Feijóo y el alcalde de Chantada
Feijóo y el alcalde de Chantada - CEDIDA
PARTIDO POPULAR

Feijóo:«Unir lo que estaba desunido es la vía» para ganar

El regreso en Chantada del candidato de siempre sirve de metáfora para el 26-M:«Ir divididos es ir a un precipicio»

ChantadaActualizado:

Como anillo al dedo le ha venido a Alberto Núñez Feijóo su visita matinal de este sábado a Chantada. Pocas plazas mejores para escenificar su mensaje central de la campaña: unir, no dividir. El viaje al corazón de Lugo fue igualmente un viaje al corazón del PP. Los sentimientos también intervienen en política. Por momentos, el mitin en el hotel Mogay, ante más de 200 personas, tuvo reminiscencias de parábola. Concretamente, la del hijo pródigo, Manuel Lorenzo Varela, que para estos comicios municipales vuelve a casa tras ostentar el bastón de mando con una marca independiente, como ya había logrado bajo enseña popular. «Algo que Chantada necesitaba, los vecinos lo querían», celebró Feijóo. «Nunca nos fuimos del PP, tuvimos unas desavenencias», resolvió Lorenzo Varela, que pedía agua para pasar el trago de explicar por qué se fue y volvió;cómo se lo agradecen muchos vecinos, algunos con lágrimas; y cómo piensa seguir en su tierra pese a haber obtenido plaza en el Senado.

«Manolo militaba antes que yo», recordó Feijóo, dedicado a quitar hierro al pasado, porque «quién no discute en su familia», ya sea la personal o la política, donde se puede coger «un disgusto», pero todo se olvida «el día siguiente».Vuelven las aguas a su cauce y el PPdeG, afirmó su líder, envía «un mensaje muy claro»: que «unir lo que estaba desunido» es «la única vía para volver a recuperar» lo que se perdió. Y esto sirve tanto para Chantada, como para la Diputación de Lugo y España en su conjunto, aunque esto último tendrá que esperar tras el batacazo del 28-A. De paso, añadió, se demuestra que en el Partido Popular escuchan lo que piden sus electores: «Le damos una bienvenida a todos los que creen que unidos somos más, porque divididos, como se vio en las generales, somos menos», sintetizó.

«Ir divididos no vale para nada. Ir divididos es ir a un precipicio», advirtió Feijóo, en una reformulación del leit motiv del la campaña, que aún admitió otra variante:«Cuando se divide, el segundo clasificado se convierte en primero, y el que iba primero pasa a ser segundo». Un resumen rápido de la primera vuelta electoral. En la segunda, la clave es volver a aglutinar el voto en torno al PP, frente a los tres partidos —PSdeG, BNG y Mareas— del «tanto monta, monta tanto». «Los partidos que representan el pasado, pierden elecciones. Los que representamos el futuro, debemos ganar».

Recuperar la Diputación

Entre ceja y ceja, un objetivo: vencer en Chantada y recobrar la Diputación de Lugo. «Se van a acabar los juegos, las trifulcas, la falta de respeto, la parálisis» en la Diputación, «y vamos a recuperar un motor potente que, junto con el motor de la Xunta, reactive la actividad económica, y que esta provincia, que siempre fue una provincia dinámica, vuelva a ser una provincia modelo en toda España», proclamó Feijóo. Si esto ocurre, será mucho más factible, detalló, que acuda a su primera reunión con Pedro Sánchez, si este conforma gobierno, y ponga sobre la mesa una doble demanda: que se complete la autovía Lugo-Orense y, en paralelo, la Alta Velocidad.

Transmitió Feijóo que va a «empezar un nuevo tiempo, un cambio» que destierre el «caciquismo recalcitrante», como lo acuñó Lorenzo Varela, impuesto por el PSOE en la Diputación provincial, que estos cuatro años ofreció un «espectáculo» que es «para avergonzarse». Ampliando el espectro, apeló a que «nos defendamos democráticamente, con votos», el 26-M frente a la entente PSOE-Podemos-independentismo que manejará los hilos desde Madrid. Un llamamiento a «mandar un mensaje» desde Galicia.

Lograrlo pasa por alcanzar mayorías amplias. En Chantada, que siga el mismo alcalde, felizmente retornado al PP. «No demos nada por ganado ni nada por perdido», animó Feijóo antes de poner rumbo a A Fonsagrada, Arteixo y Carballo.