Pablo Soto renuncia a su acta por un presunto caso de acoso sexual - ATLAS

El avispero de Más Madrid estalla a un mes del 10-N

Batalla soterrada en el Ayuntamiento para ostentar el liderazgo del grupo, y descabezamiento de la bancada de esta fuerza en el Parlamento regional

Madrid Actualizado: Guardar
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La dimisión del edil Pablo Soto por presunto acoso sexual a una militante de Más Madrid es el último episodio del avispero que es el partido creado por Manuela Carmena e Íñigo Errejón, sin distinción entre Cibeles y la Asamblea, lastrados como marca a un mes de las elecciones del 10-N. Diluidos en la oposición, sin sus referentes originales y divididos por peleas internas, afrontan la campaña con la necesidad no solo de recuperar el terreno perdido, sino de justificar actitudes que hace menos de un año les distanciaban de Podemos y ahora se reconocen en sus movimientos. El escándalo de Soto, un terremoto en los pilares ideológicos de la formación, se resolvió ayer con la renuncia del concejal y las explicaciones de la coportavoz, Rita Maestre, sobre cómo se ha actuado internamente en este caso, ajenos a cualquier denuncia o procedimiento judicial.

Más Madrid ha pasado en seis meses de verse revalidando el bastón de mando en la capital a perder a casi todos sus líderes. Carmena rechazó quedarse en la oposición el mismo día de las elecciones municipales y Errejón ha hecho lo propio en la primera oportunidad posible para mirar más arriba, llevándose consigo a Inés Sabanés y Marta Higueras. La maniobra del también fundador de Podemos provocó la dimisión de Clara Serra, que le señaló sin ambages como el principal culpable. Si la precampaña ya se planteaba complicada para Más Madrid con estos mimbres, la acusación de acoso sexual al concejal Soto ha acentuado aún más esta tendencia.

El que fuera delegado de Transparencia y Participación con Carmena, numero cuatro en las listas del 26-M, presentó ayer su renuncia como edil del grupo municipal, solo unas horas después de que trascendiese que, presuntamente, acosó a una compañera del partido en el baño de un bar. La coportavoz Maestre presumió ayer del comportamiento «garantista y efectista» que han tenido para apartar a Soto, si bien detalló que «no tuvieron constancia» de que existiese ninguna denuncia ante la Policía antes de actuar. «Es una decisión que compete a la víctima, no tenemos constancia y nosotros solo podemos incidir en la responsabilidad política», dijo Maestre ante los medios, acompañada por Higueras, en la plaza de la Villa.

Pugna aplazada

La presencia de ambas ediles ayer para dar explicaciones sobre el caso Soto ilustra, una vez más, la batalla soterrada que existe en el seno de Más Madrid para ostentar el liderazgo del grupo. El 17 de junio se escenificó un acuerdo que dejaba en tablas el reparto de poder entre las dos facciones en el Ayuntamiento. Entonces se definieron dos portavocías, una orgánica para Higueras, y otra mediática y de relaciones externas para Maestre. Y, aunque Higueras ya dio un paso adelante para representar al sector de Carmena en la formación de Errejón, no está dispuesta a dejar que Maestre dé por sentado que será la líder cuando ella deje Cibeles para ocupar su escaño en el Congreso.

Tanto Higueras como Sabanés podrían compatibilizar los cargos de concejal y diputado en las Cortes, sin embargo, en el grupo municipal dan por hecho que abandonarán el Consistorio. Sabanés ya anunció, que como dictan los estatutos de Equo, si saca su plaza en la Cámara Baja, renunciará a su acta de concejal. Higueras, por su parte, no quiere soltar la capitanía de Más Madrid en el Ayuntamiento, al menos, hasta después del 10-N.

Maestre no consiguió su ansiado puesto en la lista electoral de Más País, a pesar de que insiste en que este objetivo «no está entre sus planes». Por eso, tras el 10-N peleará por quedarse con el timón del grupo municipal, como premio de consolación. Después de esa fecha, las endebles costuras que mantienen la unidad en el partido madrileño volverán a tensarse si el sector errejonista, en minoría, trata de imponerse a la voluntad de los concejales carmenistas.

Mientras tanto, en la Asamblea de Madrid la estampida de diputados hacia la nueva formación errejonista, Más País, afectará al menos a tres de ellos: los que están situados entre los cinco primeros puestos de la lista de Más País por Madrid. Son Íñigo Errejón, Héctor Tejero -doctor en Bioquímica, uno de los «fichajes» que entraron en la lista de la Asamblea el pasado mayo- y Mónica García -diputada en la anterior legislatura, doctora especialista en Anestesiología y experta en temas de Sanidad-.

Incompatible

Dado que no es compatible ser diputado en las Cortes Generales y en el Parlamento regional, si resultan elegidos, tendrán que elegir cuál de los dos ocupan. Lo que podría llevar a que se «moviera» la lista de la Asamblea en esos tres puestos, a los que habrá que añadir la baja de Clara Serra: un 20 por ciento de la lista que originalmente ocupó los escaños de Más Madrid. Y dará lugar de paso a la entrada de nuevos diputados, entre ellos algunos con experiencia en el anterior mandato, como Alberto Oliver.

La marcha de Errejón también se ha traducido en un cambio de portavoz: ahora es Pablo Gómez Perpinyà el que ocupa esta responsabilidad.