban sus acreedores. Él huyó a Zaragoza y no se supo nada sobre su paradero hasta hace doce días cuando la dueña del restaurante que lo había contratado avisó a la Policía.

Si esa mujer no detectó nada extraño en el mes que ha trabajado para ella, tampoco lo han hecho en prisión donde están asombrados con su desenvoltura y su limpieza. «Tiene la celda como los chorros del oro», dicen. Él mientras mantiene que no mató a su novia, pese a los indicios que se acumulan en su contra.