El Ayuntamiento de Madrid cifra en casi 24 millones el coste de las obras que necesitan los cementerios

La peor situación se la lleva el cementerio de La Almudena, que necesita obras por valor de casi 16 millones. Le sigue el de Carabanchel, por 4 millones; y Villaverde y El Pardo, porc cerca del medio millón

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid ha cifrado en casi 24 millones el importe de las obras de rehabilitación que necesitan los cementerios municipales, además de destacar que no se han llevado a cabo los trabajos de mantenimiento y las inversiones necesarias por parte de la Empresa Mixta de Servicios Funerarios, que explota doce cementerios y dos tanatorios. Así se desprende del análisis del estado de conservación de inmuebles de la empresa, realizado por el Ayuntamiento de Madrid. La peor situación se la lleva el cementerio de La Almudena, que necesita obras por valor de casi 16 millones. Le sigue el de Carabanchel (4 millones) y Villaverde y El Pardo (cerca del medio millón).

En concreto, el coste de la inversión en urbanización interior en el total de los cementerios a 10,4 millones. La palma en este campo se la lleva el camposanto de La Almudena, que necesita obras de mejora valoradas en un total de 4,8 millones.

Se han estudiado también los muros perimetrales de los cementerios y, en todos ellos, se ha detectado necesidad de hacer obras y reparaciones por un total de 2,1 millones de euros. El mayor coste de intervención está en aquellos muros cuyo estado actual presenta daños por desplomes o derrumbes, como por ejemplo los de los cementerios de Fuencarral y Villaverde.

Desperfectos que se podrían haber evitado

La falta de mantenimiento en los últimos años ha provocado desperfectos que se podrían haber evitado, según asegura el estudio técnico. También se han realizado inspecciones de las edificaciones de cada uno de los cementerios, el Tanatorio Sur y Tanatorio M-30 con el fin de elaborar la correspondiente Acta de Inspección Técnica de Edificios.

Del total de 113 edificaciones de diferente tipología y usos, únicamente 19 dan como resultado un acta favorable. El resto de edificaciones requieren de diversas intervenciones para devolverles las condiciones de seguridad o habitabilidad que requieren para su correcto funcionamiento. Las actuaciones requieren una inversión de 2 millones de euros.

Existen además otros elementos que por su singularidad, extensión o tipología de actuación han merecido inspecciones particulares. Se trata, por ejemplo, de las Mesetas y los Columbrarios del Cementerio de Nuestra Señora de La Almudena o las instalaciones y mobiliario urbano del Cementerio de Carabanchel. El total de la inversión en esos elementos singulares que se estima necesaria es de 9,2 millones de euros.

«La falta sistemática de mantenimiento se produjo mientras el socio privado continuaba recibiendo dividendos y el 20 por ciento del resultado de explotación», ha destacado el Ayuntamiento en un comunicado. En él añaden, con el informe como base, que las reparaciones necesarias «se hubieran podido evitar con pequeñas actuaciones de mantenimiento».

Retornos económicos

Los estudios apuntan además a que la explotación económica de los cementerios no fue óptima en los años de la sociedad mixta. En el caso del camposanto de La Almudena, se estima que el posible retorno económico asciende a 13,4 millones de euros. En el caso del de Barajas se calcula un retorno posible de 700.000 euros. Para realizar el informe, la Dirección General de Patrimonio nombró un interventor técnico y se contó también con la participación de una empresa externa después de un procedimiento concursado.

El Ayuntamiento de Madrid quiere recuperar la gestión directa de los servicios funerarios y de cementerios en la capital mediante la constitución de una empresa cuyo capital sea íntegramente municipal.

La empresa mixta se creó en 1966 con una duración de 50 años, que expiran el 15 de septiembre de 2016. En diciembre de 1992 el Ayuntamiento privatizó el 49 por ciento de la misma por 0,6 euros (100 pesetas). El 51 por ciento de las acciones quedó en manos municipales y el otro 49, en las de Funespaña. El socio privado ha recibido dividendos y el 20 por ciento del resultado de la explotación a lo largo de las últimas décadas. Hasta 2014 los importes percibidos han ascendido a 63,8 millones.