Alfonso XIII, en el capítulo de la Orden Militar de Santiago celebrado en 1922 en Madrid
Alfonso XIII, en el capítulo de la Orden Militar de Santiago celebrado en 1922 en Madrid - Julio Duque

La Orden de Santiago sospecha que quieren suplantarla

La Orden Militar de Santiago, fundada en el siglo XII, sostiene que existe «un ánimo de confusión» por parte de la Orden del Camino de Santiago, de 1997, en la nomenclatura, el protocolo y la vestimenta utilizada. Ésta lo niega

SantiagoActualizado:

En un fenómeno tan amplio como la peregrinación jacobea y el culto al Apóstol a veces surgen controversias. Eso acaba de suceder entre la Orden Militar de Santiago y la Orden del Camino de Santiago. Las similitudes en su nomenclatura, en determinados protocolos y en la vestimenta que utilizan sus miembros no gusta a los primeros, continuadores de quienes durante la Edad Media lucharon contra el Islam en la Reconquista. Alfonso Zulueta, Comendador Mayor de León, uno de los cargos de mayor relevancia en esta orden, sostiene que existe «un ánimo de confusión» por parte de los segundos, cuya fundación data de la segunda mitad de los noventa. Miguel Pampín, presidente de estos, asegura en cambio que no quieren «entrar en ningún tipo de disputa», sino «unir esfuerzos por Santiago, por Galicia y por el Camino».

Sus objetivos son diferentes: «la defensa de la fe católica» para la Orden de Santiago; «potenciar los Caminos» para la Orden del Camino

El detonante de esta información es una nota remitida a este diario por la Orden Militar de Santiago para clarificar la diferencia entre ambos colectivos, con el fin de que «personas de buena voluntad no se adhieran a la Orden del Camino de Santiago equivocadamente». En conversación con ABC, Zulueta matiza: «Como asociación no tengo nada contra ellos». Explica que su objetivo hoy sigue siendo el mismo de siempre, «la defensa de la fe católica», adaptado a los tiempos actuales. De ahí que defienda el carácter religioso del grupo frente a la Orden del Camino, centrada en «potenciar los Caminos de Santiago», como señala Pampín en una breve respuesta a este periódico.

Una de las reuniones de la Orden del Camino de Santiago
Una de las reuniones de la Orden del Camino de Santiago - .ordensantiago.com
En la historia que narran en su web dan a entender que su orden viene a rehabilitar a la de siempre
Alfonso Zulueta , Comendador Mayor de León de la Orden Militar de Santiago

En la desazón de los primeros subyace cierta sensación de intento de suplantación -compartida desde instancias eclesiásticas- porque, afirma Zulueta, «en la historia que narran en su web dan a entender que su orden viene a rehabilitar a la de siempre». Pampín contrapone: «Nosotros no queremos pisar su camino. De Santiago somos todos y cada uno lo defiende de un modo. No tenemos malos entendidos».

El pintor Velázquez, con la cruz de Santiago en el cuadro de «Las meninas»
El pintor Velázquez, con la cruz de Santiago en el cuadro de «Las meninas»

La sospecha va más allá. La cuestión de las vestimentas escama particularmente en la Orden Militar de Santiago, de la que a lo largo de la historia han formado parte reconocidos personajes como Velázquez o Quevedo, además de todos los monarcas desde Carlos V hasta Felipe VI, y que hoy está compuesta por entre 70 y 80 integrantes. «No podemos admitir bajo ningún concepto que usen hábitos similares y nombres como el de Gran Mestre», distinción que esta reservada en su caso para el Rey. «¿Por qué nosotros usamos hábitos tan antiguos? Porque la Orden data del siglo XII. Pero que una asociación de finales del siglo XX se vista de esa forma es retrógrado», opina Zulueta. «No son caballeros de la Orden de Santiago», reitera.

El actor Michael Douglas, caballero de la Orden del Camino en 1999
El actor Michael Douglas, caballero de la Orden del Camino en 1999 - Efe

Pampín, que remite a los detalles de la Orden del Camino de Santiago recogidos en su página web para ampliar cualquier información, apunta que la vestimenta escogida debe entenderse como un guiño a la tradición jacobea. Componen este grupo dependiente de una fundación inscrita en el registro de la Xunta 1.050 personas de 25 países. Cada año el número crece, pues a mayores de aquellos que deciden entrar a petición propia, el sábado anterior al 25 de julio celebran en Compostela -donde tienen su sede- un capítulo general donde «se nombran nuevos caballeros y damas entre distintas personalidades del mundo cultural, político, social, empresarial, deportivo, religioso...». En esa lista tan diversa hay nombres como, por ejemplo, el actor estadounidense Michael Douglas.

La Orden Militar de Santiago mantiene su sede en Madrid, vinculada al Real Consejo de las Órdenes. En ella lo habitual es entrar solo a petición propia y dado que se exigen una serie de requisitos de compromiso con los preceptos de la doctrina católica, hoy en día la inscripción está a la baja. Suelen reunirse en la capital española y en el monasterio de Uclés, en Cuenca. Cada 25 de julio participan en la procesión del Apóstol que desde la plaza de Platerías del santuario del Apóstol baja hasta el Obradoiro en busca de la comitiva encabezada por el Rey o por su delegado para después asistir a la eucaristía. En la provincia conquense mantienen también el Hospital de Santiago, una residencia de ancianos gestionada por las Hijas de la Caridad a la que contribuyen económicamente, al igual que con otros proyectos que les permiten no perder su labor asistencial.

Los representantes de la Orden Militar de Santiago y de la Orden del Camino de Santiago no han hablado sobre estas discrepancias. Los primeros se muestran abiertos a ello. «No sé a qué viene esto ahora», manifiestan los segundos sobre la queja.