Galicia sufre uno de los peores episodios de sequía de los últimos cincuenta años

La Coruña despunta como la provincia más afectada por la falta de lluvias; Ourense es la que menosLa previsión anuncia que febrero volverá a ser un mes seco

P. ABET
PONTEVEDRA Actualizado:

La falta de precipitaciones que la Comunidad gallega sufre desde el arranque de la pasada primavera se ha agravado hasta convertirse en el segundo peor episodio de sequía del último medio siglo. Los datos hechos públicos ayer por Meteogalicia así lo confirman, y es que la anomalía registrada este año es del 32 por ciento, por debajo de la media anual gallega. La estadística también indica que este período de sequía empeoró a partir del mes de noviembre, dando como resultado que enero sea un mes calificado por los expertos como de «extremadamente seco».

Por provincias, Ourense es la que mejor soporta la falta de lluvias. La otra cara de la moneda la protagoniza La Coruña, la más afectada por las anómalas circunstancias meteorológicas que vive Galicia desde hace meses. Y es que en la evolución de las precipitaciones en la Comunidad gallega constata que el 2011 fue el segundo año meteorológico más seco de los últimos cincuenta. De cara a los próximos meses, los modelos de predicción estacional —entre los que se encuentra la agencia estadounidense (NOAA) así como la MetOffice británica— adelantan que hay una mayor probabilidad de que las lluvias que se esperan para primavera se sitúen en niveles «normales o por debajo de lo normal». Desde Meteogalicia, por su parte, recuerdan que este tipo de predicciones han de ser tomadas con reserva.

30 millones de euros al año

Coincidiendo con la publicación de estos datos, la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana visitó ayer la base de helicópteros de O Campiño para conocer de primera mano el trabajo desarrollado por los siete helicópteros y cuatro aviones de la Xunta que esta semana iniciaron su actividad en el marco de la campaña de la lucha contra incendios. En la base pontevedresa, la titular del ramo admitió que «no puede ser que Galicia tenga equipos humanos de los mejores profesionales, con reconocimiento nacional y casi internacional, que esté disponiendo de 30 millones de euros todos los años y que siga sonando como la comunidad en la que, año tras año, los fuegos asesinan nuestros montes».

En esta línea, y con un discurso en la lucha contra el fuego, Quintana hizo un llamamiento al conjunto de la ciudadanía para que «denosten y persigan a los incendiarios». Además, recuerdan la necesidad de atender a la prevención activa a través de medidas conjuntas entre las administraciones, reforzando los frenos de la problemática del monte, el fraccionamiento de la propiedad, el apoyo de las comunidades de montes o la ordenación de la ganadería a través de la Ley de Montes que —matizó la conselleira— se presentará en un plazo breve de tiempo.

La ubicación de la base de O Campiño, que ocupa una parcela de 1,2 hectáreas de terreno, la convierte en un eje fundamental de la lucha contra incendios en la Comunidad. Así, su posición permite que desde ella se puedan atender fuegos originados en cualquier punto de la provincia de Ourense, una de las más castigadas por las llamas. Estas instalaciones se reparten a su vez en tres niveles. El superior acoge la plataforma para el aterrizaje de helicópteros (en la imagen que ilustra esta página) mientras que el segundo de ellos es la sede de las oficinas. El último espacio alberga las instalaciones para el personal, el campo de entrenamiento y el aparcamiento.

El equipo de trabajadores que compone esta unidad está constituido por un agente forestal, un capataz forestal, nueve brigadistas, dos pilotos y un mecánico de helicóptero. Además, los medios técnicos con los que cuentan se verán incrementados a partir del próximo día 1 de marzo con un helicóptero y un avión del Estado.

Incendiario detenido

Ayer fue detenido, como presunto autor de un incendio forestal en Agolada (Pontevedra), un hombre al que se le imputa un fuego que afectó a una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados de monte raso. La patrulla de investigación de la Policía Autonómica, por su parte, determinó que el fue intencionado ya que el supuesto pirómano marcó siete puntos de inicio, con el objetivo, según declaró, de quemar un matorral.