Fotografía subida a Instagram de un baño en la cantera abandonada de Monte Neme
Fotografía subida a Instagram de un baño en la cantera abandonada de Monte Neme
MODA PELIGROSA

Monte Neme: jugarse la salud por un «selfi»

La cantera abandonada de Monte Neme alberga balsas de agua que cautivan a los visitantes, pero resultan tóxicas

SANTIAGOActualizado:

Es el último grito en Instagram: acudir a la explotación minera de Monte Neme, ubicada entre Carballo y Malpica de Bergantiños (provincia de La Coruña), y posar ante las sugerentes aguas de color turquesa que se acumulan en la cantera, en desuso desde 2012. Los más osados llegan incluso a zambullirse en las balsas. «Dándome un refresco en el Neme. A ver si hace solecito este finde y sumamos el tercer remojo ya», escribía recientemente un usuario, que dejaba constancia gráfica de sus gestas acuáticas. Lo que podría quedar en anécdota esconde, sin embargo, un riesgo considerable para la salud por la «toxicidad demostrada (...) que en algunos casos Aguas de Galicia identificó como problemáticas por su nivel de acidez y la alarmante presencia de elementos como el aluminio», alertaron desde Salvemos Cabana ante el aluvión de visitas.

En Monte Neme, recordaron desde la asociación, se extrajeron en su día no solo áridos, sino también wolframio. El característico color de las aguas acumuladas en las balsas ni es casual ni inocuo. «No es un lugar turístico ni apto para la visita del público», alertó igualmente el presidente de la Cámara Oficial Minera de Galicia (COMG), Juan de Dios Martín.

Por las redes sociales, junto a los «selfis» y demás exhibiciones fotográficas, han corrido como la pólvora alusiones a vómitos y reacciones alérgicas después de darse un chapuzón. El mismo usuario de Instagram que presumía de repetir hazaña se jactaba ante las múltiples advertencias. «De momento, como un roble». «Sin síntomas». «Me la pelan las bacterias». «Me voy a bañar todos los (...) días del verano para demostraros que ni wolframio ni radiactivo ni nada, un bulo de cuatro galegos raritos». La última publicación venía acompañada de una imagen de una pierna con este texto: «Una semana ya del primer baño en el Monte Neme. Algunas marquitas y quemaduras que dudo hayan sido provocadas por el baño y muchas risas por vuestros mensajes. Vaya panda (sic) ignorantes».

Taludes

La mayoría no llega a estos extremos y se limita a usar la espectacularidad del entorno como telón de fondo para sus fotografías. Pero ni siquiera ésta es una actividad segura. «La situación se vuelve dramática en algunos puntos por la inexistencia de un perímetro de seguridad tanto en balsas como en taludes, que en algunos casos caen a pico decenas de metros», exponen desde Salvemos Cabana. La COMG confirma que una ruta por la vieja mina «puede suponer riesgos para la seguridad». «La propietaria privada del terreno, que es la comunidad de montes en mano común de la zona, tiene que reforzar la señalización de prevención existente y poner medidas eficaces y suficientes para impedir el acceso», reclamaba De Dios Martín. «La antigua compañía explotadora es la responsable de lo que ocurra. No vamos a suplir responsabilidades privadas», advertía Alberto Núñez Feijóo tras el último Consello de la Xunta. Esto no equivale a quedarse de brazos cruzados: varios técnicos acudieron hace dos semanas para comprobar, in situ, cuál es la situación. En 2016, recordó el presidente, se adoptaron «una serie de decisiones de seguridad» ante la inacción de la empresa.

Vista de la cantera abandonada
Vista de la cantera abandonada - EFE

Hasta 2012, la explotación, explica la COMG, recayó en Leitosa SAU, filial del grupo valenciano Sedesa, que ese año entró en concurso de acreedores. A instancias de la comunidad de montes, propietaria de los terrenos, un mandato judicial ordenó el desalojo de la compañía en 2013. Un año después se aprueba el plan de cierre y abandono de la explotación y la Xunta requiere la rehabilitación del espacio. Sin respuesta. De ahí la decisión, en 2016, de reforzar la seguridad.

La etiqueta #monteneme de Instagram acredita que las visitas existen y van en aumento. La pelota sigue en el tejado de la empresa que ya fue, en su día, «notificada de forma clara y continuada». «Tiene que recuperar el espacio, sellar las balsas, y rehabilitar la zona», insistió Feijóo, quien subrayó que es la comunidad de montes, como propietaria, la que debe formular la demanda. Para los inconscientes, el presidente dejó un consejo: «La prudencia y el sentidiño son los principios básicos».