Freizanes, Lorenzo, Barxas, Neira Vilas y Dono. - FOTOS: M. M. / A. V.
LITERATURA

Cincuenta años de memorias

Se cumple medio siglo desde la publicación del libro más vendido de la literatura gallega: «Memorias dun neno labrego», de Xosé Neira Vilas

PONTEVEDRA Actualizado:

«Yo soy Balbino. Un niño de aldea. Como quien dice, un nadie». Es el arranque de la reciente traducción al castellano de Kalandraka, con ilustraciones de Xosé Cobas (La Coruña). Son 128 páginas para revivir los 16 relatos del clásico. La última reedición es de la editorial Galaxia, que presentó en A Estrada el nuevo libro, sacado de imprenta. Con motivo de las bodas de oro, se recupera la portada de la primera edición, diseñada por Luís Seoane. La obra tiene traducciones en ruso, italiano, portugués, chino, catalán, vasco, checo, inglés, alemán, asturiano, francés, rumano, búlgaro, braille, esperanto... Hay un guión para grabar un largo y acaba de estrenarse la pieza «Memoria das memorias dun neno labrego».

Eu son Balbino. Un rapaz de aldea. Coma quen dis, un ninguén. E ademais, pobre». Con estas palabras daba comienzo la escritura y las crónicas de Balbino, el niño campesino que glosó las injusticias en que vivían sometidos los campesinos pobres del agro gallego en los años de plomo de la posguerra. Memorias dun neno labrego (Memorias de un niño labriego) (1961) es una novela de estructura muy sencilla que, con un lenguaje de gran eficacia narrativa, profundiza en la realidad de la Tierra, en el subdesarrollo de un grupo de gentes aldeanas. El autor cuenta desde la óptica de un crío —Balbino, personificación del propio novelista— la vida de un chaval sumergido en un mundo cerrado, en una aldea del interior de Galicia, hasta que se ve obligado a emigrar.

Esta novela constituye un hito en la literatura gallega debido a su éxito e impacto popular, y en sus cincuenta años de vida ha tenido oportunidad de emigrar ella misma, siendo traducida a algunas de las lenguas más habladas: alemán, chino, portugués, español, ruso, italiano, checo, inglés, francés... Precisamente del 2007 tenemos una nueva traducción a la lengua de Shakespeare bajo el título Memoirs Of A Peasant Boy, publicado por la editoral canadiense Trafford y a cargo de Camilo Ogando.

Preguntado sobre los avatares de la primera edición, bonaerense, Neira Vilas comentaba lo siguiente. Memorias dun neno labrego habría salido con el sello editorial de una organización que fundaron el autor y su mujer, Anisia, en 1957. Publicaron varios libros en aquella modesta editorial que tenía como propósito difundir el libro gallego en América. En el año 1960 salía el primer libro del autor, un libro de versos, titulado Dende lonxe, y luego en el año 1961 Memorias dun neno labrego, que había escrito durante el segundo semestre de 1960. En él se pretendía contar cómo era la vida en los años cuarenta de un chico campesino de doce o trece años en una aldea de Galicia, concretamente de la comarca del Deza.

No era un libro autobiográfico, pero sí partía de un escenario concreto y de una época concreta. El libro fue muy bien acogido en la «emigración» y también se mandaron a Galicia unos cientos de ejemplares que fueron divulgados y excelentemente recibidos. El autor destacará lo estimulante que le resultó el eco de aquel libro que tuvo entre sus primeros lectores a Rafael Dieste. Luego Seoane se interesó mucho también por él, e hizo un dibujo para la cubierta de aquella primera edición.

Por aquellas fechas también publicaba Ramón de Valenzuela, casi vecino, en Argentina Non agardei por ninguén, que se editó en la editorial Citania que dirigía y fundara Luís Seoane. El libro narra una peripecia vivida por él durante la guerra civil. En Buenos Aires, Ramón, que fue muy buen amigo de Neira Vilas ayudaba al grupo de «Mocedades Galeguistas» dando conferencias y charlas sobre su experiencia.

Saltando de nuevo al presente, A Estrada acogió el homenaje a Neira Vilas tras este cincuentenario. Entre las paredes del Museo do Moble de la villa, varios pensadores, escritores y público asistente pudieron celebrar el aniversario y los más de 600.000 ejemplares que a día de hoy ya ha vendido la obra que nos ocupa. Son datos proporcionados por los ponentes en el acto, que al margen del propio homenajeado, incluían al secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo; al director xeral de Libro e Bibliotecas, Francisco López-Barxas; al director xeral de Galaxia, Victor F. Freixanes; y al alcalde estradense, José Antonio Dono, además de un amplio y nutrido público.

Anxo Lorenzo afirmó en su intervención que «la obra pertenece ya a la literatura universal, y fue para muchas generaciones su primer contacto con la literatura gallega». A su vez, Xosé Neira Vilas expuso todos sus recuerdos relacionados con los tiempos en los que escribió la obra. El merecido homenaje terminó con la proyección de varias fotografías de la vida del autor y de la época en que escribió el libro, época que seguirá redimiéndose a nuestros ojos por el tablado entrañable que sobre ella escribió hace ya medio siglo la exquisita prosa de Neira Vilas.