Feijoo junto al candidato del PP a la alcaldía de O Porriño
Feijoo junto al candidato del PP a la alcaldía de O Porriño - SALVADOR SAS/EFE
PARTIDO POPULAR

Feijóo desnuda al PSOE «eufórico» y «de moda»:«Es volver al pasado»

Sigue «invitando» a unirse en torno al PP a quienes optaron por Ciudadanos y Vox «momentáneamente» el 28-A

SantiagoActualizado:

Hay auditorios donde es necesario activar al público y otros donde uno sale al escenario con el trabajo hecho. Le sucedió esta tarde a Alberto NúñezFeijóo en O Porriño, donde le precedió el enérgico candidato a alcalde, Alejandro Lorenzo, alias «Caroca», y su no menos vehemente compañera de lista, la maestra Carolina González. «¡A ver quién da un mitin ahora!», comentó al acceder al atril, sin la americana y la corbata que había lucido en el Consello de la Xunta. Una figura retórica, pues Feijóo se entregó a fondo, y durante casi media hora, además de apelar una vez más a la unidad del voto, puso a cada uno en su sitio. Se gustó especialmente con el PSOE, que en Galicia «está eufórico». Frente a un PPque «sale siempre a ganar», y no quiere «dar un balón por perdido», ironizó con que la formación que lidera Gonzalo Caballero «gana una vez y está eufórico». «Ahora dicen que el PSOE vuelve a estar de moda», incidió, para dedicarse a desmontar, acto seguido, el bagaje del partido que vive últimamente un idilio con la demoscopia.

«¿Vamos a volver a mirar atrás en lugar de mirar adelante?», se preguntó, para enumerar el currículum socialista:los 6 millones de parados, la deuda disparada, el verano de 2012 «hablando en cada Telediario de la prima de riesgo». «¿Ahora el futuro de España es volver al pasado de la crisis, la recesión, las mentiras contables, el paro masivo, la España empobrecida?», recitó. Un PSOE que recurrió a «falacias y manipulaciones» durante la campaña del 28-A, como la carta a los pensionistas. Ahora usa como «señuelo» el supuesto veto del independentismo catalán a Miquel Iceta, que tachó de «engaño». «El político que engaña debe ser absolutamente expulsado», zanjó.

«Mentiras» al margen, ya había advertido el líder del PPdeG, tras el Consello, que vive el PSOE en las encuestas del «efecto contagio» de su victoria en las generales, que cree que se irá diluyendo según avance la campaña de las municipales. Pero también un «efecto mochila»:esa en la que lleva a las Mareas y BNG. «Monta tanto, tanto monta», insistió después en OPorriño sobre los tres partidos. «Exactamente lo mismo pero cambiando el orden». «Agua, harina y sal», que se combinen como combinen, «es pan». «Y soy nieto de panadero», se granjeó las risas del público.

Chascarrillos al margen, el tono de Feijóo, que fue saltando de lo local a lo nacional durante todo el discurso, fue más duro al comentar que «acaban de coger a Josu Ternera. ¿Aquí vamos a pedir el voto para Bildu y ERC en nombre de los gallegos?», preguntó, antes de incidir en una advertencia:a diferencia de BNG, PSOE y Mareas, que pactarán a cualquier precio, «el voto al PP se sabe dónde acaba. Un voto al PPes un voto transparente». No acordarán con los nacionalistas, que piden «el voto para Batasuna y ERC», y tampoco con un PSOE que, en municipios como O Porriño, donde gobernó los últimos cuatro años, actúa como un «subalterno», «una sucursal del alcalde de Vigo», pendientes de su «dedo infalible». «Ovivimos de pie o morimos de rodillas. O vivimos de pie, sin pedir permiso, o no merece la pena dedicarse a la política», proclamó.

En el ir y venir de ideas, temas y nombres, Feijóo no olvidó apuntalar la clave de la campaña: la petición de «unir el voto» en torno al PP, que trasladó a quienes votaron a Ciudadanos y Vox en los anteriores comicios; a estos volvió a abrir las «puertas» del partido, al que «vamos a seguir invitando a todos los que nos dejaron momentáneamente», para que, «votando unidos, recuperemos el puesto que correspondió al PP siempre». El panorama sería «distinto» e «impresionante» de no haberse fragmentado el centro-derecha.

El mitin, con mucho decibelio y un público entusiasta («¡Tú sí que vales!», le gritaban a «Caroca»), lo cerró Antonio Barrios, número 12 de la lista, con una versión muy personal del «Hijos del rock and roll» de Miguel Ríos. No desentonó en un salón donde suelen celebrarse bodas y otros eventos.